Buenas noches: 

Hoy ha sido un buen día, lleno de dolores  pero bueno. Me desperté porque nuestra hija Inés decidió que iba a jugar con sus hermanos de cuatro patas en nuestra habitación, por lo que mi suerte estaba echada. Desayuné , me mediqué, y como estaba muy dolorida me vine al sillón a escribir un artículo. Cuando se levantó Pablo me dijo que cómo me encontraba, que si quería hacer algo fuera de casa, y le dije que estaba muy dolorida pero que sí me apetecía, que hacía tiempo que quería ir a pasear con lo perros por el Barranco Guiniguada. Pues bien, eso hicimos. Nos preparamos, compramos botellas de agua y fuimos a caminar. 

Los perros estaban encantados, corriendo de un lado al otro y disfrutando de sus juegos. Yo estaba encantada con mi marido, mi enana pequeña y mis enanos de cuatro patas, y Pablo e Inés creo que también estaban encantados. Caminamos bastante y fue como un soplo de aire fresco en un desierto. Inés y yo lo necesitábamos mucho. Había silencio, plantas, tierra, animales, olía a vacas, era perfecto. 

A la vuelta, pedimos comida japonesa y me mediqué, me tiré en el sillón y he aprovechado para publicar dos artículos más. Ha sido un día tan, pero tan diferente, que lo he disfrutado muchísimo pese al grandísimo dolor que he sentido y siento. 

Hoy he leído a una compañera de un grupo en los que me encuentro en Facebook y me he quedado muy preocupada -imagino que yo también expreso ese tipo de cosas cuando la enfermedad me puede- porque ella daba todo por terminado, tiraba la toalla porque no aguantaba el dolor y no encontraba salida. Joder!!! Qué duro es sentirse así!!! Qué duro es estar así!!! Y qué duro es que tu entorno no te entienda o te sientas tan sola que no quieras luchar por seguir adelante. 

Bueno, pues le dije que llorara todo lo que necesitara, pero que luego se levantara para seguir adelante y que ahí tenía al grupo para apoyarse y que si quería chatear que me avisara.

Pero qué le pasa al mundo??? Es que esta chica no tiene a nadie al lado que se preocupe por ella y que la ayude a sacar fuerzas??? Deseo y espero que sí, porque sabemos que esta enfermedad es muy dura como para no tener apoyos.

 Otra compañera de otro grupo pidió que diéramos cinco agradecimientos a la Fibromialgia. Te hace pensar, te rompe los esquemas, cómo puedes estarle agradecida a una enfermedad por algo? Pues sí, sí se puede, y es flipante porque jamás me hubiera imaginado que pudiéramos agradecerle algo a alguna enfermedad. Bueno, les voy a desafiar a que encuentren cinco motivos para agradecer. Yo les voy a decir que sigo agradeciéndole a la Fibromialgia la continuidad y la aparición de mis ángeles, aunque estén lejos como forma de vida, por decisión propia, en viaje de placer, o por lo que la vida ha decidido.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón pidiéndoles que compartan para poder ayudar a más personas.