ramo-colorido

Buenas tardes:

Esta tarde me espera un acontecimiento importante, la hija mayor de Pablo, María, viene a casa porque tiene que tomar una decisión y está un poco desorientada. Es difícil intentar aconsejar a los adolescentes cuando se trata de temas de corazón. Para mí, supone una tensión especial porque siempre quieres estar a la altura y, evidentemente, intentas apoyar lo que el padre dice pero sin dejar a un lado lo que ella quiere hacer. no es fácil. La madre de María me mandó un whatssap diciéndome que iba a venir y que estaba hecha un lío. Le dije que si quería venir, pero me dijo que tenía mucho que trabajar y no podía. Quedé en mandarle otro explicándole lo que aconteciera.

Para una persona con fibromialgia esto es un esfuerzo tremendo, No porque tengamos que salir a correr, sino porque la implicación emocional hace que mi cuerpo se tense, que mi espalda se cargue y que mi cabeza empiece a funcionar mal porque la fibroniebla no me permite aclarar lo que quiero decir, porque no soy capaz de seguir la conversación sin preguntar que de qué hablaban, porque me pongo nerviosa sin tener por qué. porque me agoto y enseguida tengo cara de sueño y no lo puedo evitar…..

Ya todo pasó, ahora les escribo desde el agotamiento y el dolor de cabeza que ha supuesto una conversación muy sencilla, porque ella tenía muy claro lo que quería y lo que hicimos fue apoyarla en su decisión. Lo bueno es que está en edad de cometer errores y poder a arrepentirse de ellos. Es una edad para eso, para aprender, para experimentar, para cometer errores, para corregirlos o aprender de ellos. Es una edad íntimamente ligada a la desaprobación de tus padres, porque tienes que ir definiendo tu propio carácter y tu propia vida. Es el despegue del ser que ha vivido apegado a sus progenitores y que tiene el sano deber de equivocarse.

Ya se han ido y yo intento volver un poco a la calma. Me encantaría que algún día María supiera todo lo que la quiero y todo lo que ha supuesto en mi vida. ahora estoy aquí, rodeada de mis perritos, agazapada, temblorosa, destensando mi cuerpo, con movimientos eléctricos que me hacen saltar sin más hasta que la vuelta a la calma sea total. Mi cabeza siente una presión importante en la zona de la nuca, Esto será un momento, sé que pasará, sé que sólo es la manera de expulsar de mi cuerpo la tensión acumulada.

Aún sintiendo todo esto me siento muy feliz porque María haya querido hablar con nosotros; me siento muy feliz porque Belén, su madre, se haya puesto en contacto conmigo; me siento muy feliz porque sé que va a hacer lo que realmente quiere y si cambia de opinión, estará bien también; me siento muy feliz porque mi marido tiene mejor relación con su hija; me siento muy feliz porque no había más que verle la cara a Pablo para entender que necesita tanto a su hija y que la disfruta desde que sabe que va a venir hasta que se va y termina de contarme todo lo vivido; me siento feliz porque veo la felicidad de padre e hija juntos y veo como fluye el amor en lo que se dicen y en lo que no se dicen. Les he dicho que me siento feliz?

Espero que mi hermana no me ataque mucho, pero todo apunta a que sí lo hará, cuando empieza por la cabeza es cuando más agresiva se pone. Tomaré precauciones por si acaso. Voy a intentar hacerle un quiebro intentando salir esta tarde a dar un paseo, si veo que no me sienta bien, pues a casa calentita y a descansar.

Gracias por leerme, me despido con besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas