Buenas noches:

Esta tarde escribí un artículo que no sé si voy a publicar, le tengo que dar muchas vueltas porque no estoy segura de que las cosas sean tal cual mi cerebro las ve o las percibe. No sé cómo expresarme, aunque creo que la indignacion y mi carácter sincero no van a dejar que lo haga de otra manera que no sea claramente.

Es ahora cuando se me cae la venda de los ojos, cuando, lo que veía continuamente, toma forma de realidad y se presenta ante mí de manera aplastante. Nunca quise creerlo aunque lo veía continuamente. Nunca quise admitir que fuera así y por ello he pasado muchos años de angustia sintiéndome mala, culpable, exigente, egoísta, etc. Pero no era así, ni si quiera era cierto lo que veía, aunque era claro como el agua, y lo que sentía ante una situación en la que se me colocó por la comodidad de no afrontar la educación de una de las niñas de esta casa.

No es fácil el tema, no, y seguro tendrá consecuencias duras e inevitables, pero mejor afrontar la realidad ahora que nunca y mejor vivir la vida con la realidad totalmente expuesta delante de mis ojos y sin la venda que el amor ha hecho que me pusiera durante mucho tiempo. 

Cuando llegas a una relación, sea del tipo que sea, llegas con la ilusión de comenzar algo nuevo, algo donde sentirte a gusto, algo donde sentirte especial para esa persona y para su entorno. Entiendes que la otra persona te presentará con tus virtudes, que las conoce y las admira, entiendes que estarán ilusionada con tu compañía y con tu amor (sea del tipo que sea), y que te convertirás, por lo menos al principio, en alguien absolutamente importante para esa persona. Como pueden ver, me estoy refiriendo a cuando comienzas una relación seria, madura, clara, honesta, sincera; repito, sea del tipo que sea. Bien, pues así es que las dos personas de esa relación se cuidan, admira, protegen y quieren mutuamente. Yo por lo menos así lo veo y así lo hago saber cuando empiezo cualquier tipo de relación. Luego está el que la otra persona te mienta, te esconda, te ningunée, te ponga como la mala de cualquier película, te esconda las cosas, etc o, por el contrario, respete los pactos a los que han llegado desde el principio y dialogue los cambios que quiera realizar sobre ellos. Es eso demasiado pedir??? Yo creo que no, es más, creo que es exigible cuando tú lo das y has hablado de que no entiendes las relaciones de otra manera. Una persona HONESTA hace desde el principio lo pactado sin necesidad de que nadie mire si lo está haciendo o no; una persona SINCERA, se dirige a ti y te dice que no quiere ese tipo de relación; una persona que te quiere, te respeta y te da importancia con los de su entorno porque eres alguien importante para ella.

Bien, pues cuando las cosas no son así, cuando desde el principio hay mentiras, faltas de respeto, te ningunean, te hacen esperar horas después de haber quedado a una hora determinada, te esconden la realidad de quién es y lo que hace, está buscando y le habla a otras personas como a ti (sin darle ninguna forma especial a lo que están construyendo pero diciéndote que no lo hace), te dan menos importancia que a los caprichos de otras personas; cuando una relación es así, no verlo o verlo y aceptarlo es de estúpida. En algún momento se te tiene que caer la venda de los ojos, en algún momento tienes que quererte un poco y ver el sufrimiento que estás teniendo, en algún momento tienes que ver los daños colaterales que esa relación está causando, en algún momento tienes que ser tú por encima de todo y no dejarte engañar más, tienes que ser tú esa persona a la que más debes querer y cuidar, tienes que ser tú quien se despierte del sueño que había construido y que quería que funcionara dejando hasta su salud en ello, tienes que ser tú la persona madura que ponga los límites a una historia que está consumiendo tu salud, que te está vendiendo como la mala, la celosa, la posesiva, la insegura, la exigente, la carcelera, y no necesariamente con palabras, en definitiva, TIENES QUE SER TÚ y no la mitad de tu ser.

No sé si alguna persona que lea este artículo se siente retratada en él. Imagino que muchos compañeros que padecen de Fibromialgia sí, porque una de nuestras características es darnos sin mesura, de forma responsable y sincera y no todo el mundo es así.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.