monica-y-brisas                                                                   Mónica y su hija Brisas

Buenas noches:

Aquí estoy otra vez, intentando ayudar a quien quiera y animar a quien lo necesite. El título de hoy tiene mucho que ver con el artículo que publiqué ayer, con la rabia y la impotencia que sentía por esa amiga que llevaba nueve meses buscando una solución.

Voy a empezar diciéndoles que mi día también ha tenido las dos caras de la moneda. Arrastraba de ayer -que no pude prácticamente salir del sillón- un cansancio importante. Volví a despertarme sintiendo como me quemaban las piernas -parece que esto ya empieza a quedarse en casa y lo voy a tener que adoptar- por lo que me fui levantando poco a poco e intentando calentar el cuerpo a medida que me iba poniendo en marcha. Cuando por fin lo conseguí, desayuné, y me puse a estudiar como iba a poner en orden mi casa. Comencé con las tareas domésticas mientras me sentaba cada 10 minutos, más o menos, a descansar para no extenuarme.

Cuando terminé las tareas de casa, que fueron pasar la aspiradora en mi habitación, baño pequeño, habitación de Inés, salón y cocina, ya no podía con mi alma -y eso que descansaba cada 10 minutos- y fue entonces cuando me decaí más y comencé a llorar de dolor.

Al descargarme con el llanto decidí irme a la ducha (que una es fibromiálgica pero muy limpita) y sentarme a comer. Después del almuerzo, y de volver a medicarme y de la ducha me acosté un rato a reponer fuerzas. Esta tarde salí a caminar con mi fiel escudero Manchitas (al que dije que quería tanto, se acuerdan?) y cuando llegué al lugar donde camino, estaba mi amigo Néstor (aquel que encontré después de 20 años en el facebook) y nos pusimos a caminar los tres juntos.´Cuando terminé de caminar pude hacer el camino de vuelta a casa corriendo y caminando. ESTOY MUY CONTENTA POR ELLO. HE PODIDO SALIR OTRA VEZ SOLA Y HE PODIDO CORRER ALGO (aunque mañana pague las consecuencias, pero ver que podía hacerlo fue más importante que cualquier otra cosa). Pues bien aquí les presento las dos caras de la moneda de mi día, una mañana de llanto e impotencia y una tarde de mejoras.

Pero a lo que iba. Ayer ya les comenté de la dejadez o incapacidad de algunos médicos de las mútuas, los seguros privados y la seguridad social en este país, pues tenemos la otra cara de la moneda hoy en Mendoza, Argentina.

Mi amiga Mónica, otra encantadora fibromiálgica que he conocido después de comenzar este blog, no podía ya ni andar. Tenía la enfermedad tan avanzada que ya no podía caminar, imagínense ustedes, 43 años, 4 hijos, 2 perros y no poder andar de repente, sufriendo la involución que esta maravillosa amiga, la fibromialgia, nos hace vivir para que nos demos cuenta de que poco importante somos en este planeta. Nos hace ver que somos mucho más débiles de lo que podríamos imaginar, nosotros que nos creíamos invencibles en nuestra adolescencia y que fuimos descubriendo -unos poco a poco y otros rápidamente- lo insignificantes que somos. Pues bien, resulta que encuentra un médico que le cambia la medicación y ayer, ya podía levantarse e ir de su cuarto a la cocina. Saben lo que eso significa????? Volvía a andar otra vez!!!!! Qué maravilla!!!! Me alegré tanto por ella que no sabía cómo canalizar toda esa energía que invadía mi cuerpo. Pero mucho mejor, hoy me escribe -que linda es- para mandarme la medicación que el médico le ha prescrito y me comenta que se siente mucho mejor, que está más animada, que tiene algunos dolores, pero que ya camina algo más.No sé, ella está viendo la luz después del túnel, espero que de verdad sea así y que siga mejorando muchísimo que es una tía muy joven y con una vida por delante.

Mónica, te agradezco tus palabras de ánimo y de cariño -con lo poco que hace que nos conocemos, cómo une esta enfermedad- Verás que todo va a ir saliendo con lo positivas que estamos ahora.

Antes de que se me olvide, hoy hablé con la amiga que les contaba ayer y la noté animada. Un poco desubicada pero sabemos que es normal. hablamos largo y tendido y llegaremos a buen puerto con ella porque está en buenas manos.

Este artículo se lo dedico a Mónica y a su mejoría, también se lo dedico a Antonio Caro Escobar que ha llegado a 700 seguidores y se merece un aplauso por mi parte.Se lo dedico a mi amiga de ayer por su entereza para tomarse las cosas y su valentía y también me lo dedico a mi, por los avances que estoy consiguiendo a fuerza de esforzarme cada día más y de sentir la valentía y decir “YO PUEDO” que es lo que debemos decirnos todos lo fibromiálgicos y fibromiálgicas de este  mundo.

Me despido con muchos besos y abrazos de algodón.