Buenas tardes:

Lo primero que quiero hacer es pedir disculpas porque en el artículo de ayer hablaba siempre de nosotras, incluso lo titulé TODAS HABLAMOS EL MISMO IDIOMA. Pido disculpas porque sé que no sólo las mujeres sufrimos de Fibromialgia, sé que, aunque sean minoría, también hay hombres que la sufren y ellos, al margen de merecerse también todos mis respetos, también hablan el mismo idioma.

Hoy ha sido un día duro y no sólo por mirar la báscula despunte la cantidad de galletas de chocolate que comí ayer. Ha sido un día duro porque mi cuerpo no quiere responder. Después de la sesión de ayer de neuro-trainning, donde les aseguro que lo único que hice fue estar sentada, me noté, como ya expliqué, muy cansada y con muchas ganas de comer galletas de chocolate. Creen que hoy la historia ha sido diferente? Pues no. He tenido mucho sueño (también es cierto que anoche no descansé mucho), me ha dolido el cuerpo como si me hubieran dado una paliza, y sigo teniendo ganas de comer galletas de chocolate. Increíble. Anna me mandó un whatssap a ver cómo estaba y le conté; me dijo que era normal, que durmiera todo lo que mi cuerpo pidiera que él estaba trabajando contra mis toxinas y que bebiera mucha agua; por lo visto lo de las galletas de chocolate es pura invención mía, pero que si le hacía caso en lo demás, me dejaba comer las galletas. Yo que soy muy obediente le he hecho caso pero no he probado las galletas, ja!, es que esta mañana me subí a la báscula.

Hoy es la celebración del cumpleaños de las mellizas de Mari Carmen y Javi y no he podido ir. Me da lástima, ellos siempre han sido muy amables y cariñosos con nosotros y además, Pablo es el Padrino de Nayra. Espero que me puedan disculpar, pero realmente me siento agotada y la lluvia fría que estamos teniendo hoy hace que mi cuerpo duela más. Pablo me ha dicho que me quede en casa que él lleva a Inés y después pasaba por Mercadona y me compraba el helado que tanto me gusta (él no vió la báscula esta mañana y como se trata de un helado, tampoco se lo voy a contar) se puede ser más bueno? Tengo mucha suerte de que haya despertado y haya aprendido a involucrarse y a apoyarme con esta enfermedad.

Por otra parte, leyendo el Facebook me he encontrado una chica de Valencia que pedía no estar sola. Me ha hecho pensar. No está bien. Es cierto que los enfermos de Fibromialgia podemos ser, en momentos determinados, absolutamente inaguantables y puede parecer que nos hemos vuelto locos. Es cierto que para los familiares y amigos es muy complicado seguir apoyando a alguien que no ven que está mal, físicamente hablando, y que hasta los algunos médicos dicen que no es nada, ya que nada hay en las pruebas, pero también es cierto que si no nos apoyamos nosotros, seremos igual que los demás, que los que no nos creen, que los que se cansan, que los que no quieren implicarse, que los que no tienen madurez suficiente para hacerlo. Debemos intentar estar cerca de las mismas personas que lo padecemos. Sé que hay asociaciones, pero no me refiero a eso, me refiero a estar cerca de verdad, a que si hoy es tu mal día, yo que sé cómo son de malos, me hacer o a tu casa y te hago un café, me lo tomo contigo y charlamos un rato. Que si el mal día es el tuyo, pues yo haré lo mismo, y que si los dos tenemos y buen día nos tomamos el café por ahí, o no. No se trata de esclavizarte por nadie, se trata de colaborar desde el conocimiento y dentro de las posibilidades de cada uno. Dentro del amor y el respeto que podemos sentir por otro ser humano. Es que vamos a pedir a los demás lo que nosotros no somos capaces de dar ni si quiera a quien es un incomprendido como yo? Bueno, pues aquí estoy yo. Estoy para ayudar a quien quiera y lo necesite. Si estás en Gran Canaria pues en persona, si no, nos ponemos en contacto por email, Facebook, instagram, wordpress, whatssap o lo que haga falta. Sabemos que en el mundo necesitamos más personas así, SEAMOS ESAS PERSONAS. SEAMOS LO QUE EL MUNDO NECESITA (DOLORIDOS Y TODO). DEMOSTREMOS QUE LOS FIBROMIÁLGICOS SERVIMOS PARA ALGO MÁS QUE PARA LO QUE ELLOS CREEN QUE SERVIMOS, QUE NO ES MÁS QUE QUEJARNOS. DEMOSTREMOS QUE ESTAMOS UNIDOS Y QUE NOS APOYAMOS, Y QUE SE DEN CUENTA DE QUE VAMOS A LUCHAR POR NUESTROS DERECHOS CON TODAS NUESTRAS FUERZAS, PERO TODAS NUESTRAS FUERZAS UNIDAS, QUE ESO ES LO QUE REALMENTE DA MIEDO A LAS ADMINISTRACIONES. 

Alguien que no me conozca puede pensar que me vine arriba, pero no es así. Sintió cada palabra que he escrito y desde aquí también invitó a los no fifromiálgicos que quieran participar de esta acción.

Como no podía ser de otra manera este artículo se lo dedico a Nayra y María y a Mari Carmen y a Javi; lamento mi ausencia.

Me despido con besos y abrazos de algodón.