me-has-roto-el-corazon

Buenas noches:

Han sentido alguna vez la demoledora caída encima de una mentira repetida y que siempre te dices a ti misma: es la última vez que lo aguanto? Qué pasa entonces por nuestro fibromiálgico cuerpo? No sienten que no tienen escapatoria? Que el miedo que tenemos a la incapacidad hasta de salir solos a la calle nos hace depender y nos hace mucho más vulnerables?. Cómo lo llevan?

Reconozco que yo lo llevo muy mal. Cuando te das cuenta de que ha vuelto a suceder, cuando lo ves en sus escurridizos ojos, cuando sabes que ha existido la oportunidad y entiendes que la ha aprovechado pero no te lo ha contado (nuevamente) traicionando lo que desde un principio de había pactado; mi cuerpo comienza a temblar sin posibilidad de parar. Cuando consigues pararlo es cuando vuelves a aparecer en escena para empezar lo que tenía que haber empezado él y es cuando tu voz se quiebra, tu mente se nubla y tu cuerpo se agota sin más, como si hubiera recorrido una distancia de 200 km sin parar. Los músculos se ponen tensos con lo que ya sabes que luego viene un dolor absolutamente inaguantable que te va a acompañar con suerte un mínimo de dos días. Luego empiezas a ir al baño con mayor asiduidad, (ya que el tema es completito) y cuando intentas hablar, cuando intentas hablar no hay ni una sola palabra que pueda salir de tu boca sin titubear y con la mínima expresión de aliento. Por supuesto eso es si consigues reconocer las palabras en tu cabeza y consigues articularlas de forma que quien te escuche pueda entenderte.

No les ocurre? A mi sí y es así como lo vivo.

Hoy no es un buen día, como podrán comprobar, pero escribo para todos los que quieran leerlo porque quiero que entiendan que los fibromiálgicos tenemos días malos y días peores. Hoy he vuelto a discutir con mi apoyo y me vuelvo a plantear tantas cosas. Hoy siento rabia, rabia de mis miedos, mis incapacidades, mi falta de confianza en mi misma, y sobre todo, siento rabia de lo que esta maldita enfermedad ha hecho conmigo durante todo este tiempo. Siento rabia de padecerla, o de que la padezca cualquiera, pero después me planteo: joder, por lo menos no te mata!!!. Es cierto, esta enfermedad no te mata, pero te va anulando poco a poco, demostrándote lo insignificante que eres para ella. Te va quitando el habla, el pensamiento claro, la fuerza, la vista, las ganas de relacionarte. Te quita la alegría, las ganas de jugar con tus hijos, de ver a tus familiares, de que te llamen por teléfono… Y al final cómo estás? absolutamente aislada del mundo, dependiente de una o dos personas y deseando morirte para quitarles el peso de encima y poder descansar de esta mierda que es la vida que te ha tocado vivir.

Me despido mandándoles besos enormes y abrazos de algodón para todos