Buenas noches:

Pues tal cuál dice el título, parecía que sí, pero no. No va como yo pensaba. 

Después de muchos meses de baja, de asistir a diferentes médicos, de no poder salir sola a la calle, de no poder conducir, parecía que la cosa había mejorado -y aunque seguramente todos pensarán que exagero- pero no es así. Analizándolo fríamente es verdad que he conseguido algunos avances, pero son muy , pero que muy pocos para el tiempo que llevo medicándome, con terapeuta, con especialistas, etc. 

Hace un par de semanas me aventuré a salir a caminar por la noche con Manchitas, que me hacía mucha compañía, y parecía que todo iba bien en cuanto a eso, sin embargo, empezaba a notar que al volver de la zona de caminar y tener que mirar si venían coches o si el semáforo estaba verde, es decir fijarme en diferentes estímulos, ya empezaba a agobiarme un poco y a sentirme perdida. No le quise hacer mucho caso y a todo el mundo dije que súper bien – es que todos en casa ponían una cara de ilusión, sobre todo Elba, que no quería preocuparlos y pensé que se me pasaría – hasta el día que encontré una gran cantidad de jóvenes por la zona del Centro Comercial. Eran demasiados para la hora y para el lugar, así que aceleré el paso y al llegar a la esquina encontré un furgón de la policía haciendo una redada a los jóvenes que no estaban abajo. De soslayo conseguí escuchar algo de una costumbre de pelea en la zona y fue entonces cuando aceleré más el paso y decidí que no iba a salir más sola mientras me acordara. Es impresionante como vuelven a ti recuerdos y pensamientos que dormían en tu memoria y que pensabas superados.

Dejé que la cosa se fuera calmando dentro de mí pero prácticamente no he salido a la calle salvo para la consulta médica y para el yoga. 

Ayer nos acercamos hasta el centro comercial Pablo, Inés y yo para comer y ver una peli en el cine. Cuando estábamos almorzando, yo me notaba despistada mirando a quién entraba, quien salía, la barra, etc. Las luces del local me molestaban y los ruidos también. No me sentía para nada cómoda y lo único que quería era terminar lo antes posible para irnos de allí. Casualmente había también muchos chicos jóvenes y no sé por qué mi inseguridad iba creciendo. Terminamos de almorzar y fuimos al cine. El sonido de la sala me molestó mucho al principio, pero conseguí adaptarme sin tener que salir.

Hoy ha sido la gota que colmó el vaso. Volvimos a ir al centro comercial y había mucho ruido, muchas luces, mucha gente, el supermercado estaba abarrotado de colores y luces que me molestaban demasiado y volví a sentir la misma angustia que sentía antes. Cuando Pablo me dejaba sola y se acercaba al acabar, me miraba con cara de asustado porque volvía a ver el miedo dibujado en mi rostro. 

A medio día estuvimos hablando de que la pastilla para dormir ya no me estaba haciendo el mismo efecto que antes. Noto cómo me quedo dormida pero a veces me despierto con cualquier sonido o cualquier sensación, y por la mañana me despierto cuando Pablo y los niños se están preparando para el colegio. Antes, cuando me hacía efecto, recordaba que el sueño era como caer en la muerte y despertar a una hora determinada. No recordaba nada de la noche anterior, ni si quiera del rato antes de poner la cabeza en la almohada y no tenía sueños o no los recordaba.

También he empezado a notar un problema añadido del que ya halé el otro día, que era el olor de la lejía, pero no es así, hoy estuve limpiando los pisos en casa con amoníaco perfumado, que nunca me había molestado un poco en el cubo de agua, y me sentía muy incómoda incluso después de que el suelo se secara y teniendo todas las puertas de casa abiertas. Tuve que volver a ponerle agua al cubo, lavar bien la fregona y pasar los pisos con suavizante para que desapareciera el olor a amoníaco que seguro no olían ni mis hijos de cuatro patas.

No sé cómo tomarme este retroceso, aunque la impresión que tengo es que estaba mantenida por las pastillas y desde que el cuerpo se ha acostumbrado a la dosis, pues vuelven las cosas y los fantasmas de antes. Lo hablaré con mi médico a ver si es posible.

Este no se lo quiero dedicar a nadie porque no cuenta nada agradable o bonito.

Les mando besos y abrazos de algodón.