Buenos días:

Ya estamos por aquí, después de haber intentado descansar pero no haberlo conseguido del todo. Ha sido una noche larga y he disfrutado de la cena y de la compañía, pero ahora estoy pagando en exceso, como muchas de nosotros. Lo increíble de esto es que estaba tan mentalizada, que me siento bien mentalmente. He intentado subir la escalera pero he tenido que sentarme en los escalones porque mi cuerpo no daba para ese esfuerzo. Mi marido, siempre pendiente, ha tenido que ir detrás de mí aguantando mi peso para poder llegar al baño. No importa, no importa, no importa!!!! Vendrán momentos de mayor fuerza física, vendrán momentos de mayor capacidad de movimiento, vendrán momentos mejores en cuanto a la condición física, pero no vendrán momentos mucho mejores en cuanto a mi fuerza mental. Me siento fuerte, me siento con más ganas de luchar que nunca, me siento así porque estoy cansada de que me cueste subir la escalera casi cada día, estoy cansada de que me duela siempre todo, absolutamente todo el cuerpo, estoy cansada de olvidarme de las cosas, de que los olores me molesten muchísimo, de no poder jugar con mis hijos, por lo que quiero luchar, luchar por mí y por todos los afectados por dolor crónico, por poder tener una vida digna, una vida donde el dolor no fuera un impedimento para disfrutar de mi, de mis hijos de mi gente, etc.

Al margen de mi malestar estoy encantada de compartir esta temporada con mis hijos mayores, los echaba de menos, y con Pablo, gran apoyo en mi vida, el hombre que se ha dedicado a aprender cada día un poco más sobre la Fibromialgia. Es maravilloso, le he visto ir evolucionando hacia el aprendizaje, la colaboración y es estupendo sentir cómo puedes contar con él en los momentos complicados. Hablo mucho con él de los proyectos que tengo, de las ideas que me rondan por la cabeza.

Sé que muchas de las personas que padecen Fibromialgia no tienen mucho apoyo, y yo, perdón, a mí me gustaría montar una red de apoyo para que nadie se sienta solo, para que tejamos una tela de araña enorme donde podamos colaborar con todos, donde sepamos en qué ciudad vivimos y podamos echarle una mano a quien lo necesite. En una ocasión, una compañera de Valencia estaba sola, muy sóla, y no tenía a nadie en la familia o de los amigos que pudieran acompañarla. Lo único que hizo falta fue pedirlo en el grupo. Sobre la marcha otra compañera de Valencia se dio a conocer e intentó quedar con ella y quedaron. Estaban tan cerca y ni lo sabían, pudieron acompañarse y ahora sí que no sé cómo ha quedado el tema. Pero lo importante es entender que estamos cerca unos de otros, podemos impntentar conocernos, acompañarnos sobre todo en los momentos más críticos. Así no podremos decir que no tenemos comprensión, ya que nos acompaña alguien que vive lo mismo que nosotros.

Alguien ha visto la película cadena de favores? Es increíble, podemos intentarlo, no? Bueno, yo seguiré soñando cosas que compartiré con ustedes para ver si entre todos podemos ayudarnos, acompañarnos, entendernos, etc.

Gracias por leerme les envío besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para ayudar a más personas.