Buenas noches:

Inflamación, dolor, agotamiento, desgaste, angustia, cansancio. Así empieza mi artículo de hoy. Todo eso es lo que siento después de haber estado ayer una hora en la piscina trabajando. Si les parece duro leerlo, imagínense sentirlo. Hoy me duelen hasta los dedos. Todas las articulaciones, sobre todo tobillos y rodillas, y me pregunto por qué. Cómo es posible que un cuerpo que ha sido deportista casi toda su vida, que ha parido tres veces, que no ha parado, se sienta así por una hora de piscina – sin menospreciar el trabajo que no fue poco aunque es cierto que encima fue con salvavidas puesto. Serán las temibles agujetas multiplicadas por 100? Es posible. La verdad es que hoy casi no me he podido levantar del sillón, que he dormido, que he estado absolutamente agotada, aburrida y parada. Menos mal que he estado con mis hijos de cuatro patas todo el rato y que me han dado muchísimo cariño. 

Lo bueno de tenerlos en casa es que nunca te vas a sentir sola. Hemos llegado a un acuerdo por el que Manchitas, Belma y Vincent pueden acostarse en el mismo sillón que me siento yo, por lo que llevamos los cuatro acostados en el sillón toda la mañana, y menos mal, porque me han dado calor; que yo he tenido muchísimo frío. Mis manos y mis dedos se han pasado todo el día inflamados, al igual que mis pies, que han estado helados todo el día. 

Me he pasado un buen rato por Facebook y he leído algunas publicaciones de compañeros que padecen Fibromialgia. Unos hablaban también de lo mal que se sentían por el frío, otros de que lleva dos semanas con un constipado y que nunca le había pasado, otros preguntaban si era normal los picores en las fibromiálgicas, otros hablaban del uso terapéutico del cannabis, del aceite, fumándolo, en infusión, y un largo etcétera que no he llegado a probar. En definitiva encuentro que, en general, las personas con Fibromialgia son o están tristes, apagadas, desoladas, angustiadas, solas, asustadas, desesperadas, deshauciadas. Qué pena, joder! Qué lástima me da verlas así. Verlas? En realidad yo también paso muchas veces por esos estados, aunque tengo la suerte de tener una familia cariñosa y que me apoya. Lo que pasa es que el miedo, como recuerdo que decía alguien que no recuerdo, es libre, y se instala en nosotros de la forma más sigilosa para permanecer ahí y brotar cuando menos te lo esperas cual semilla plantada en el campo mejor abonado que podamos imaginar. 

Viendo esto y sabiendo lo que cuesta, me he puesto como meta intentar ayudarme a mí y a mis compañeros de enfermedad. Y pongo bien “me he puesto como meta intentar” porque sé que no hay posible ayuda para quien crea que no la necesita o para quien no se quiera dejar ayudar. Conmigo empecé de forma seria ayer y seguro que ustedes ya se creían que había pensado dejar de ir a la piscina, ja! Pues no, mañana, tal y como he planeado en mi cerebro (yo tengo que planificarme con mucho tiempo y no tiene nada que ver con la enfermedad) voy a bajar con Pablo, voy a ir a hacerme la analítica que me faltaba, voy a desayunar, voy a coger la bicicleta, voy a ir a la piscina, voy a pagar la mensualidad y voy a asistir a la clase para seguir mi mejoría. Que se preparen las agujetas, las inflamaciones, el frío, el sueño y los dolores, porque mañana van a tener otra sesión de machaque y si el sábado tengo que ir en silla de ruedas al partido de mi hija, pues que así sea (esto es una exageración como la de “A Dios pongo por testigo….”)

Que qué voy a hacer para ayudar a mis compañeros fibromiálgicos?, pues voy a intentar poner la dirección de cada artículo que escribo en las páginas a las que pertenezco para que les llegue. Quien quiera leerlo igual le ayuda, o no; quien no quiera leerlo seguro que no le ayuda, pero si no lo pongo, tampoco les ayudaría. A lo mejor peco de sobrada al pensar que puedo ayudar a alguien, saben qué? Me dá exactamente igual pecar de sobrada o que alguien pueda pensarlo. Lo hago con toda la humildad del mundo, esperando simplemente llegar al corazón de quien lo tenga abierto, de quien se sienta solo, de quien se sienta derrotado o desahuciado. Para esta labor pido su colaboración, y esta petición se va a convertir en un clásico como mi despedida. No les va a costar más de dos segundos. Por favor, compartan los artículos para poder llegar a personas que incluso, ni si quiera saben que padecen Fibromialgia, como ya ha ocurrido. Esto se puede convertir en una labor social que no nos cuesta nada.

Me despido dando besos y abrazos de algodón.