Buenas tardes:

Aquí les dejo traducido a mi manera, un artículo publicado por Healthinfo el 2 de diciembre de 2016. Espero que les ayude.

“Cuando me diagnosticaron por primera vez tuve la impresión de que la amitriptilina resolvería mis problemas de sueño, lo que a su vez aliviaría de mis síntomas de fibromialgia.

Deja de poner tus propias necesidades al final de la lista. -Si tienes cualquier tipo de condición crónica debilitante, necesitas poner tus propias necesidades en primer lugar. Incluso si es la persona más saludable del planeta, no debes dejar que tus necesidades vayan en la parte posterior de la lista.
Deja de pasar tiempo con la gente equivocada. – Si alguien está agregando estrés a tu vida, ese estrés te está enfermando. Elimina el estrés mediante la separación de esa persona. Es posible que no puedas separarte completamente, pero puedes optar por evitarlos cuando sea posible.
Deja de tratar de ser todo para todos. – La habilidad de decir “No” es muy poco valorada. A menudo aquellos de nosotros con Fibromialgia somos incapaces de decir “no”, nos sentimos culpables cuando no podemos o no decimos “sí”. No podemos ser todo para todos, ni siquiera podemos serlo todo para nosotros mismos y no tenemos que serlo.
Deja de mentirte. – Estás enfermo, admítelo. No te sientes bien. Alguien pregunta y respondes con “estoy bien”, pero no es la verdad. No es la verdad cuando se lo dices a los demás y no es verdad cuando te lo dices a ti.
Deja de perder tiempo explicándole a los demás. – La mayoría de las personas no se preocupan lo suficiente por ti para preocuparse por tu enfermedad o trastorno o por qué no puedes hacer lo que no puedes hacer. Sólo di “no” y sigue adelante. No trates de explicar por qué no puedes hacerlo, probablemente no estén escuchando de todos modos.


Deja de tratar de aferrarte al pasado. – Aunque es posible que puedas encontrar maneras de mejorar tus síntomas, es probable que nunca vuelvas a ser el de antes al 100%. Siempre habrá límites. Deja de intentar volver a alcanzar los niveles de vida que tenías antes de la enfermedad.
Deja de reprenderte por viejos errores. – La culpa es nuestro amigo constante. Deja de apalancarte sobre cosas que has hecho en el pasado (o cosas que te hubiera gustado hacer pero no hiciste). Están en el pasado, déjalo ir y sigue adelante. Una vez más, céntrate en lo que puedas hacer en el futuro.”

No sé si muchos de ustedes viven los casos expuestos por el artículo, yo creo que casi todos vivimos la mayoría de estos. La verdad es que leyéndolos parece tan sencillo y tan lógico que es increíble que nos dejemos llevar por este tipo de vida tan esclavizada. Pero es así, lo hacemos casi todos los días y sin darnos cuenta porque son conductas aprendidas; conductas que nos han inculcado las personas que nos han educado porque entendían que esa era la manera de educar. Pero les voy a dar una noticia: los tiempos han cambiado, ya no tenemos que obedecer a lo que otras personas creían que teníamos que hacer. Esa doble obligación a la que nos veíamos sometidos (en este caso sobre todo las mujeres) que teníamos que estar para todo y para todos. Mirar para nosotros no es malo y es cierto que debemos ser nuestra primera prioridad, aunque podamos y también debamos ayudar a los demás. 

Me despido hasta después con besos y abrazos de algodón y nuevamente pidiéndoles que compartan la publicación para que llegue a más personas y podamos ayudarlas.