Ellas no están enfermas, no sienten un dolor muscular que les atraviesa como mil puñales, ellas simplemente fingen porque no quieren ir a trabajar. No tienen tal sensibilidad al tacto que hasta la más mínima caricia, hecha con todo el amor del mundo, les puede provocar incluso moretones, lo que pasa es que son tan […]

a través de Ellas no están enfermas — Lo que me sale del coco