Buenas tardes:

Hoy hemos repetido sesión de neuro-trainnig, pero esta vez en casa de Anna para sacarme de mi zona de confort. La sesión ha durado entorno a la hora y media. Ha sido intensa y me ha dicho cosas que yo sabía pero de las que desconocía el origen.

El neuro-trainning funciona de la siguiente manera, creo, quien dirige la sesión va tocando puntos de tu cuerpo y abriendo “cajones” de tu cuerpo para sacar lo que daña, lo que se come tu energía y activar lo necesario para que tu organismo mejore las cosas como él sabe y mejorarte tú. Lo cierto es que yo no me muevo de una silla y lo más fuerte que hago es beber agua o tocar un punto, pero acabó la sesión realmente agotada. Esta tarde me he quedado dormida después de comer y me he despertado sobre las 18:30. He descansado, pero el cansancio persiste pegándose a mi cuerpo como si fuera mi siamés. Creo que algún día lo echaré de mi lado y para ello me estoy encargando de aprender a utilizar armas orgánicas y físicas mediante el entrenamiento en la piscina, el neuro-trainnig, el yoga, la medicación y la descarga con mis médicos, la alimentación, etc. Espero ganarle la partida, no a la Fibromialgia -que esa no se gana- sino al miedo, a la desidia; hoy me apetece coger mi vida de la mano y vivirla, me apetece hacer lo que es bueno para mí, me apetece luchar por mí como individuo, como ser independiente del que dependen tres maravillosos bichos paridos y tres maravillosos bichos de cuatro patas. Hoy es un día de fuerza interior, de ganas de cambio, de ganas de fijar metas y objetivos para conseguirlas, con ganas de salir del miedo que me lleva paralizando mucho tiempo (llevo toda mi vida viviendo con miedo,tanto, que tenía que cerrar mi puerta de la habitación con llave. Hoy, en este momento, creo que puede ser el día.

Es increíble cómo podemos tener la moral tan elevada en unas ocasiones y tan por el suelo en otras. Algunas otras veces me he sentido así pero lo escribo y lo digo muy poco por miedo a parecer bipolar cuando siento todo lo contrario. Madre mía, en nuestra persona se encuentran el ying y el yang, energías positivas y negativas y tú eres la que se encarga de potenciar unas u otras, pero lo increíble es que nos lo dicen muchas veces, pero no lo creemos hasta que no somos capaces de vivirlo y darnos cuenta de lo que ocurre en nuestra mente. 

En mi caso me educan en una familia de alcohólicos y drogadictos donde te enseñan que las mujeres son las que luchan después de haberse casado con un hombre, y es la que tiene que sacar la familia adelante. Y resulta que tú reniegas de todo eso pero imitas patrones. Ninguno de mis dos maridos ha sido ni drogadicto ni alcohólico, pero mi sensación es que con los dos he luchado mucho por mantener algo que para mí, por mis carencias, era fundamental, la familia. Yo entendí que si quería una familia tenía que luchar por ella, no que mi marido y yo tuviéramos que luchar por ella. Es un proyecto y él un socio. Tenemos que esforzarnos para que, en caso de tener la misma definición de familia y de haber llegado a acuerdos de cómo hacerla y mantenerla, las cosas salgan los dos por igual, cada uno en su parcela pero esforzarnos mucho.

Hacer familia, para mí implica, todo lo que se vive: la sinceridad, la lealtad, la honestidad, la implicación, el respeto, el amor hacia todos, el cuidado de cada uno de los miembros, la admiración, la complicidad, la colaboración, los pactos, las metas, los objetivos, la celebración de los resultados, la equidad, el crecimiento individual apoyado por la pareja, el crecimiento de la pareja, la libertad individual, la búsqueda de la pareja y sus escapadas, el sexo, solventar las necesidades de cada miembro etc. Creo que no he conseguido trasmitírselo a mis parejas o que si lo he trasmitido, por una cosa u otra, yo he gastado más energía en ello, por lo que ahora me siento agotada.

De todo ello tengo que aprender. No todo es culpa de ellos ni mía, imagino que será responsabilidad de cada uno tanto comentar lo que se pide de una relación, lo que se está dispuesto a dar, lo que no se está dispuesto a dar y lo que se cree de una manera romántica que se está dispuesto a dar – que cuando llega la hora de la verdad o no se da o se da pero terminas cansándote de darlo o te hace perder todas tus energías -. Es por ello que tenemos que ser muy responsables y dialogar mucho con la pareja para que haya confianza, claridad en las acciones y para que se funcione como uno a la hora de educar a los hijos, d  cumplir las metas, etc. No es fácil, es una de las cosas más difíciles que he encontrado en mi vida, debido a que los ejemplos que he tenido no son los mejores ni supe leer que yo debía seguir mi vida sin llegar a vivir lo que se esperaba de mi.

En este punto en el que me encuentro, me planteo muchas cosas para seguir adelante. Cosas de tipo laboral, mejoras en cuanto a formación, mejoras familiares, cambios de todo tipo, porque qué es la vida sino cambio constante. Voy a mejora me, no sé cuándo ni cuánto, pero lo voy a hacer. Mis hijos se lo merecen, mi marido se lo merece, mis hermanos se lo merecen mis cuñis se lo merecen, mis perros se lo merecen, y lo más importante, yo me lo merezco. He de aprender a desprenderme de personas, vivencias y cosas que no me permiten avanzar.

Bien, como pueden comprobar la teoría la conozco, ahora a poner en práctica todo lo aprendido e intentar hacerlo lo mejor posible. Me despido dándoles las gracias. Les mando besos y abrazos de algodón y les ruego que compartan para poder ayudar a más personas.