21 de enero de 2017

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Buenas noches:

Espero que hayan tenido un buen sábado, aunque imagino que muy frío. Yo he hecho cosas, he descansado, he salido, he ido al hospital, así que no me puedo quejar.

Estoy haciendo una dieta con una amiga que es médico y que me ha dado unas pautas a seguir. Yo las estoy siguiendo aunque en el desayuno lo paso un poco mal. Tendré que hablarlo con ella. Por lo demás, lo estoy respetando todo menos lo de los cortados, sólo me deja tomar dos, y qué hago yo sólo con dos cortados al día?, bueno pues he llegado a un arreglo por mi cuenta, creo que servirá; como me permitía dos cortados y un vaso de leche al día, yo me tomo cuatro cortados y ningún vaso de leche. Lo que hago es que para desayunar tomo las tostadas con un té verde. creo que por ahí escapo algo. Ya me dirá el próximo día.

Les contaba lo de la dieta porque pretendía contarles el día alrevés, pero creo que no tiene mucho sentido. Hoy madrugué, y me encanta porque parece que aprovechas más y que te llenas de energía positiva por más horas de sol. Les escribí esta mañana contándoles que hoy era el aniversario de la muerte de mi madre. He recibido muchísimas palabras bonitas de las personas que han leído el blog. Palabras preciosas que me han tocado el alma. Yo he de reconocer, que quizás no lo viva como un día triste -me refiero ahora en la distancia- porque, aunque la recuerdo todos los días y mis hijos me preguntan en ocasiones por ella, este día, al igual que el de su cumpleaños, la recuerdo más y entonces veo la suerte que he tenido de tenerla en mi vida, entiendo lo diferente que hubiera sido yo sin sus enseñanzas y siento que la trasmisión de sus conocimientos sobre los sentimientos de los demás es lo que hizo que yo comenzara a preocuparme porque el mundo a mi alrededor estuviera bien, fue lo que hizo que yo intentara tener una palabra amable con alguien en su mal momento, es lo que hizo que yo empatizara con el mundo para poder colaborar en su mejora, es lo que hizo que viera el mundo en constante cambio y que yo tenía que cambiar con él adaptándome a las circunstancias de cada momento, es lo que hizo que yo entendiera que mis hijos son hijos que la vida me ha dejado en custodia para cuidarlos, pero que he de respetar sus decisiones y dejarles equivocarse para poder estar a su lado al darse cuenta.Así era ella.

Bueno, después de comer dormí una siesta porque estaba agotada, sentía que no podía tener los ojos abiertos ni un minuto más. Descansé aunque no dormí del todo y al levantarme fui con Pablo y con Inés a ver a mi padre al hospital. Saben eso de personas que van a unas villas de vacaciones cada año? Bien pues mi padre en vez de ir a las villas se va al hospital una vez al año con una neumonía muy pronunciada. Lo acompañamos un rato porque teníamos a Inés con nosotros, pero es que yo no me atrevía a subir sola al hospital; me sentía un poco confusa y sentía que me iba a perder, no tenía ninguna confianza en mí. Bueno, como les decía estuvimos con él un poco, hasta que le trajeron la cena y le ayudé a colocar las cosas para cenar.

Después de eso, fuimos a la juguetería, cómo no, Inés ya estaba desesperada porque le compráramos el detalle de su santo, así que no quedó otro remedio que acercarnos y comprárselo. Se quedó muy feliz, lo disfrutó mucho y la verdad, su cara no tiene precio. es tan expresiva, tan feliz cuando algo le gusta, bueno, es tan feliz en todo momento….

Al terminar en la juguetería Pablo e Inés fueron a buscar a Carlota que había salido con sus amigas y yo, que por eso les iba a empezar la historia alrevés, como estoy con lo de la dieta me fui a caminar porque me mandó que hiciera 7500 pasos. LO CONSEGUÍ!!!! Pero sobre todo conseguí caminar sola por la calle, de noche y hacer el recorrido cerca de la gente. He de decir que sí es cierto que por momentos veía doble y que no quería acercarme mucho a la gente, aun así lo conseguí. Di varias vueltas al centro comercial y volví a casa por el camino más largo y, como les decía, aunque a veces veía doble, hice los 7500 pasos y regresé a casa sana y salva.

Sé que esto es parte de la propia fibromialgia, pero la verdad es que es una verdadera jugarreta no poder salir sola a la calle, tener ese miedo a las personas sin motivo alguno y ver doble por el agobio y la ansiedad que siento en ese momento. Seguro que se me va a pasar, o quizás no, pero no importa, lo que importa es que puedo hacer más de lo que creo y que cuando no pueda, sólo tengo que parar y sentarme hasta que alguien me pueda ayudar.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.