06 de febrero de 2017

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Buenas tardes:

Hoy es lunes, pero no un lunes cualquiera, es un lunes después del fin de semana tan sumamente complicado que he tenido. Es el lunes del agotamiento, el lunes de todos los lunes. Después de que el sábado fuera el cumpleaños de Elba donde no faltaron emociones incluso en su partido de por la mañana, el domingo fue lavado de ropa y limpieza en casa, con restos de comida y peli a medio día. No faltó de nada salvo descanso, porque también me quedé hasta tarde escribiendo en el blog. Pero es que no tenía sueño.

Esta mañana madrugué de una forma muy extraña, un compañero de trabajo me llamó dos veces pero ninguna hablo, pero lo bueno fue que menos mal que o hizo, porque yo tenía hora en el médico y no había puesto el despertador no le había dicho nada a Pablo. Cuando vi la hora me levanté “corriendo” y me vestí. Ni desayuné para poder bajar. Al final Pablo fue al médico conmigo y luego me acercó a casa. Al llegar me encontré con un problema, tenía mucho apetito y mucho frío, así que decidí comerme todo lo que encontraba y acostarme en el sillón un rato.

A las 13: 50 me llamó Pablo para ver qué hacía, y le dije que me había quedado dormida y me estaba despertando. Llegó y calentó la crema que teníamos para almorzar, luego hizo unos sadwiches de salmón, su especialidad. Comimos y volví a acostarme, aunque en esta ocasión no pude quedarme dormida, pero descansé hasta que tuve que sacar a los perros.

Pablo llegó con Inés y la dejó en casa mientras él se iba a trabajar. Inés y yo nos hemos duchado y estamos aquí, ella viendo la tele y yo escribiendo. La verdad es que la convencí para ducharnos desde que llegó porque me estoy quedando sin fuerzas otra vez. Noto que me pesan los brazos y que me duelen las piernas, que dicho sea de paso, las tengo llenas de moretones, no sé si será de las caídas que estoy teniendo. También he notado que han aflorado muchísimas caspas en la cabeza,pero caspas de heridas. Si a alguien le ha pasado lo podría comentar?

Me siento agotada, como si hubiera cargado una tonelada de lo que fuera. Mis manos están inflamadas y doloridas, hasta el punto de que me molestaba darle la mano a Pablo  yendo al médico, que barbaridad!!! es que siempre hay algo. un rato tengo frío y cuando me abrigo mucho me da calor, yo no sé si tiene que ver con la fibromialgia o con la menopausia adelantada. A alguna le pasa este cambio de frío a calor? Por favor, respóndanme para quedarme tranquila y no asustarme.

Por otra parte no consigo hacer la dieta ni salir a caminar; espero mañana empezar ya a hacer las cosas bien, porque después me va a costar muchísimo y no me gusta estar ya como estoy; he cogido ocho kilos desde que estoy de baja, una barbaridad para lo que yo era, no quiero, me siento incómoda, pero debe haber una clara inclinación hacia el chocolate de las personas con fibromialgia, porque a mi me llama el chocolate pero a gritos. He conseguido no comer los helados de mercadona, aunque me comí uno el viernes, pero después de tres semanas.

Los moretones que me están saliendo en las piernas duelen muchos y algunos están muy inflamados, la verdad es que me siento un poco preocupada. Sigo a la espera de los médicos que tienen que verme, el otro día me llamaron y me cambiaron la hora del psicólogo, me la retrasaron; hoy me han llamado y me han cambiado la hora del traumatólogo para dentro de un mes. Todo esto pendiente de que me llame la psiquiatra que el inspector pidió para que me valorara. No sé, a veces parece que nos están tomando el pelo y que  no se toman en serio la ansiedad que vivimos las personas enfermas por no saber qué va a ser con nuestra enfermedad y con nuestro futuro. Siempre creen que los enfermos de fibromialgia y sus amigas no queremos trabajar, sin darse cuenta de que preferimos mucho más no estar enfermos, sentir que nuestra salud continúa con nosotros, que podemos hacer lo que queramos, que podemos dormir y descansar, que no necesitamos llenarnos el cuerpo de pastillas para seguir adelante en esta nuestra ajada vida por la que pasamos de puntillas para que no se note que estamos aquí, a ver si así esta enfermedad sigue de largo y nos deja descansar un día.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz