02 de febrero de 2017

felicidad-del-interior

Buenas noches:

Creo que, salvo que le salven la vida a uno de mis hijos, no voy a poder agradecer tanto a una asociación como a Afigranca lo que ha hecho por nosotros; y sí, digo por nosotros, no por mi ni por los asociados de Gran Canaria, digo por nosotros.

En una ocasión yo me acerqué a ellas a pedir ayuda y me la dieron sobre la marcha y sin pestañear, así que comencé a pertenecer a la asociación y a asistir a la consulta de su maravillosa Psicóloga Eugenia. En una de las consultas le dije la idea que yo tenía para formar la Red de Ayuda y le pareció una buena idea. Le comenté que igual me ponía y le preguntaba a la asociación si quería participar haciéndonos propaganda con los asociados y ella me dijo que lo hablara.

Me reuní con Mari Carmen que es la mano desecha de Ana María y le hablé del proyecto que estábamos poniendo en marcha, le hablé de la Red que había comenzado y que pretendíamos cuidar para que siguiera tejiéndose y pudiéramos ayudar a más personas y sentirnos ayudadas por ella. Pues ella me escuchó con mucha atención y me dijo que estaba muy contenta con el proyecto, que la asociación había comenzado así y que al final hicieron la asociación, pero que les parecía una idea fantástica y que teníamos todo su apoyo. Después de cruzar unos correos nos mandamos el definitivo y ella comenzó a distribuirlos por su lista de contactos y ya hoy empiezan a llegar las primeras solicitudes a mi correo electrónico de personas que quieren pertenecer a la Red de Ayuda. Pero no sólo personas de aquí, también de Tenerife y nos contestó una asociación de Sevilla explicándome que ellos ya hacían lo mismo.

Hoy estoy agotada, devastada, molida, con pérdidas de equilibrio, con desconcierto, abrumada por las cosas que he tenido que hacer ya que tuve que ir a ver a un médico para Elba con el padre y luego me vi sola por la noche en una calle que yo no conocía; ha sido horrible esperar a que llegara Pablo, pero es lo que tengo que pasar porque el padre de mis hijos no se iba a esperar. Reconozco haber pasado miedo, desorientación, inseguridad, ansiedad, angustia, etc. Menos mal que mi marido apareció pronto y se acabó el miedo, pero mientras estaba caminando sin saber hacia dónde dirigirme estaba sumida en una angustia espectacular, aunque la llevé con dignidad porque tenía a mi marido al teléfono indicándome por dónde ir. La verdad es que me siento tan mermada sabiendo quién era y viendo ahora quién soy; creo que lo he dicho en un par de ocasiones, es como si fuera la caricatura de quién fui, un dibujo exacto pero con el interior a medias, con el cerebro medio destruido y con los músculos desaciéndose por el veneno que han recibido de un avión que lo echaba para fumigar las plantas y las verduras. Ha sido un día duro, muy duro en el que el mayor problema que he encontrado ha sido que sigo convulsionando y que no he podido descansar en todo el día.

Pero ha merecido la pena, ha merecido la pena recibir la noticia de la asociación y acto seguido empezar a recibir correos de las personas que querían informarse de nuestra Red de Ayuda. Yo les digo una cosa, si tienes fibromialgia, o eres familiar de algún afectado o un amigo, o si te gustaría ayudar a este colectivo, tienes las puertas abiertas de nuestra Red, esa que estamos tejiendo por el mundo y que esperamos que consiga agarrar y ayudar a tantas y tantas personas que padecemos esta enfermedad. No tenemos por qué vivirla solos, no tenemos por qué hacer algo de forma obligatoria, pero sí debemos buscar nuestro bienestar, aunque sea hablando por teléfono. En la Red de Gran Canaria existe una persona que sólo puede ayudar con llamadas telefónicas. pues oye, que te sientes mal y necesitas hablar con alguien, ahí está ella. todos somos importantes y ponemos nuestro granito de arena. Desde mis palabras llama la atención de las asociaciones de toda España y de todo el mundo para que no se sientan amenazadas, no pretendemos robarles los asociados, sólo pretendemos realizar una labor humana parecida pero distinta a la que realizan ustedes. Pretendemos acompañar a la que no puede cruzar sola al centro de salud, o llevar a la que no tiene coche a su clase de pilates en la asociación, o llevar a hacer la compra a la que hoy tiene a su marido malo y ella no puede conducir. Somos un grupo de ayuda y de colaboración.

Me está sucediendo un problema, intento mirar hacia atrás cada día y lo que encuentro es una especie de sueño en el recuerdo de lo que fue un día vivido; es una sensación rarísima donde le pregunto a mi marido si aquello pasó así o de la otra manera. Es extraño, no sé si algún día llegará el momento de no recordar nada así que voy a intentar escribir un diario y voy a intentar que todas mis vivencias sean intensas para que cuando me vaya de aquí, los que me quieren y a quienes he querido se queden con un buen sabor de boca y tengan un buen recuerdo, ya que yo sólo lo tendré por haberlo leído tres minutos antes. A veces siento que si la memoria se nos borra se nos borra todo lo que fuimos, lo que hicimos, lo que amamos; acabo de caer en lo triste que sería; sólo espero que esto no sea así porque sería doloroso no saber quien fuiste ni lo que hiciste.

Les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas

María Díaz