Octubre 2016

colage-mioBuenas tardes:

Pues sí, cómo se sintieron ustedes cuando en la consulta médica el doctor les dijo: “por ahora no tiene cura?”.

Es duro eh? complicado. Cómo te lo explicas a ti mismo, cómo lo digieres, cómo te aferras a un clavo ardiendo, a lo que seas, a lo que entonces escucha (muchacha, eso es lo que tenía el primo segundo de mi abuelo paterno y se curó comiendo los melocotones que le traía su suegra acabados de coger). Pues no señores, el médico te lo tira todito por tierra con sus palabra: “No tiene cura”. Si nos fijamos bien son sólo tres palabras, no más, pero que jodidas son combinándolas de esta manera.

Y ahora? Pues ahora a seguir escuchando: Muchacha, pero eso no te mata, ya verás cómo te hace más fuerte; vamos a ver, si no te han ingresado ni nada no será tan peligroso, ni tan grave, verás como eso se quita saliendo a la calle y ocupando tu tiempo; pero no seas vaga, qué haces en la cama a esta hora mientras tu marido está trabajando? lo mínimo es que le tengas la casa recogida y algo bueno de comer, no esa comida preparada que tanto usas (si, sé que esto es un poco machista, pero se da); tu problema es que tienes mucho tiempo para pensar, ocúpalo en alguna actividad y verás como todo se te pasa; no puedes pasarte la vida quejándote porque así te lo crees más y lo que tienes no es tan malo; otra vez de baja? madre mía, fuerte rostro tiene esta mujer, que no aparece por el trabajo pero la vio la prima de mi nuera en no sé qué pueblo comprando en el rastro!, no serás tú hipocondríaca y lo único que quieres es llamar la atención?; mejor enfermedad no se pudo buscar para que le den la baja cada dos por tres, como no tiene resultados objetivos de las pruebas nadie le puede decir que no le duele; es que es muy “floja”, la han educado muy mal y ahora no quiere dar un palo al agua.

Pues no señoras mías, no debemos permitir ni por un momento, que este tipo de malignos comentarios nos haga daño, nos haga sentir culpables, nos haga intentar dar más de lo que realmente podemos dar, nos haga escondernos para que ningún compañero de trabajo nos vea por la calle, nos haga levantar si, en definitiva, NO NOS DA LA GANA!!!! Somos nosotras los verdaderos termómetros de nuestra enfermedad, las que realmente sabemos cómo nos sentimos cada día y en cada momento, las que sabemos si queremos o podemos dar más de lo que estamos dando, las que tenemos que quitarnos de encima la culpa y el miedo del qué dirán o qué pensarán. Que digan lo que quieran, que piensen lo que quieran y que cada uno haga lo que quiera, que mi fibromialgia y yo HAREMOS LO QUE NOS DE LA GANA Y NOS PERMITA NUESTRO CUERPO!!!.

Llegados a este punto de comprensión hacia mi misma, reconozco que lo que sí me preocupa son mis hijos. Cómo explicarles, cómo hacer que entiendan en una edad tan egoísta como la pubertad. Pero saben qué? Voy remando cuando es necesario y si uno necesita cualquier aclaración o cualquier explicación se a doy en el momento que la pidan o que yo crea oportuno.

Señores y señoras, fibromiálgicos todos, no, no tiene cura, pero es cierto, NO NOS MATA,  así que a seguir viviendo cada uno como quiera, con total libertad ante los demás, con la medida que tu cuerpo te permita y con el ánimo arriba porque sólo se vive una vez (menos los que creen en la reencarnación) y con fibromialgia o sin ella debemos hacerlo con la mayor calidad de vida y las mejores condiciones posibles, ayudando siempre a los demás, y si no nos apetece, por lo menos intentando no dañar a nadie.

Gracias por leerme y les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz