angelesangeles-ii

Buenas noches:

Han tenido alguna vez la sensación de tener un ángel en sus vidas? Yo sí. Creo que en el fondo no soy más que una privilegiada en esta vida.

Hoy está  siendo un día duro de dolores,  no hay parte de mi cuerpo que no me duela. Los brazos me pesan tanto que me cuesta peinarme, no escribo con fluidez porque me cuesta mover las manos, las piernas no quieren caminar, dijeron “para de una vez, no queremos seguir”; y tuve que parar. Siento que mi espalda se está desgarrando y quiere tirar de los músculos hasta que se abran dejando a la vista todos mis huesos. La verdad es que hoy es un día complicado motóricamente hablando, pero me siento muy feliz. Lo lamento por mi cuerpo, pero si él quería que yo lo acompañara en su dolor, no lo voy a hacer. Mi cabeza por ahora está despejada, y como no sé lo que durará, voy a vivir el momento, este momento que me está haciendo sentir que estalla mi pecho de tanta emoción contenida por muchas razones, pero la más importante de todas es que ESTOY CONSIGUIENDO QUE MI CUERPO NO ME PARE, QUE NO SE ADUEÑE DE MI Y DE MI MENTE.

Han tenido alguna vez la sensación de tener un ángel en sus vidas? (No lo llamo ángel por temas religiosos sino como  ayuda de bienestar). Pues yo soy muy, pero que muy afortunada ya que he tenido uno enorme y después han aparecido varios.

En primer lugar he tenido a mi madre, que a su manera (la mejor manera creo yo) me apoyó en todo, me dejó libertad para tomar mis propias decisiones, me ayudó a levantarme cuando me caía sin reprocharme la caída, me hizo confidente de muchas de sus cosas, lo que para mí fue un verdadero honor; luchó por nosotros con uñas y dientes, haciendo lo que sólo ella sabía hacer tan bien, cuidar a los demás y empatizar de la mejor manera que he visto empatizar a alguien. Seguro que si abres el diccionario y buscas la palabra empatía te sale una foto de ella al lado.

Después ha habido mucho más ángeles como mis hermanos, que nunca están salvo cuando los necesitas. Mi relación es muy especial con mi hermano mayor, creo que es un ángel muy parecido a mi madre, pero que sabe cuidarse más. Y también con mi hermano el pequeño, el que siempre estuvo a mi lado de pequeño y que ahora se ocupa más de mí que yo de él.

Mi hermano mayor tuvo la gran suerte de casarse con otro ángel, Ainhoa, que nos cuida y nos quiere muchísimo, otro gran corazón en la familia que me hace feliz. Y mi cuñi-nueri? Yurena, me gustas mucho. Me alegra que estés en nuestra familia. Eres entregada, ayudas sin pedir nada a cambio, tienes un gran corazón. Hay por ahí una prima que no suele estar presente salvo en los momentos necesarios y en mi corazón. Cristina es una persona absolutamente especial. También tengo ángeles en mi casa, uno muy importante que se está volcando en mi tratamiento (no sólo el medicinal) y que se ha convertido en mi guía. Pablo Torres, eres un ser absolutamente especial  y te tengo que agradecer todos los cuidados que me das aún sin llegar a entender esta enfermedad tan complicada hasta para quienes la padecemos. Eres grande por dentro Pablo. Ya te lo dije una vez, me encantaría que pudieras verte sólo un día con mis ojos, así sabrías lo que te admiro y lo que sé que eres capaz de hacer. De los demás ángeles que componen mi casa ya hablaré porque se merecen otra mención diferente. Tía Yolanda y tío Manolo son unas excelentes personas. Entienden la palabra familia en letras mayúsculas. Me han enseñado mucho, me han apoyado, me han ayudado, se han preocupado por nosotros; no se les puede pedir más, han estado SIEMPRE. Gracias

Ahora voy a referirme a unos ángeles diferentes, los que no pertenecen a tu familia pero te acompañan y te enseñan mucho.

Gracias Elizabeth Santana, eres muy especial para mí, sé que dentro de tu coraza existe una de las personas más sensibles y entregadas que conozco.  Te agradezco la comprensión, tus palabras, tu saber estar sin agobios. Bueno, y qué decir de Eduardo Álamo, de ti que siempre tienes la palabra precisa, te tomas tu tiempo para contestar con sinceridad y con muchísima empatía. Me has hecho entender cómo se puede explicar el otro punto de vista, haces que me sienta tan bien a tu lado, qué suerte tengo de haberte encontrado. Narciso álamo, qué decir de ti, siempre que puedes tienes el sí como respuesta. Escuchas, reflexionas, compartes y colaboras en todo con alegría y ganas. Aprendo mucho de ti y me trasmites muchísima calma. Siempre tienes una palabra de aliento y te preocupas por el más amplio sentido de la palabra persona. Tu amor por los animales (al igual que el de Eli) me cautiva. Gracias a ti también

Que no, que no me olvido de Carolina. Llamas y te ocupas de saber cómo me encuentro, no juzgas tan solo animas y comprendes; no compadeces, pero siempre te sorprendes de una manera muy peculiar. Eres linda Carol. Y qué sería de mí sin mi futbolista preferido? David Deogracia, no sabes lo bien que me sientan tus bromas, incluso en tu lejanía, tus palabras de aliento, tu preocupación por todos en casa. Qué pena que el mundo no te conozca así porque tienes tanto que dar. Y tú, Sonia, linda, que no sólo te has preocupado, sino también te has ocupado de estar y de compartir. Tienes unos sentimientos muy bonitos y muy honestos. Gracias.

Luego tenemos ángeles compartidos, como Rosi Sánchez y Esther Frade. Son ángeles que siempre que los necesites estarán. Muchas veces no tienes ni que llamarlas. No estamos casi en contacto, pero la palabra amistad la viven en todo su significado, son las amigas que no ves en un año, pero que cuando nos juntamos parece que estuvimos juntas ayer. Así podemos encontrar tambien a Fran, Eduardo y Christian, el trío Paulo Futre, que son como esos ángeles protectores que nunca ves pero que sólo te hace falta levantar el teléfono (si es que no han cambiado el número). Otros ángeles compartidos son Saulo y Ana, que están para todo. Son amigos con mayúscula. Personas que saben cuál es su lugar en la vida de los demás y que lo ocupan a la perfección (y estos si que espero que no cambien el número de teléfono)

Y después están los Ángeles que aparecen desde el pasado más remoto. Personas que vas reencontrando en el camino que me dan su felicidad a cambio de nada. Que se preocupan por saber de mí, que me preguntan, me animan, me dan aliento y yo ni siquiera sé por qué. No creo que me lo merezca pero gracias. Están ahí después de tantísimo tiempo y la fibromialgia o las otras redes sociales han hecho que comencemos a hablar y a sentirnos muy bien por ello.

Después de todo lo expresado, cómo creen ustedes que me siento? Pues dolorida, sí pero absolutamente animada y apoyada. Me duelen los dedos de las manos al tocar las teclas, me duelen las muñecas, los codos, los hombros, la espalda, los tobillos, las rodillas la cintura, el cuello, la cabeza…. Pero lo único que se me ocurre, hoy que estoy valiente es: FIBROMIALGIA, VEN Y ATACA, MIRA QUE EQUIPO HAY AQUÍ PARA PARARTE. TE VAMOS A VENCER, PORQUE NO ESTOY SOLA, NO ESTOY SOLA Y CADA VEZ ESTOY MEJOR Y MEJOR ACOMPAÑADA, ASÍ QUE ATACA COMO QUIERAS O PUEDAS, TE DESAFÍO PORQUE HOY NO TE TENGO MIEDO, HOY

ESTOY FUERTE Y TE DIGO QUE TE VAMOS A VENCER.

angeles-iii