14 de febrero de 2017

medico

Buenos días:

Hoy es el día de los enamorados, San Valentín; Felicito a todos los enamorados que me leen y a los que no me leen también. Hoy es una día de amistad, de pareja, de buenos deseos, etc., pero yo vengo a contarles algo que le ha sucedido a una compañera y que no es nada agradable. Yo que esperaba que estas cosas no se dieran ya, que este trato tan inhumano estuviera desechado de la vida de sufrimiento que tienen los pacientes que acuden a consulta. Vamos al grano y así entenderán lo que quiero decir.

Una de las compañeras que tengo de la Red de Gran Canaria notó un quemor en una parte del cuerpo. Lo iba sintiendo un tiempito y decidió asistir al reumatólogo al que va, que casualmente es el mismo al que voy yo. El reumatólogo después de examinarla le dijo que no estaba en su mano, que era mucho mejor que fuera a ver a un neurólogo porque lo que sentía era melargia y él la iba a ayudar mucho mejor. Mi compañera, que no quería perder tiempo, pidió hora a un reumatólogo que trabajaba en la misma clínica que el anterior.

El día que le dijeron fue a la consulta de dicho neurólogo. Al entrar en consulta este le preguntó el motivo y ella le comentó que tenía fibromialgia; pues ya empezó con mal pie, porque parece que le ha dicho la palabra clave. El neurólogo la miró y le dijo:

otro paciente que le quita la hora a personas que puedan curarse. Tú no sabes que no tienes cura ni vas a mejorar sino a empeorar y además no existe tratamiento? Te ruego que no vengas más porque no tienes posibilidad de tratamiento ni de mejora y dejes las horas para quienes puedan cuidarse, que él prefería salvar vidas y por eso no perdía el tiempo con pacientes con fibromialgia o cualquier enfermedad sin solución, que en la clínica había más neurólogos

Estas son las palabras que un gran médico le dijo a una de mis compañeras porque tenía fibromialgia. Hasta cuándo; hasta cuando vamos a tener que soportar los enfermos de fibromialgia a este tipo de persona que nos trata como basura. ahora les voy a escribir cómo expresa mi compañera su sentir:

“Sabe una cosa? soy pensionista con seguro privado, así que voy a seguir pidiendo cita con usted hasta que aprenda modales. Jamás había topado con alguien tan borde, prepotente y sin tacto”

Mi compañera llegó a su casa envuelta en un mar de lágrimas sin poder creerse que a sus 42 años alguien pudiera decirle eso y dejarla a su suerte.

Esta mañana nos ha enviado un whatssap explicándolo todo y comenta que sigue llorando, que le ha hecho muchísimo daño. Cómo es posible que un médico le diga eso a nadie, pero a nadie y mucho menos a un enfermo crónico al que cualquier cosa que le altere le hará pasar mínimo dos días malísimos de dolores. Cómo es posible que exista tan poca humanidad y sobre todo viniendo de un médico que se supone que está ahí para hacer sentir mejor a las personas que van a su consulta con el miedo de poder tener algo que no comprenden. Cómo hoy en día, un médico puede despachar a una paciente como si fuera un trozo de carne, triturándolo primero y desechándolo después por no estar bueno. Pero es que nadie cuida de que estas cosas no pasen? Es que los pacientes de fibromialgia vamos a tener que seguir pasando por estas humillaciones porque un señor de bata blanca no quiera entender que está ahí para servir a los pacientes y no para enriquecerse con ellos? Es que no entienden que mientras ellos se preocupan por si van a rallarle el mercedes nosotros nos preocupamos porque no podemos andar o porque hoy no puedo hablar ya que nadie me entiende?

Parece imposible que nos traten así en el siglo en el que estamos, pero por otra parte es como si volviéramos a involucionar y las personas no importáramos nada, que lo único que importa es hacer dinero o las cosas materiales.

Espero que esto llegue a alguien a quien le interese que la fibromialgia se trate en serio de una vez por todas, porque ya estamos cansados de luchar para encontrarnos a personas así, tan malcriadas e irrespetuosas con el resto de su misma especie.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

 María Díaz