13 de febrero de 2017

 

Bueno, pues todo claro, dice también que las causas son desconocidas, habla de la posibilidad de que el paciente haya sufrido abuso psíquico o físico severo y que su estrés postraumático puede haber sido desencadenante de la fibromialgia.

Seguir una buena dieta y hacer ejercicio moderado ayuda mucho a mejorar, al igual que la ingesta de comidas ricas en frutas y verduras. Lo malo que le encuentro yo a esto es que una persona que está llena de dolores desde que se levanta, que tiene que ir que trabajar, que vuelve y se encarga de sus hijos, de la casa, de la comida, de la compra, cómo es posible que después vaya a hacer ejercicio moderado, si la tercera vez que tuvo que subir la escalera de la casa parecía que había subido el Everest. Creo que la comunidad médica debe sentarse y comunicarse con una representación de enfermos de fibromialgia; establecer un protocolo de actuación, una clara atención personalizada y multidisciplinar y una medicación que palíe los efectos devastadores de esta enfermedad. Desde estas líneas hago un llamamiento a las partes para que se sienten y dialoguen.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz