Buscar

Conviviendo con la fibromialgia

Es un intento de dar un poco de felicidad a los enfermos de fibromialgia. Un espacio libre de opinión donde todos podemos expresar nuestros sentimientos, vivencias, mejoras, etc.

ME SIENTO ORGULLOSA

23 de febrero de 2017

cuando-eres-positivo-la-existencia-continua

Buenas noches:

Aquí estamos una noche más intentando describir cómo me siento. Y digo intentándolo porque realmente en ocasiones no sé si soy capaz de explicarme realmente.

Hoy ha sido un día extraño, Pablo estaba malo y tenemos a Inés en casa porque no se mejoraba del todo, aunque está bastante mejor preferimos no forzar la máquina ya que mañana tiene la fiesta de disfraces del colegio y nos gustaría que pudiera ir.

Me levanté como me estoy levantando estos últimos días, muy cansada y con muchísimo dolor. Hoy me levanté antes y gocé de un rato de esa tranquilidad que necesitamos en la mañana los enfermos de fibromialgia. Esa tranquilidad silenciosa que te permite ir despertando tu cuerpo y tus sentidos a tu ritmo, sin que nadie perturbe tu paz con el sonido de su voz o con los ruidos que se hacen. Hoy pude disfrutar de ese momento hasta que se despertó la enana. Como decía me levanté muy cansada y muy dolorida. Los ojos me picaban y me dolían -es la primera vez que encuentro que los ojos duelen, no me había pasado hasta hace unas semanas-. Mis manos inflamadas hacía que mis torpes movimientos me hicieran temer por las cosas que cogía. qué inseguridad tan grande hasta para coger un vaso de café. Mis manos siguen trabándose al escribir y repito muchas letras por lo que todo me cuesta el doble. Sigo con los espasmos musculares y con lo que parecen ataques de epilepsia, pero que no lo son porque en todo momento estoy consciente.

Yo notaba que Pablo tardaba en levantarse y que no había ido a la oficina, pero no me imaginaba que era porque estaba malo. A las tres lo vine a despertar y me comentó que había pasado muy mala noche y que tenía fiebre. La verdad que el pobre tenía mala cara. Fue entonces cuando me dispuse a hacer la comida con esas manos de mantequilla que caracterizan mi ser este último tiempo. Al terminar con la comida decidí pasar la aspiradora, pero fue entonces cuando mi cuerpo cambió por completo pareciendo que estaba en el Caribe a 42 grados y con unos sofocos poco dignos de este tiempo de invierno. Cuando terminé de pasar la aspiradora, me senté y empezaron los mareos y los dolores en los brazos como si hubiera nadado cuatro piscinas seguidas. En este momento no los puedo levantar bien y no consigo que las cosas y las letras se pongan en su sitio a la primera. Como decía ayer, yo intento escribir en castellano, pero mis manos han decidido inventar un nuevo idioma que se parece bastante a él.

Por otra parte estoy contenta; se cierran ciclos y se abren otros que funcionan mejor de lo esperado y de lo que funcionaba anteriormente. Un equipo entregado a la ayuda y a la colaboración; un equipo entregado al diálogo y a la honestidad; un equipo entregado a amar a las personas que lo forman, porque este tipo de amor es un amor tan, pero tan desinteresado que hace que las cosas funcionen. Partimos de la premisa de que el diálogo es la parte fundamental de una unión, y el respeto hacia las diferentes opiniones que podamos tener los componentes del mismo. Sabemos cual es nuestro sitio y que todas somos absolutamente iguales dentro de nuestra diferencia y nuestras rarezas. Creo que ahora sí vamos a poder salir adelante salvando los problemas con los que nos encontremos, lidiando con las conversaciones en tonos poco apropiados que pueden salir en cualquier momento y, como diría mi madre, en cualquier familia. Sabemos lo que queremos, y sabemos que lo que queremos es muy parecido. Tenemos unos valores tan semejantes que reconozco sorprenderme de haber dado con un grupo tan humano y entregado a la ayuda desinteresada hacia los demás. Me siento orgullosa de todas y cada una de ellas; me siento orgullosa de todas y cada una de las personas que componen el grupo de Gran Canaria; me siento orgullosa de haber vivido todo lo que hemos vivido porque nos ha fortalecido como equipo; me siento orgullosa porque las personas del grupo de Gran Canaria me tienen en cuenta de día y de noche, y mi whatssap está abierto para ellas y el de ellas para mi; me siento orgullosa de ver que los familiares de las personas que llevamos la red respetan nuestro espacio y, en ocasiones, lo comparten con nosotras, pero dejado que nos realicemos en un proyecto que nació de una mente necesitada de darse a los demás y de recibir el cariño que está recibiendo.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogando que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz

No te arrepientas nunca de ser buena persona

23 de febrero de 2017

mujer-en-la-ventana

Buenos días:

Este artículo de Alicia Garrido publicado en La Mente es Maravillosa es una clara aclaración de lo que puede significar que dos personas entiendan las cosas de diferente maneras.

Cuando decidimos ser buenos, lo decidimos bajo la creencia y el concepto de lo que nosotros entendemos por ser buenos. Es nuestro particular concepto y nuestra particular manera de ver y entender la vida, por lo que los demás pueden o no percibirlo como bondad, todo dependerá del concepto que ellos tengan.

Una amiga me dijo ayer: “haz lo que te dice tu corazón. Si tu corazón te dice que está bien es que está bien. Mi madre, que hablaba poco, me explicó que si hacía lo que mi corazón me decía nunca me equivocaría”. Cuanta certeza en esas palabras. Son palabras de una persona educada en otra época y, desde mi punto de vista, con otros valores -y me estoy refiriendo a la madre de mi amiga-, pero son palabras que podemos poner en práctica en este momento. Claro está que lo que yo tengo en el corazón no tiene por qué coincidir con lo que tienen otras personas , por lo que no todo el mundo entenderá ser buena persona como lo mismo.

 Alicia Garrido Martín 21, febrero 2017 en Psicología

No te arrepientas de ser buena persona. ¿Cuántas veces habrás pensado que no merece la pena ser alguien bueno? Que siempre sucede algo en tu contra. Que los buenos gestos no siempre se acompañan de reconocimiento. Y no ya solo de reconocimiento… sino que en tantas ocasiones te habrás dado cuenta que tus gestos no han sido, si quiera, percibidos por el otro.

Cuando nuestro gesto de bondad no es percibido por el entorno, la frustración y la impotencia muchas veces se hacen carne en nuestro cuerpo y en nuestro sentir. Sobre todo cuando esto sucede de manera mantenida en el tiempo y con las personas que más queremos. No obstante las personas que gustan de cuidar y hacer sentir bien a los demás no deberían cesar en este instinto de “amor” y cuidado hacia el otro solo porque no sea percibido por los demás.

“La bondad es la única inversión que nunca falla”

-Henry David Thoreau-

La “teoría del mundo justo” hace explícito un sesgo cognitivo que todos utilizamos de una forma u otra para procesar la información. Muchas veces esperamos recibir lo que damos a los otros. Como si se tratara de una operación matemática exacta. Alimentamos el pensamiento de que vamos a obtener siempre lo que merecemos cuando no es así. Ojalá este mundo fuera un ecosistema justo, con leyes claras de antemano que nos dijeran a qué atenernos. Sin embargo, no es así.

La dificultad de ser buena persona en un mundo que no es justo

El mundo no es así. El mundo sorprende con su equilibrio de fuerzas y la escala de prioridades de sus habitantes. Habitantes que en muchas ocasiones ponen por encima de la “justicia” al interés personal o que hacen gala de una sensibilidad especial por los errores y desplantes de otros. Habitantes que muchas veces castigan (consciente o inconscientemente) la bondad de los demás, cuando no veneran gestos que nacen de la maldad o del odio.

De hecho solemos pensar que las personas buenas serán recompensadas y las personas malas serán castigadas. No existe tal ley en la vida. La vida nos sorprende con su casualidad y su aleatoriedad. Esta idea, errónea, genera muchas expectativas alejadas de la realidad. Es como si diéramos por supuesto lo que va a acontecernos.

La vida no es justa en este aspecto. Hay personas buenas sufriendo y personas malas erigiéndose victoriosas en un mundo a veces confuso. No obstante esto no implica que la bondad sea algo sin sentido, no valorado, no valioso o no reconocido. Es algo endiabladamente necesario que da una calidad diferente a las relaciones.

La bondad siempre regresa a uno mismo

Las buenas personas aportan luz y brillo en las relaciones. Jamás te arrepientas de ser bondadoso solo porque muchas veces no sientas que tu bondad sea percibida y apreciada por los demás. Siempre hay personas que valorarán tus gestos. Así, lo más importante, como podrás imaginar, no es que los demás reconozcan lo que somos, sino que tú te sientas cómodo con tu propia forma de amar la vida y a los demás.

Ser buena persona es recoger las flechas que lanzamos al mundo con nuestro delicado arco. Las flechas que lanzamos siempre revierten en nosotros estados de paz y sosiego. En la medida en la que lo que hacemos es puro y sin un interés de reconocimiento por parte de los demás, conseguiremos sentirnos bien con nuestra bondad y no nos arrepentiremos de ella. Piensa que tiene el poder de reconfortarnos incluso en la parte más recóndita de nuestro ser.

Cuando lo que hago es porque me nace de esta manera estoy siendo justo conmigo mismo y con el otro. No obstante, si queremos obtener algo del otro siempre podremos pedírselo. Quizá te reconozcas en este ejemplo: Hay personas que para obtener cariño y atención por parte de sus parejas son muy detallistas con estas. Y cuando sus parejas no les devuelven el gesto se enfadan y culpan al otro de no ser detallista.

A veces disfrazamos la manipulación de una bondad desmedida

Muchas veces la manipulación se disfraza de tierna bondad y conlleva malos entendidos, discusiones y un gasto de energía excesivo que podría finalizar con una sencilla declaración honesta de intenciones.

Si quiero que el otro sea detallista, puedo pedírselo, pero tendré que aceptar que si empieza a serlo quizá sea de manera forzada y no natural. ¿Quieres eso?

Quizá sea mejor para nuestra salud mental aceptar que el otro, con mucha probabilidad, no va a mostrar su agradecimiento exactamente de la forma o en el tiempo que nos gustaría. Ser buena persona desde esa pureza que implica que no nos importe recibir algo “igual” de valioso a cambio es un acto de autenticidad que no debemos perder.

Si estás siéndolo para obtener algo a cambio, sé honesto contigo mismo y plantéate realmente cómo actuar de manera más genuina sin recurrir a esas pequeñas manipulaciones que tanto daño acaban generando en uno mismo y en el otro. Además…nunca te arrepientas de ser buena persona. La bondad siempre vuelve en forma de paz con uno mismo. “

Fantástico final para el artículo hablando de la pareja. Muchas veces entendemos que nuestra pareja piensa y siente lo mismo que nosotros, y no nos damos cuenta de que es una persona diferente educada con criterios diferentes y, posiblemente, con valores diferentes. Si entendemos esto entenderemos que para llegar a acuerdo es importante el diálogo porque no sentimos ni pensamos al 100% igual que la otra persona.

Esto se puede extrapolar a las amistades y a compañeros de trabajo, familiares y amigos. El diálogo es la única manera de que las personas entiendan lo que quieres decir y lo que tienes que transmitir. Tú puedes creer que estás actuando como una buena persona con alguien y esa persona puede entender que no. Me parece un artículo absolutamente fascinante para llevarlo a nuestras vidas, sobre todo a las personas que, como mi equipo y yo, nos hemos puesto en marcha para ayudar y recibir ayuda con nuestra red de ayuda. No todas las personas lo van a entender, ni lo han entendido, de esa manera, como bondad por parte de todas los que nos hemos comprometido con esta maravillosa idea y me refiero tanto al equipo de cabeza como a las personas que en las diferentes ciudades han entrado en los grupos y están colaborando. A todos gracias.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

 

Síndrome de Procusto: Prescindir de quien sobresale

22 de febrero de 2017

 

Resultado de imagen de PROCUSTO

La incapacidad para reconocer como válidas ideas de otros, el miedo a ser superado profesionalmente por un subordinado o la envidia pueden llevar a algunos directivos o mandos intermedios a eludir su principal responsabilidad, tomar las decisiones más adecuadas para su empresa, dedicándose a cercenar las iniciativas, aportaciones e ideas de aquellos que pueden dejarles en evidencia. Es el Síndrome de Procusto, un nombre de origen mitológico que retrata una figura que suele observarse en entornos laborales y resulta nefasta para cualquier organización o equipo, incluido el de Comunicación.

La propia definición del síndrome de Procusto ya deja claras sus negativas consecuencias:

“Aquel que corta la cabeza o los pies de quien sobresale”.

Historia del mito:

En la mitología griega, Procusto era un posadero que tenía su negocio en las colinas de Ática. Cuando un viajero solitario se alojaba allí, Procusto entraba por la noche en su habitación y le ataba las extremidades a las esquinas de la cama.

Entonces, había dos posibilidades. Si el viajero era más grande que la cama, Procusto le cortaba las extremidades que sobresalían (pies, brazos, cabeza…) para que ‘encajase’ exactamente en el lecho.

Resultado de imagen de PROCUSTO

Si por el contrario era más pequeño, le ‘estiraba’ hasta descoyuntarlo para que se adaptase a la medida. De hecho, el verdadero nombre del posadero era Damastes. Procusto era su apodo ya que significa ‘el estirador’.

Lo cierto es que nadie se adaptaba inicialmente a la medida ya que, al parecer, Procusto tenía dos camas para esta tarea, una grande y otra pequeña, y asignaba una u otra habitación en función de la altura del huésped.

Resultado de imagen de PROCUSTO

El héroe Teseo, en el último de sus trabajos, fue quien acabó con Procusto engañándole para que se tumbase en la cama, momento que aprovechó para atarle y aplicarle su propio ‘método’.

El Lecho de Procusto:

La literatura universal ha utilizado frecuentemente esta figura desde la antigua Grecia y muy pronto se aplicó a diferentes entornos como la familia, la empresa, la política…

Básicamente Procusto se ha convertido sinónimo de uniformidad y su síndrome define la intolerancia a la diferencia.

Así, cuando alguien quiere que todo se ajuste a lo que dice o piensa, lo que quiere es que todos se acuesten en el ‘Lecho de Procusto’.

Procustos en la empresa:

Para reconocer mejor la figura del Procusto en una organización, suelo realizar una distinción entre dos modelos que tienen ligeras diferencias, ‘Conscientes’ e ‘Inconscientes’ de que lo son:

  1. Inconscientes de que lo son: Directivos y mandos intermedios que no escuchan otras opiniones al entender directamente que su idea siempre va a ser la mejor y son los demás quienes deben adaptarse a ella.
  2. Conscientes de que lo son: Directivos y mandos intermedios que reconocen entre sus subordinados a figuras que pueden hacerles sombra.

Consecuencias:

Inconscientes de que lo son:

  • Su  visión siempre es tan clara que se molestan si se les dice que no tienen razón.
  • No se ponen en el lugar de los demás, aunque creen que sí lo hacen.
  • Suelen hablar de tolerancia, multidiversidad, intercambio de ideas… pero cuando esto se produce no soportan que se den opiniones diferentes a la suya y encuentran cómo criticar o deslegitimar a esa persona.

Conscientes de que lo son:

  • Tienen miedo de ‘jóvenes, nuevos y proactivos’ con conocimientos, capacidades o iniciativas que ellos no tienen.
  • Por ello, limitan las capacidades, creatividad e iniciativa de sus subordinados para que no evidencien sus propias carencias.
  • Son capaces de modificar su posicionamiento inicial ante un tema si ven que alguien opina igual y puede llegar a capitalizar la atención o destacar sobre él si se acepta esa tesis.

Consecuencias comunes:

  • Generan un clima laboral de tensión y estrés.
  • Fuerza las circunstancias para ajustarlas a su propio modelo.
  • No optimizan sus equipos. Priman su visión personal, o incluso sus intereses particulares, frente a la maximización del rendimiento y la eficacia.
  • Deforman, ocultan, interpretan… los datos obtenidos tras un estudio de manera que confirmen su hipótesis previa.
  • No asignan tareas a quienes las harían mejor, cierran su acceso a proyectos en los que destacarían, no les evalúan correctamente en los controles internos…
  • Exigen niveles de Calidad y perfección que, en muchas ocasiones, ni las tienen ellos ni se pueden alcanzar.
  • Por su autoconvencimiento de tener razón, son más proclives al lanzamiento de productos o servicios que exigen una cierta adaptación del usuario. Esto puede traer éxitos momentáneos si lo que se aporta también es novedoso y atractivo, pero si no se ha procurado adaptarse totalmente a lo que precisa el mercado la competencia pronto lo clonará adecuándolo al consumidor/cliente y llevará al fracaso a quien lo creó.

El departamento de Comunicación:

En los tiempos actuales, en los que las funciones de los departamentos de comunicación se han ampliado, un Dircom debe tener especial cuidado en no convertirse en un Procusto ya que tiene una serie de peligros añadidos que contribuyen a esa posibilidad.

  • La ampliación de las funciones puede dejar fuera de juego a quienes se han limitado a poco más que el envío de notas de prensa y relaciones con la prensa (generalmente porque esa era la única función que se les asignaba).
  • El crecimiento de los departamentos lleva al Dircom a tener que desarrollar labores de liderazgo y dirección de personas que, en algunos casos, nunca ha tenido que desempeñar al trabajar sólo.
  • Las redes sociales han traído la necesidad de entender y dominar su alcance, posibilidades y métricas; un entorno tecnológico al que puede costar adaptarse.

Cuando se da alguno de los puntos anteriores y se destapan carencias es cuando pueden surgir los Procustos.

Frente a esto, profesionalidad y formación continua son la solución. Ambas son las que aportan los conocimientos y la visión necesarios para tener la capacidad de gestionar adecuadamente las virtudes propias y las de los subordinados, y lograr que todas ellas contribuyan al bien común de la empresa y el equipo.

Porque el problema no es tener subordinados que saben más que tú sobre determinados temas, una situación que incluso es deseable como queda claro en la frase anterior de Steve Jobs. El problema es no saber gestionar ese talento.

Conclusión:

El Síndrome de Procusto es un gran mal de muchas empresas y prácticamente todos hemos visto casos concretos en los que se produce.

Como reflexión final, una frase propia que llevo años utilizando para referirme a este tema:

“El gran problema de muchas empresas es que tienen empleados en puestos de responsabilidad que han decidido (consciente o inconscientemente) que sus obligaciones no son las que les ha asignado la empresa, sino que su trabajo consiste en mantener su trabajo”.

En el artículo dice que es un mal de las empresas, yo voy más allá en el análisis del síndrome; creo fervientemente que está en todos los estamentos de la sociedad, lo encontramos en relaciones amistosas, en relaciones de colaboración, en relaciones de pareja; en todo tipo de relaciones.
Yo lo he vivido tanto en relaciones laborales como ahora en relaciones de colaboración para la ayuda a los demás, y es que realmente voy a terminar creyendo que el hombre es un lobo para el hombre como bien decía Hobbes, pero entendiendo siempre que depende de la falta de autoestima de las persanas colocadas al mando o al mismo nivel en un grupo de trabajo.
Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para ayudar a más personas.

AUNQUE HAYA QUE MEJORAR

22 de febrero de 2017

el-mundo-esta-en-manos-de

Buenos días:

Creo que hace días que no escribo algo personas, pero ahora no me acuerdo si es así o no. Hoy voy a hacerlo a pesar de las personas que se quejan porque lo hago, cuando sería más sencillo no leerme y punto.

El día ha amanecido hoy lluvioso y frío, pero ahora la lluvia ha cesado aunque el frío persiste. Hoy me he levantado con mucho dolor, llevo así varios días,el lunes era un ovillo acostada en el sillón sin moverme a penas, lloraba y lloraba sin obtener respuesta a mi dolor o a mis pensamientos que no paraban de decirme que no iba a salir de ese estado de tristeza, de desolación y de ansiedad en el que me encontraba. Pablo llegó y, al verme así, decidió que no iba a trabajar por la tarde y que se quedaba en casa conmigo para intentar que pasara esa angustia acompañada -les aseguro que fue mucho más tranquila la tarde y, aunque con mucho dolor, me sentía mejor.

Ayer por la mañana fui a ver a la psicóloga de Afigranca; me sentía muy cansada, desanimada y desorientada, por lo que no fue fácil hablar con ella y sentí miedo al salir a la calle para ir a la oficina de Pablo, por lo que lo llamé y, como también él estaba liado, decidí coger un taxi e irme a casa a simplemente estar. Por la tarde me armé de valor y, en un intento de acercarme más a Pablo, fui con él a buscar a las niñas después de comer. Al llegar a recoger a Inés, resultó que había vomitado y que se sentía mal, por lo que hoy no ha ido al colegio y puedo disfrutar de ella aquí en casa. Después recogimos a Elba que en todo el trayecto se portó como una madre con Inés, ya que volvió a vomitar y ella le puso la bolsa, la limpió y todo; es una verdadera maravilla de niña, va a ser una adulta tan especial….

Como les contaba hoy he amanecido con mucho dolor y llevo días que me levanto pero no consigo despertarme hasta una hora después. Voy haciendo las cosas de forma mecánica pero sin ser consciente de lo que realmente estoy haciendo. Los ojos me duelen muchísimo desde hace días; duele, pican, es una auténtica incomodidad parpadear o tenerlos abiertos. Me molesta mucho la luz y los sonidos altos. Sé que estoy mucho más sensible que otras veces, no sé, estoy muy incómoda y muy dolorida. Mi cuello se resiente a ratos por tenerlo aguantando la cabeza sin apoyarla. Las manos siguen inflamadas y los dedos confunden las teclas intentando escribir en otro idioma, uno que no soy capaz de entender porque se mezcla con el castellano que quiero escribir yo. Pero no importa, a pesar de todos los inconvenientes que me estoy encontrando, quiero seguir escribiendo, quiero seguir ayudando, quiero seguir respondiendo con gratitud a las personas que han confiado en mí y que siguen cada día lo que escribo y lo que publico con todo el amor que puedo.

Voy a reiterar el orgullo que siento por haber encontrado un equipo de trabajo tan maravilloso y desinteresado como el que he encontrado, Manoli Rodríguez, Erica García y Mont, que es la última adquisición del equipo y que se ha fusionado muy bien en él y ha cuadrado de manera excepcional con el resto de compañeras respetando sus diferencias y compartiendo su sabiduría en esto de la ayuda que ella lleva mucho tiempo dando. Chicas, muchísimas gracias por estar, por trabajar tan duro y por existir y permanecer en mi vida.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz

¿POR QUÉ SIEMPRE ES FIBROMIALGIA?

21 de febrero de 2017

 

las-personas-especiales-huelen-a-sencillezBuenas tardes:

Qué cierto es lo que leemos en este artículo que he encontrado en Fibromialgia Noticias. Que real es que, cuando encontramos otra cosa que entendemos que no va bien en nuestro cuerpo y vamos al médico por ello, si nos dicen que es de la fibromialgia sentimos que el mundo se nos cae encima. No es que nos gustase tener otra enfermedad, pero resulta absolutamente frustrante no encontrar consuelo y saber que lo que ahora ha aparecido se irá cuando a la fibromialgia le apetezca, y no con una pastilla porque no tiene que ver con ella. Sé que esto, pocas personas lo entenderán, pero para nosotros es algo así como y esto no va a terminar de tener síntomas?

Algo que como enfermo nunca se acostumbra uno es que siempre es fibromialgia, y cuesta años de entender y comprender que muchos síntomas y síndromes vayan unidos a la enfermedad: Durante años escucharás cada vez que acudas al médico es de la fibromialgia, te irás sin soluciones y decepcionado.

Ya estás bastante mal para soportar otras enfermedades que crees incurables y tienes miedo realmente mucho, de perder el control de tu vida y no seguir soportándolo más.
“Todo tienen un aguante”- piensas “y yo estoy al límite del mio”
Vivir con algo que no comprendes y que ha tomado el control de tu vida es duro, muy duro. Tardarás años de aprendizaje en que realmente es así es todo de lo mismo, que aparecen invitados en tu cuerpo: moran durante días o meses. NO puedes echarlos y llega un día en el finalmente se van y tampoco lo entiendes.

En efecto así es para muchos empieza y nunca termina. ¡Ojo! si eres recién diagnosticado no pienses NUNCA que tu enfermedad va a ser así, sólo se intenta responder a la pregunta de ¿por qué es siempre fibromialgia? y nunca hay dos enfermos iguales recuérdalo, no lo leas como el futuro que te espera (nunca sabemos el futuro que nos depara, y la enfermedad es también impredecible).

Siempre es fibromialgia

“Hace tiempo que me duele el cuello y tengo que ir al médico”-piensas-“pero para que voy a ir si siempre es lo mismo”-malpiensas, malpiensas porque crees que no te están haciendo caso.

Ahora entenderás como detrás de esa frustración de que no te hacen caso es porque no pueden ayudarte, estate segur@…lo que pasa que los médicos son personas y la frustración la pueden vivir igual que nosotr@s, el no poder ayudarte seguramente muchas veces les cuesta verbalizarlo y detrás de silencios frustrados muchas vece se interpreta NO ME QUIERE HACER CASO…..

Al final te decides y vas. Mientras estás haciéndote las pruebas te ilusionas piensas que, quizás, ese es el origen de todo lo que te pasa, y sí hay una causa TODO se evaporará.

Pero no nos adelantemos.

Una radiografía, un tac (a cada uno nos pedirán una cosa, tampoco entendemos porque es así, pero son criterios médicos (hay tantas cosas que no entendemos cuando entramos en el mundo de los médicos) pero eso es otra historia).

Por fin ha pasado el mes, vas a recoger el resultado y te encuentras con que sí hay algo.

“Tienes una protusión” (respiras aliviad@, no estás loc@, piensas).

Ve ya se lo decía yo-que ganas tenías de decirlo-había algo. 

Espera, esto no justifica tu dolor, el problema es de la fibromialgia.

Te quedas sin palabras, no una vez más NO ¿Por qué? quiero tener el control de mi vida.

Ahora viene la GRAN RESPUESTA, todo el razonamiento que os hago está basado en investigación y en la experiencia de llevar diez años al frente de la divulgación y haber escuchado miles de experiencias, pero recordar está basado en medicina, en lo que hay detrás de muchos silencios en consultas.

Muchas realidades diferentes con fibromialgia

Tantas como enfermos y no voy a poder explicarlas tod@s pero vamos a empezar con los síndromes de fibromialgia y sus enfermedades asociadas, la costcondritis, la endometriosis, el síndrome de intestino irritable (esperar no recuerdo….ah sí) el síndrome miofascial, encontrarás muchos más síndrome asociados ya que tod@s tienen su origen en la misma problemática, en lo que está alterado y están encuadrados tod@s, en la sensibilidad central.

Algunos de estos cuadros, incluyendo la Fibromialgia, tienen características clínicas y fisiopatológicas similares como hiperalgesia, ausencia de lesión inflamatoria como mecanismo principal del dolor, hipersensibilidad a estímulos sensitivos, además de otros síntomas generales de fibromialgia y sensibilidad central

¿Que quiere decir esto? Sí tienes una costocondritis, una endometriosis, síndrome de intestino irritable si duelen ya de por sí seguramente dolerán más, bastante más y los médicos acabaran diciéndote es de la fibromialgia si has leído el enlace verás que no hace falta que te lo explique lo habrás entendido tu mism@.

Enfermedades reumáticas

Otro gran grupo las enfermedades reumáticas, si padeces una artritis, una artrosis cualquier otra enfermedad reumática y tienes diagnosticada fibromialgia, muchas veces el dolor que sientas no es propio de la enfermedad reumática, tienes más dolor del normal en tus articulaciones dañadas…si acudes a tu reumatólogo diciéndole que te duele más de lo normal el dolor que vaya asociado a tu enfermedad reumática se está amplificando por la Fibromialgia…por eso te dirá es de la fibromialgia.

Lesiones musculares u oseas

Las lesiones oseas o musculares, lesiones como protusiones, hernias, estas lesiones según se objetiven por imagen pueden ser dolorosas o no, el médico tiene capacidad para hacerlo. Si no es una lesión dolorosa y tú médico te dice esto es de la fibromialgia después del estudio que considere hacerte…recuerda, te está diciendo “la fibromialgia está haciendo de las suyas”.

 Las lesiones musculares, tendinosas, epicondilitis, cervicalgias…dolores en manos, talones con estudios de imagen que salen normales y no encuentran nada…exactamente ya lo sabes, ya estás entendiendo…es la fibromialgia.

Los sentidos

Y ahora recuerdo también hay otro grupo el de los sentidos, si en el oído tienes zumbidos continuos, tinnitus, o no consigues ver bien a pesar de graduarte cuarenta mil veces las gafas, o acudes al dentista y tienes dolores que no lo justifican nada. ¡Exacto! ya lo sabes es fibromialgia y las cirugías…sí te has operado y tienes dolores insoportables que no los entiende el médico exactamente también hay una explicación ya la habrás leído si has accedido al enlace.

Recuerda…

-Esta entrada está escrita para ayudarte en caso de que estés envuelta en estas problemáticas, no quiere decir que como enferm@ debas pasar por todo, ni todo se materialice cuando tengas segundas enfermedades es sólo aplicable a tu presente.

-Y sobretodo..recuerda ante cada nuevo síntoma consulta…descarta, si es de la fibromialgia el médico te ofrecerá soluciones para cada dolor si las hay si es un analgésico y reposo según el nuevo síntoma o síndrome que haya aparecido.

-Sí los problemas son asociados a los sentidos las soluciones serán más difíciles…ten paciencia y recuerda ensayo/error no hay mejor médico en este sentido que tú mism@”.

Bueno, entiendo que lo aquí expuesto les ha sonado mucho ya que cuántas veces no habremos ido al médico y hemos recibido la misma contestación. Siempre lo digo, los tentáculos de la fibromialgia son incontables y cada vez van creciendo y penetrando más en tu cuerpo hasta entrar en lugares que ni te imaginabas. Aún así, cualquier nuevo síntoma debemos ir al médico y descartar que pueda ser cualquier otra cosa.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz

CÓMO DETENER LA ABSORCIÓN DE ENERGÍA NEGATIVA DE LOS DEMÁS

20 de febrero de 2017

desde-hoy-solo-entra

Buenas noches:

He encontrado este artículo en Despierta vivimos en una mentira donde nos habla de cómo una persona negativa puede hacerse con nuestro buen estado de salud si no tenemos en cuenta una serie de cosas que harán que identifiquemos y nos cuidemos de esa negatividad que trasmite esa persona, para poder desarrollar nuestro lado espiritual.

“Espiritualidad

La empatía es la capacidad de reconocer y de sentir las emociones de los demás, la simpatía, la compasión por los demás, etc… A términos generales ser “empático” significa que absorbes gran parte del dolor y del sufrimiento de tu entorno, y esto a veces si se canaliza y se ejercita bien puede facilitar la ascensión a nuestro ser superior.

Si la mayoría de los días estás coexistiendo con una persona que es negativa, ya sabrás que la energía que desprende puede ser muy tóxica. Aprender a no absorber las energías de los demás es una gran habilidad para desarrollar el lado espiritual. Hoy te mostramos cinco maneras para que puedas detener la absorción de la energía negativa de los demás. Para ello, como para todo, tenemos que responsabilizarnos de nuestro ser y dejar de pensar que las cosas ocurren por orden divina o porque eso es lo que nos tocaba vivir. En el momento de que nos demos cuenta de que nuestra alma la tenemos que cuidar igual que nuestro cuerpo, seremos más responsables y felices.

Recuerda, no puedes complacer a todo el mundo

Si alguien te acosa moralmente, quejándose constantemente de que no haces algo por el o por ella, no trates de convencer a esa persona de que está equivocado, esto solo hará que chupe más su campo de energía y le hará dependiente de la opinión de esa persona.

A todo el mundo no vas a gustarle, esto que te quede claro, todos estamos aquí en la tierra para vivir un propósito diferente, pero el amarse a uno mismo está antes que nada. Amándote a ti mismo crearás un campo de fuerza alrededor de esas otras personas y te protegerán cuando te ataquen con sus comentarios egoístas.

También debes de recordar que no puedes cambiar a nadie, sólo debes aceptarlas o alejarte de ellas.

Tenga cuidado con las personas con las que compartes tu vida

Tu cuerpo, tu mente y tu entorno son tu templo, ¿Con quién los compartes? Ser generoso/a es bueno en cierta medida, pero jamás dejes que te pisoteen y que se aprovechen de tu buena fe, porque estas personas son tóxicas y hay que aprender a decirles no.

Deje de prestarle atención

Un parásito necesita un huésped para sobrevivir. Cuando veas que esa persona de tu alrededor que no para de ser negativa y de chuparte esa energía, y que cada vez que tenéis una conversación acabas más cansado que alegre, es el momento que dejes de prestarle atención, ya que ello reduce drásticamente tus niveles de energía.

Tal vez pueda ser una persona que no para de taladrarte la mente con sus frustraciones en el trabajo, una relación o incluso sus logros exitosos. Aquí debes de pensar en el punto 1, amarte a ti mismo, y decirles que paren de hablar siempre de lo mismo, o dejas de quedar con el por un tiempo, pero no escatimes en rechazarlo porque son personas muy tóxicas.

Inspire en la naturaleza

Hacer meditación en la naturaleza, relajarse y respirar es purificar el agua que hay en tu interior, la respiración aumenta la circulación del flujo sanguíneo en todo el cuerpo y ayuda a mantener la absorción de la energía de las personas que nos rodean.

Empieza a caminar con confianza, mantén la cabeza en alto y no dejes que nadie te haga sentir inferior. Recuerda que la mariposa fue oruga antes de poder alzar el vuelo.

Tome 100% de responsabilidad de sus pensamientos y emociones

El universo constantemente nos envía a personas a nuestra vida para probarnos, la percepción que tenemos de nosotros mismos es mayor que la percepción que los demás tienen de nosotros. No eres una víctima, y nadie tiene el poder sobre ti.

Considera que tus pensamientos y expectativas pueden expresar constantemente una situación que no le ha gustado mucho, pero la respuesta está dentro de nuestro nivel de paciencia, irritabilidad o compasión que mostremos ante este pensamiento, tenemos que tomarnos un tiempo para observar, porque de manera inconsciente afirmamos nuestra propia victimización al mundo que nos rodea.

Una vez que tú te conviertes en el responsable de tus pensamientos, vas a encontrar la forma exacta de responder a algo, a conectarte contigo mismo a nivel más profundo y a manejar estas energías y verlas desde cerca, esto hace que la persona se sienta bien consigo mismo.

Eres digno de tener una experiencia genial y es hora de que te des cuenta de ello, debes aprender a protegerte de las energías de los demás empezando por amarte más a ti mismo.

Recuerda que es importante para que seas feliz y vivas en paz. Tú eres el autor de tu propio estado de energía.”

Me parece absolutamente esclarecedor y creo que deberíamos ponerlo en práctica ya, responsabilizarnos de lo que pensamos, de lo que atraemos, de lo que queremos, de no seguir con algo que nos está dañando simplemente porque es lo que conocemos o porque tenemos miedo al cambio. Debemos ser valientes, debemos salir adelante, debemos enseñar a nuestros hijos a salir adelante y a saber decir no, a no aguantar por aguantar, a no dejarnos nuestras energías porque es lo único que nos ayudará a seguir en este camino.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz

INTENTANDO VENCER AL DOLOR

20 de febrero de 2017

la-fuerza-esta-en-tue-ganas-de-lograrlo

Buenos días:

Hoy no parecía que iba a hacer un buen día; llovió por la mañana y hacía mucho frío, pero el tiempo ha cambiado ahora ha salido el sol iluminando el salón con la luz que entra por la puerta de la terraza. Es fantástico ver esa luz que da vida, que me reconforta mientras estoy en el sillón tapada y escribiendo estas líneas para compartirla con ustedes.

Así como el día se levantó me he levantado yo. Absolutamente dolorida, con mucho frío, el herpes que vuelve a asomar en mi labio y anuncia una bajada de defensas que se ha convertido en décimas de fiebre e imposibilidad de mover bien las manos; me está costando mucho escribir porque no puedo controlar mis dedos y el temblor ha aparecido de repente para tocar las teclas del ordenador cómo y cuando quiere. Siento un gran mareo, como si estuviera en un barco, con ese movimiento de va y ven que lo caracteriza y la mandíbula me duele como hacía tiempo que no lo hacía -cierto es que se me rompió la férula y no la he repuesto-, dándole paso a un enorme dolor de cabeza que no me deja pensar con claridad. Mis piernas se tropiezan a cada paso que dan, esperando que las pare y les de un respiro porque no son capaces de seguir aguantando mi peso corporal ni de seguir el rumbo que mi mente haya marcado con anterioridad. Vuelvo a tener las manos hinchadas y la mente llena de humo; un humo que entorpece cualquier cosa que quiero hacer o decir; me cuesta mucho escribir, los espasmos van por todo mi cuerpo como si de una descarga eléctrica se tratara y cuando he intentado descansar ovillada en el sofá mi mente se ponía en mi contra pensando cosas que no me dejaban descansar, por lo que preferí levantarme y escribir el día que llevo hoy. Sé que pasará, lo sé, pero hasta que pase lo único que quiero es poder dormir y no ser consciente de esta realidad que me supera. La rigidez con la que mi cuello se mueve y el dolor que siento por todo el cuerpo pero sobre todo en la cabeza hacen que me recuerde a cuando era pequeña y le contaba estos síntomas a mi madre y se preocupaban porque creían que podía tener meningitis. Qué dolor tan desagradable, qué  incomodidad no poder hacer las cosas con la soltura que tenía antes y con la seguridad que caracterizaban mis actos, porque antes de este último brote, yo hacía las cosas con seguridad, sabiendo quien era y disfrutando de ello. Ahora hay momentos en los que no me reconozco; hay momentos en los que sé que no soy la persona que está viviendo en mi cuerpo, y me da miedo que esa persona se quede siempre ahí, que no quiera irse y permanezca en este maltrecho cuerpo hasta el final de mis días. Sí, así es, yo también tengo miedo.

Me gustaría dejar una cosa clara; hay personas que me han acusado públicamente de querer vender un reality show por el blog que escribo. Las hay que tampoco entienden cómo puedo escribir sin problemas cuando me siento mal. Bueno, lo único que intento es contar la realidad y para mí no sería honesto no contar lo que siento los días que estoy mal, creo que estos días son los que ayudo a las personas a entender que lo que les ocurre es cierto, que no es producto de su imaginación y que no es invención, que esto es realmente así -nada de reality-. Por otra parte informo de que puedo escribir borrando muchas veces lo que pongo porque no tiene sentido o porque las letras se duplican por la imposibilidad de controlar el movimiento de mis dedos. Pero saben una cosa esas personas que solo quieren dañar? Soy una persona que se esfuerza, que se levanta cada día intentando dar lo mejor de sí, intentando mejorar lo que hice el día anterior y exigiéndome no darle tregua a la fibromialgia, que se hará conmigo y me ganará en algún momento, pero que intentaré que no me gane la partida por mucho miedo que yo tenga, que les repito, lo tengo.

Pero como les decía hoy ha salido el sol y por ello tenemos un motivo de alegría. Nuestra compañera Manoli Rodríguez ha conseguido lo que quería. Escuchar el mensaje que envió con ese llanto de persona feliz y emocionada ha hecho que recuerde que tengo una misión en este momento mucho más importante que mi malestar y es el ayudar a que las personas puedan llegar a sentirse como ella de emocionadas y felices así que manos a la obra.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz

INTENTANDO VENCER AL DOLOR

20 de febrero de 2017

la-fuerza-esta-en-tue-ganas-de-lograrlo

Buenos días:

Hoy no parecía que iba a hacer un buen día; llovió por la mañana y hacía mucho frío, pero el tiempo ha cambiado ahora ha salido el sol iluminando el salón con la luz que entra por la puerta de la terraza. Es fantástico ver esa luz que da vida, que me reconforta mientras estoy en el sillón tapada y escribiendo estas líneas para compartirla con ustedes.

Así como el día se levantó me he levantado yo. Absolutamente dolorida, con mucho frío, el herpes que vuelve a asomar en mi labio y anuncia una bajada de defensas que se ha convertido en décimas de fiebre e imposibilidad de mover bien las manos; me está costando mucho escribir porque no puedo controlar mis dedos y el temblor ha aparecido de repente para tocar las teclas del ordenador cómo y cuando quiere. Siento un gran mareo, como si estuviera en un barco, con ese movimiento de va y ven que lo caracteriza y la mandíbula me duele como hacía tiempo que no lo hacía -cierto es que se me rompió la férula y no la he repuesto-, dándole paso a un enorme dolor de cabeza que no me deja pensar con claridad. Mis piernas se tropiezan a cada paso que dan, esperando que las pare y les de un respiro porque no son capaces de seguir aguantando mi peso corporal ni de seguir el rumbo que mi mente haya marcado con anterioridad. Vuelvo a tener las manos hinchadas y la mente llena de humo; un humo que entorpece cualquier cosa que quiero hacer o decir; me cuesta mucho escribir, los espasmos van por todo mi cuerpo como si de una descarga eléctrica se tratara y cuando he intentado descansar ovillada en el sofá mi mente se ponía en mi contra pensando cosas que no me dejaban descansar, por lo que preferí levantarme y escribir el día que llevo hoy. Sé que pasará, lo sé, pero hasta que pase lo único que quiero es poder dormir y no ser consciente de esta realidad que me supera. La rigidez con la que mi cuello se mueve y el dolor que siento por todo el cuerpo pero sobre todo en la cabeza hacen que me recuerde a cuando era pequeña y le contaba estos síntomas a mi madre y se preocupaban porque creían que podía tener meningitis. Qué dolor tan desagradable, qué  incomodidad no poder hacer las cosas con la soltura que tenía antes y con la seguridad que caracterizaban mis actos, porque antes de este último brote, yo hacía las cosas con seguridad, sabiendo quien era y disfrutando de ello. Ahora hay momentos en los que no me reconozco; hay momentos en los que sé que no soy la persona que está viviendo en mi cuerpo, y me da miedo que esa persona se quede siempre ahí, que no quiera irse y permanezca en este maltrecho cuerpo hasta el final de mis días. Sí, así es, yo también tengo miedo.

Me gustaría dejar una cosa clara; hay personas que me han acusado públicamente de querer vender un reality show por el blog que escribo. Las hay que tampoco entienden cómo puedo escribir sin problemas cuando me siento mal. Bueno, lo único que intento es contar la realidad y para mí no sería honesto no contar lo que siento los días que estoy mal, creo que estos días son los que ayudo a las personas a entender que lo que les ocurre es cierto, que no es producto de su imaginación y que no es invención, que esto es realmente así -nada de reality-. Por otra parte informo de que puedo escribir borrando muchas veces lo que pongo porque no tiene sentido o porque las letras se duplican por la imposibilidad de controlar el movimiento de mis dedos. Pero saben una cosa esas personas que solo quieren dañar? Soy una persona que se esfuerza, que se levanta cada día intentando dar lo mejor de sí, intentando mejorar lo que hice el día anterior y exigiéndome no darle tregua a la fibromialgia, que se hará conmigo y me ganará en algún momento, pero que intentaré que no me gane la partida por mucho miedo que yo tenga, que les repito, lo tengo.

Pero como les decía hoy ha salido el sol y por ello tenemos un motivo de alegría. Nuestra compañera Manoli Rodríguez ha conseguido lo que quería. Escuchar el mensaje que envió con ese llanto de persona feliz y emocionada ha hecho que recuerde que tengo una misión en este momento mucho más importante que mi malestar y es el ayudar a que las personas puedan llegar a sentirse como ella de emocionadas y felices así que manos a la obra.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz

EXISTE UNA MADRE…

19 de febrero de 2017

nunca-dejes-de-tener-esperanza

Buenas noches:

Tengo una compañera que padece también fibromialgia, que se siente absolutamente baja de defensas, por lo que cualquier infección que haya por el camino la coge ella. Siento muchísima impotencia por no poder ayudarla dado lo lejos que está, pero la noto tan débil en ocasiones que lo que me llama es coger un vuelo e ir a su encuentro. No quiero que esté sola, no quiero.

Ella va de chica fuerte y que todo le parece bien, pero es sensible, muy sensible y tiene una lucha diaria por sacar su vida adelante y la de otro ser. Las cosas no le han ido bien desde hace unos meses y ella cree que la fibromialgia le quitó la vida que ella tenía; yo no conozco mucho la historia que le mueve, pero creo que la fibromialgia sólo aceleró lo que tenía que pasar -pero a lo mejor estoy hablando de más-. Es una persona sensible entrenada en la ayuda a los demás, que ahora ve la necesidad de pedir o encontrar ayuda para ella misma, algo a lo que creo que no está acostumbrada.

No sé por qué, jamás la he visto, jamás hemos hablado de más cosas que de salud y de nuestros proyectos en común, pero creo que debo ayudarla de alguna manera. Creo que ella necesita ser querida, ser cuidada, ser feliz; necesita que la vida le de algo en lo que confiar y que, a su vez, le ayude a confiar es sí misma. Necesita entender que no es la culpable de todo, que si no sale el sol no es porque ella no haya madrugado. Necesita saber que la vida pasa porque tiene que pasar y que las cosas tienen consecuencias positivas y negativas y que debemos fijarnos más en lo positivo, Necesita saber que llenar su tiempo de actividades no va a hacer que su realidad cambie, lo único que conseguirá será agobiarse con todo lo que ha dejado a medias porque cuando alguien no está, no pasa nada, no está y punto. Más adelante puede estar más entera, más preparada, menos agotada, menos agobiada y será entonces cuando pueda seguir ayudando a los demás como a ella le gusta; será cuando ella esté preparada para salir al mundo y dar todo lo que tiene, pero ahora debe recibir; debe recibir cuidados, debe recibir cariño, debe recibir atenciones, o eso es lo que creo yo.

Conozco una chica que es trabajadora social; y lo es porque le gusta ayudar a los demás, porque le gusta que todo el mundo tenga algo que llevarse a la boca, porque le gusta que todas las personas sean atendidas con la misma pasión y dignidad y con el mismo entusiasmo. Conozco a una madre incansable de un pequeño que no para; una madre que tiene que alimentar, bañar, llevar al colegio y dar amor a un niño que seguro que la adora porque ella parece adorable; un niño al que, como a todos los niños hay que ponerle límites y normas, y lo que eso cansa… Pero ella lo sabe, ella lo hace, por muy cansada que esté ella sabe que es el referente de ese niño, por mucho que tenga infecciones, que le duela el cuerpo, que no pueda moverse, que la medicación la deje agotada, que no tenga ayudas; por mucho que todo eso esté en su vida ella sabe que tiene que poderle a la fibromialgia, ella sabe que encontraremos una salida, ella sabe que podrá seguir adelante contando con la red que le dijo aquí estoy, ella sabe que va a ser alguien y que esto sólo es una mala racha, porque te lo digo yo, ESTO ES SÓLO UNA MALA RACHA.

Existe una madre que, como toda madre saca fuerzas de flaquezas, como toda madre da sin esperar nada. Existe esa madre y yo la conozco; así que tú, que sabes que estoy hablando de ti sal a la calle y grita que estás aquí, grita que tienes que salir adelante con tu enfermedad, grita que tienes mucho que darle al mundo y grita que el mundo también tiene mucho que darte.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas

María Díaz

Blog de WordPress.com.

Subir ↑