Buenas noches:

Hoy he vuelto a tener visita al médico. Jo! Qué sensación de orfandad, de soledad, de desahucio, de incomprensión, de dudas ante el futuro, de repetición de la jugada… Era una visita rutinaria para darme el parte y para ver lo que hacíamos con la medicación, porque ya no estoy durmiendo como antes y eso me preocupa porque vuelve a aparecer la fiera que llevo dentro llamada ansiedad y que resulta devastador con el resto de personas que viven en casa y conmigo misma. También le comentamos la visita que habíamos hecho al digestivo y que empezará a hacerme pruebas ahora.

Muy bien, pues él, que no me cabe ninguna duda de su profesionalidad ni de su preocupación por los pacientes, vuelve a contarme el tema de las úlceras, el premio Nobel que le dieron al que descubrió la bacteria que la provocaba, etc. Al final me voy de allí con una dosis mayor de uno de los medicamentos, las dos preguntas de rigor: que si me siguen viendo en salud mental y que cuándo es la siguiente cita, y con el error de quitar uno de los medicamentos de la receta. No sé nada de cómo va a ser mi futuro, hasta cuándo puedo tener la baja, cuándo me va a llamar el tribunal médico, si tengo que llevar algún informe, alguna radiografía, alguna analítica. Él dice que no, que él emite informes cada vez que le toca y que no tengo que llevar nada, pero eso no es lo que me dicen en la asociación. Allí me dicen que tengo que llevar resultados de las pruebas, radiografías, informes, todo lo que tenga. Y es que no tengo casi nada. Las radiografías van por intranet y le llegan al traumatólogo, las analíticas le llegan a él directamente, no me da los informes que emite y el psicólogo tampoco. No sé si ustedes se han visto así, pero para mí es una sensación de vivir en tierra de nadie que no puedo con ella.

Cuando nos acercamos a la farmacia a comprar la medicación veo que no me dan la Lyrica, pregunto y me dicen que no está en la receta. Entonces Pablo me dice que la habíamos quitado porque me sentaba mal, pero yo estaba convencida de que no era así, porque a mí siempre me había sentado bien y, además, me seguía tomando porque aún me quedaba. Qué sensación de estar volviéndome loca!!! Cuando veo que hasta Pablo defiende que no esté pautada comienzo a dudar de mí nuevamente, pero como soy muy testaruda, llamó por teléfono al médico y le preguntó, entonces él me dice que se le había olvidado incluirla en la nueva receta electrónica. Joder!!! Yo entiendo que todos cometemos errores, pero es que creía que me estaba volviendo loca y no era así, yo tenía razón. Sé que mi memoria falla, pero no siempre voy a estar yo confundida. Esto es un sinvivir, porque te pasas cinco minutos discutiendo con tu marido que si sí, que si no y al final él te deja un poco como para que tú te des cuenta de que estás en un error. 

Nos vamos a sentir así de perdidos el resto de nuestras vidas? Va a ser tan complicado que no nos acordemos ni de las fechas de los cumpleaños de nuestros seres queridos? Van a poder poner todos en tela de juicio mi palabra porque soy fibromiálgica? Es cierto, no me acuerdo de muchas conversaciones, de muchos acontecimientos, de muchas fechas, pero esto es un deterioro para el que no se va a encontrar solución? El otro día no sabía si deber se escribía con b o con v. Sabemos si se ha estudiado el cerebro de los fibromiálgicos? Se ve el deterioro? Cuántas preguntas sin respuesta, cuanta incertidumbre hay en esta enfermedad. 

A medida que pasaba el tiempo entre consulta, ida a la farmacia, comer, ida a la óptica, vuelta al centro de salud a recoger la nueva receta sin errores, vuelta a la farmacia, etc yo iba poniéndome cada vez más nerviosa, más ansiosa, más desagradable en el trato; yo sólo quería volver a mi casa, estar en mi guarida sin que nadie pudiera sacarme de mi pequeño mundo imperfecto pero que yo controlaba con sólo mirarlo. Creo que la ciudad me agobia, la gente me agobia, el frío me agobia, los desconocidos me agobian, las esperas me agobian; pero por favor, que hasta hace unos meses yo hacía vida normal y vivía estas realidades sin problema. Es cierto, los lugares muy masificados nunca me han gustado y salir yo sóla con mis hijos cuando eran pequeños tampoco, pero de ahí a lo que me he convertido va mucho. Mi momento ideal para estar en la calle es por la mañana con el sol calentando algo el ambiente y sin mucha gente alrededor, nada de centros comerciales, aire libre.

La verdad, no sé si de esto se sale, quiero creer que sí, si no tendré que buscar la manera de conseguir un lugar donde pueda medianamente hacer vida, porque esto me está quitando la confianza en mí misma y no me lo puedo permitir más.

Gracias por leerme les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas