10 de febrero de 2017

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Buenas noches:

Parece que la fibroniebla comienza a marcharse para dejarme un rato tranquila. Desde que ayer olvidara a toma de la pastilla no he podido levantar cabeza. Anoche dormí muy mal, era increíble despertarme porque mi cuerpo estaba en tensión total; era como si mis músculos no tuvieran tregua y estuvieran en una competición de voleibol. La férula casi la parto de lo apretada que tenía la mandíbula y yo me despertaba para decirme a mi misma que tenía que relajarme.

Por la mañana ni siquiera oí a Pablo coger su ropa ni a la niña al levantarse, por la mañana estaba absolutamente dormida, pero no dormida de forma natural, me notaba drogada, porque no abría los ojos pero le seguía comentando a mi cuerpo que se relajara. Qué raro fue todo!!!

El caso fue que después de venir de la merienda con las chicas, estuve reunida hasta la una de la madrugada con el grupo de trabajo para mejorar las redes y solventar algunos temas que había por medio y que teníamos que quitarnos. Llegamos fácilmente a acuerdo para tratarse desde el messenger o el whatssap. No nos vemos y tenemos que imaginarnos lo que la otra quiere decir en cuanto a diseño se trata. Se complica aún más porque somos personas que nos hemos conocido por el chat en Navidad y no nos hemos visto nunca, pero con la ilusión que estamos podemos hacerlo casi seguro.

Sueño con una Red de Ayuda que recorra el mundo ayudando a los fibromiálgicos. Sueño con una Red que vaya por todo el mundo acompañando, enseñando, exigiendo los derechos que nos corresponden, educando a la sociedad para que tenga empatía con nuestra enfermedad y con todas las demás. Sueño con una Red donde veo a mis compañeras felices de participar y hacer feliz a los demás; Sueño con una Red en la que veo a las personas felices porque están dando y se sienten útiles y sienten cómo pueden ayudar, enseñar y guiar a otros enfermos y a sus familias; sueño con una Red que impide que las familias se destrocen como está pasando ahora, porque esa Red estará comprometida y preparada para apoyar a las familias y guiarlas en los difíciles momentos que viven. Sueño con una Red…

Es muy complicado; es muy complicado que el resto del mundo nos entienda y entonces qué hacemos, abandonamos. Dejamos de salir con nuestros amigos, dejamos de explicarle a nuestra pareja, dejamos de tener sexo, dejamos al resto de la familia de lado; en definitiva nos aislamos para que nadie vea el deterioro que estamos sufriendo; ese deterioro que nosotros vemos cada vez que queremos hacer algo y no podemos, cada vez que vamos a hablar y no podemos porque se nos traba la lengua, cada vez que escribimos y los dedos se nos traban, cada vez que no nos acordamos de si nos hemos tomado la pastilla. o si la llave del coche la hemos dejado puesta o no. No es fácil vivir con fibromialgia ya que siempre estamos doloridos, cansados, desganados, ansiosos, deprimidos, etc y pedimos empatía, pero ahora yo también voy a romper una lanza en favor de los familiares y amigos de los fibromiálgicos, porque que estemos enfermos no implica que no tengamos empatía con el resto de las personas. Estamos enfermos, pero sabemos ponernos en el lugar de los demás y debemos hacerlo en su justa medida.

Para nadie es fácil por lo que nuestra Red debe ayudar a todas las personas vinculadas con el fibromiálgico, para que, después de nuestra intervención lo vean como “fibromágico”. Todos tenemos que poner de nuestro lado, todos tenemos que implicarnos, todos tenemos que saber dónde ubicarnos para que las cosas no se rompan más de lo que ya se resquebraja al principio.

La Red que yo sueño es capaz de arreglar todo eso y para ello necesitamos prepararnos en cómo ayudar y en lo que es y puede llegar a ser esta enfermedad. Hoy a llovido en Gran Canaria, Hoy ha llovido y yo no podía casi moverme por la mañana. Hoy ha llovido y en un momento determinado quise verme como quien era, pero abrí los ojos y me volví a presentar a mí misma. a la que soy ahora, a la soñadora, a la que no quiere que esta nueva hermana le pare sino que le permita ayudar a los demás y a mi misma. Tengo un equipo del que me siento absolutamente orgullosa: Erica, Manoli, Ana, Olivia, Mireia y yo. Somos personas con problemas familiares, con problemas de salud pero PERSONAS FUERTES QUE QUIEREN APRENDER A AYUDAR Y ENSEÑAR A AYUDAR Y AYUDARSE. Vamos, atrévete, únete a nosotras y hazte feliz haciendo felices a los demás. No tienes que tener fibromialgia, sólo querer ayudarnos, ÚNETE!!!!! 

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas

María Díaz