Su vida se cegó por la incomprensión y la incapacidad de comunicación con un hijo que no comprendía la nueva realidad existente. Su vida se cegó pero él quiso seguir adelante como si nada pasara, como si esperara que fuera un mal sueño del que despertaría abrazado a ese hijo enfadado y molesto al que amaba con toda su alma. Su vida se cegó pero quiso darle lo mejor que podía al resto de la nueva familia que había creado sin entender que su maltrecho corazón lo volvía áspero y marchito. Siguió adelante intentando comunicarse de la mejor forma que podía y sabía, pero su vida estaba cegada y no veía el daño que se hacía. 

Pasó el tiempo entre mentiras e intentos de salir adelante, pero estaba tan ciego que no veía el camino a seguir. Se perdió en sus pensamientos, en sus sueños, en sus ilusiones, en su talento; se perdió en todo ello pero fue incapaz de sacarlo adelante. Su vida se cegó y sigue esperando un por qué, ansiando un abrazo caluroso y reconfortante. Sigue esperando un reencuentro a solas para charlar de la vida, pero no de cosas triviales, sino de lo profundo que tenemos cada uno en nuestro corazón. Su vida se cegó por la incomprensión de alguien fundamental en su corazón, por la necesidad de tener la cercanía y la posibilidad de aconsejar, de reprender, de consolar, en definitiva, de amar a ese hijo que no quería estar. Su vida de cegó y no sabía a quién culpar, sólo sabía que la nueva situación no había ayudado para nada. 

Sigue intentando colocar las piezas de un rompecabezas complicado, sobre todo porque no sabe qué piezas tiene que colocar. Es como si tuviera las piezas mezcladas de dos rompecabezas a la vez y no supiera discriminar las que no necesita. Agota sus fuerzas sin un camino claro, sin una meta establecida. Se agota, y comenzó a agotarse cuando su vida se cegó. Ni si quiera el amor que le da su nueva situación ha podido ayudarlo a seguir adelante porque lo que ha cegado su vida, lo que le ha hecho dejar de cantar, lo que no le deja llevar a cabo sus ilusiones, lo que no le deja demostrarse su talento es tan fuerte y maravilloso que es una pieza clave en su motor incompleto. Su vida se cegó y no pude ayudarlo a ver lo maravilloso que era.

Perdón