05 de febrero de 2017

empezar-a-ver-no-es-cuando-abres-os-ojos

Buenas noches:

Creo que soy yo la que no sé llevar relaciones. Ustedes vieron pretty woman cuando él le dice “relaciones imposibles, mi especialidad son las relaciones imposibles” pues así me siento yo. Es agotador, cansino, desgasta tanto…. Mi vida se va por un colador y no tengo ganas de seguir luchando. A veces, cuando estoy sola en casa, esa paz, ese silencio, me embaucan tanto que huiría sola a una isla a currar en un chiringuito media jornada y vivir. Otras veces me diviso en Kenya viendo aquellos maravillosos amaneceres y aquellas aves volando en bandada; también me veo en Tailandia, pero me molesta más porque sé que no sería capaz de no ir en contra del abuso sexual infantil.

Realmente me veo lejos, en cualquier sitio que no sea este o donde no encuentre esta situación. Un sitio donde mi pasado y mi futuro fueran iguales y correlativos, donde mi yo de antes fuera creciendo en libertad, en armonía y en bienestar. Donde mi yo supusiera un salir corriendo de todo lo vivido y de todo lo tratado con las personas que he tratado, un yo que no sintiera miedo, que no sintiera miedo de ser quien es, que no sintiera miedo al rechazo, un yo absolutamente libre y consciente de serlo, consciente de ser responsable de cuidar la tierra que pisa, el mar en el que se baña, a las personas a las que quiere y que la quieren, un yo que no se parece en nada a mi; un yo que se trabaja, que trabaja su espiritualidad, su humildad, su compromiso, forjando un carácter fuerte pero compasivo, duro pero empático; un carácter donde primara el yo como cuidado para darse al tú; y no un yo mermado que quiere olvidarse dándose al tú.

A cuántos lugares puede irse una madre sin echar de menos a sus hijos? A cuántos lados puede irse una madre sin arruinar su vida por no ver a sus hijos? Creo que la respuesta es a ninguno. No me creo capaz de irme a ninguna parte donde no pudiera verlos crecer, saltar, gritar, llorar, caerse, aprender, etc. Así que no tengo muy claro lo que me queda. Sólo creo que será mi querida “hermana”la fibromialgia, y vivir aquí hasta que ellos decidan irse y hacer sus vidas, para lo que yo estaré absolutamente mermada por la enfermedad y no tendré nada que hacer para vivir mi huidizo sueño. Qué lástima, no me arrepiento para nada de tenerlos, para nada porque los adoro con toda, absolutamente toda mi alma, sé, que sin dudarlo ni un solo instante, daría mi vida por ellos, pero por esto no me creo mejor que ninguna otra madre, todas haríamos más o menos lo mismo.

Así que tres hijos, fibromialgia, hipoteca, marido, tres perros y yo, este es el plantel que tengo y que me va a ver envejecer, o no. Lo bueno de esto es que yo me he construido un mundo paralelo donde están mis hijos y mis tres perros, donde corro por la playa con ellos, donde hacemos surf y wind surf, donde mis hijos crecerán en total libertad y sus mentes estarán abiertas a cualquier verdad o cualquier libertad, al respeto por la vida, por el tiempo de los demás, por la naturaleza, oh, si! la naturaleza, esa gran desconocida en los colegios donde muchos niños creen que la leche viene de los tetrabrick; la naturaleza donde el ciclo de la vida se respeta, donde el orden normal de humanos y animales no humanos no está tocado por la mano del hombre y absolutamente manipulado; la naturaleza, esa gran desconocida para el mundo humano al que no le tiembla la mano destrozarla aunque eso signifique enfermarnos a todos y cargarnos al planeta. Ese mundo paralelo me ha salvado de muchas depresiones ya que lleva conmigo casi desde que nací y a él han ido incorporándose algunos actores. Ese mundo paralelo es lo más parecido a encontrarse en un fumadero de opio y empezar a divagar por lo fumado, pero sin opio y sin fumadero. Es una alucinada vivir con tus tres hijos y tus tres perros en libertad en una cabaña acondicionada cerca de la playa y aprender de lo que la vida nos va dando y de lo que los animales nos van enseñando.

No sé si tener fibromialgia les ha hecho a ustedes crearse un lugar paralelo o si yo estoy loca. No lo tengo claro, pero me gustaría que me dieran alguna respuesta porque, en el fondo, a veces tengo la impresión de que me estoy volviendo loca o que la fibromialgia, que ya dije que creía padecerla desde que era pequeña, sea la que me enloquezca. No sé lo que es, pero así lo vivo y, por ahora, me ayuda. Espero sus honestas respuestas que seguro me ayudarán a hacerme una idea de cómo me encuentro.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz