26 de enero de 2017

primera-reunion-de-la-red-de-gran-canariaBuenas noches:

Me siento feliz. Es uno de esos días en los que la felicidad se adueña de tu cuerpo y entra y sale por cada poro del mismo. Me he sentido tan excitada que me ha costado comer y cenar. pero ha merecido mucho no, muchísimo la pena.

Como ustedes saben habíamos quedado parte de las que componemos la Red de Ayuda de Gran Canaria en vernos hoy en el centro comercial el Mirador. Qué experiencia tan fantástico desde el primer momento hasta el último. Desde que llegamos parecía que nos conocíamos de toda la vida y era la primera vez que nos veíamos -salvo Paqui Tacoronte y yo que hace años que nos conocemos-.

Cuando Paqui y yo llegamos ya había algunas esperando, pero era imposible saber quién era quién porque nunca nos habíamos visto. No importó, ninguna erró al preguntarle al otro grupo que si eran ellas. El brillo que teníamos todas en los ojos se llamaba emoción, pero emoción pura y dura. Nos sentamos y todas queríamos hablar a la vez así que, para que se fuera bajando la adrenalina, las dejé hablar y que se fueran conociendo entre ellas e irlas conociendo yo.

Estaba Isabel, que necesitaba que la escucharan, más linda, habla con todos los gestos que puede poner y necesitaba tanto hablar que no me importó dejarla un rato; después estaba Paqui Tacoronte, muy observadora y respetuosa con la conversación de las demás, es un lujo de persona; después estaba Paqui León, muy calladita y orgullosa de su familia. y muy guapa con la trenza de espiga que le hizo su nieta; También estuvo Mabel, que habla también mucho y que se preocupa bastante por las demás, también se le escucha hablar de su familia con mucho cariño y agradecimiento; Laura Díaz era más observadora y preocupada por escuchar un poco para saber lo que allí se iba a cocer; Rosi Sánchez estaba a mi lado. Callada y más dada a hablar en el tú a tú pero que terminó metiéndose muy bien en la conversación y aportando su experiencia judicial con victoria.

Cuando lo estimé oportuno empecé a explicar lo que era la Red de Ayuda en la que estaban inmersas y las funciones que podíamos desempeñar dentro de ella. Como más o menos eran conocedoras de la Red, les expliqué un poco la breve historia de la misma, como surge, quién la piensa, como va apareciendo la gente, los grupos que se están creando, los lugares del mundo en el que hemos empezado a actuar, etc y ellas escuchan con atención y, algo que noté que me llenó enormemente de ternura fue que escuchaban con agradecimiento en sus ojos, en sus caras. Se les notaba distendidas, la verdad es que fue todo muy bonito y muy cercano. Es la primera vez que me dirijo a un grupo de personas que no conozco y en vivo. Soy una persona exageradamente tímida cara a cara -cuando empecé la relación con Pablo, allá en diciembre de 2009, él me preguntaba que cuándo iba a conocer a sus amigos y yo siempre le respondía lo mismo, cuando quieras pero de dos en dos. Era tanta mi timidez que si venían más yo sabía que no iba a hablar nada y que iba a caer mal a todo el mundo. Como iba diciendo, era la primera vez que me dirigía a un grupo de personas que no conocía, pero me lo pusieron muy, pero que muy fácil. Escucharon con cortes para explicar las experiencias de cada una, etc, pero escucharon muy atentas. Fue genial, porque cono era un grupo reducido, había pocas preguntas y pocas interrupciones.Cuando acabé de explicar volvimos a hablar de nuestras realidades y de nuestras vidas.

Me siento muy contenta, y espero repetir esta experiencia a menudo porque ha sido una tarde encantadora donde, salvo en momentos puntuales, no se habló de dolores sino de buscar soluciones para que nos vean, nos escuchen y nos tengan en cuenta a la hora de valorarnos como enfermas que somos.

En otro orden de cosas, quiero agradecer a las personas las solicitudes de amistad que me están llegando, gracias por querer que forme de alguna manera parte de sus vidas; también quiero agradecer a las personas que comparten los artículos que escribo, creo fervientemente que si todos lo hiciéramos la fibromialgia se oiría en muchos más sitios. Si cada una de las personas que leen mis artículos los colgaran en las páginas y en los grupos, pero también en su perfil individual, muchas personas estarían leyendo sobre fibromialgia, porque yo prefiero leer algo que ha colgado mi amiga que lo que ha colgado una desconocida. Compartir es muy importante, de verdad. Hagan hueco en sus perfiles y grítenle al mundo que son fibromiálgicos, que no hay que avergonzarse de estar enfermos, pero sí hay que reivindicar unos derechos que nos ampare como ciudadanos de nuestro mundo.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz