16 de febrero de 2017

frase-de-aristoteles

Buenas noches:

El día de hoy ha sido bueno, no ha habido muchos dolores, aunque sí los de siempre. Los tobillos, al levantarme, parecen que se van a partir, muchísimo dolor. A medida que va pasando la mañana me y voy entrando en calor se me va pasando. Lo que sí he notado hoy ha sido que me he mareado más que otros días, no sé, espero que pase pronto.

Fui al banco por la mañana y, la verdad es que no me enteraba de nada, mi exmarido tenía que explicarme lo que nos estaba diciendo la señora que nos atendía y yo parecía que tenía pesadez en la cabeza, humo o lo que fuera que no me dejaba unir uno más uno. Fue una situación muy desagradable y tengo que agradecer a Toni que se parara a explicarme las cosas.

Cuando salí del banco fui con él hasta donde vive y me metí en una cafetería que estaba por allí a desayunar porque me sentía muy cansada. Mientras tanto iba intentando, desde mi móvil ver los mensajes que tenía pero se me hacía muy difícil, ya que mi mente seguía muy espesa. Al llegar a casa ya me puse con el ordenador y con eso podía mirar más claramente las cosas, pero hoy, en este sentido, no ha sido uno de mis mejores días. Tuve una conversación con una compañera que me desgató mucho emocionalmente y no me voy a recuperar en días porque creo que puedo hacer más para ayudarla, pero no sé qué. Esperaba estar a la altura de la situación pero no fue el caso, intenté hacerlo lo mejor posible, pero quiero hacer más, quiero apoyarla, quiero ayudarla, quiero darle un cachetón para que se dé cuenta de todo lo que vale, de que tiene que vivir, de que la implicación en lo que cree le va a aportar mucho y que debe aprender a dosificarse. Me gustaría tanto estar hoy con ella; me gustaría tanto ayudarla a llorar y que no llore en silencio o sola; me gustaría tanto que no se sintiera culpable de todo y que se mirara al espejo y viera todo lo que ha conseguido, todo lo que ha luchado, todo lo que se da a los demás y lo poco que se da a ella misma.

Sí, lo sé, es cierto que las personas que padecemos fibromialgia somos personas que nos hemos dado mucho a los demás dejándonos siempre en un segundo plano, pero es que la enfermedad no nos enseña nada? Es que no aprendemos a ser más humanos y menos perfeccionistas? Ya es una cuestión de desaprender para aprender nuevos hábitos de vida, para aprender una vida saludable, una vida sana. Y sí, es cierto que ahora hablo de esta amiga, pero seguro que si nos miramos a nosotros, veremos que algunas cosas estarán corregidas, pero que tenemos que seguir luchando para corregir muchísimo más y que podamos vivir con mayor calidad de vida esta enfermedad del alma, del corazón, de la mente, del cuerpo, de las personas…..

Qué difícil, qué difícil es para mi vivir sin la esperanza de que encuentren una cura o una forma de que no sigamos perdiendo facultades físicas y psíquicas. El otro día miraba unas fotos y me veía jugando al padel. Qué tristeza me entró, y a la vez alegría de haberlo podido practicar; pero la tristeza que sentí al recordarme coordinada, rápida, ágil y compararlo con lo que soy ahora, todo el día mareada, camino haciendo eses, descoordinada, con espasmos, sin capacidad de reacción, sin fuerza, sin velocidad; joder, que he estudiado educación física, que los deportes eran mi fuerte y que ahora escribir al ordenador me agota y me resulta complicado gracias a los espasmos que siento. A veces yo misma me planteo que esto pasará y sueño con una cura, con un despertar en otra realidad habiendo tenido una pesadilla, sueño con una mejoría con trabajo físico y mental pero luego me doy cuenta de que esta involución sólo acaba cuando acabe la vida, cuando nuestro cuerpo y nuestra mente descansen del todo y den paso a un final de todo el sufrimiento y el estado de dolor en el que estamos sumidos el noventa por ciento del tiempo.

Bueno, son divagaciones, mi mente se fue lejos en el espacio y en el tiempo. Por ahora tenemos la Red con la que queremos seguir ayudando a las personas que padecen esta terrible enfermedad, la enfermedad de lo mentirosos, la enfermedad de los incontables síntomas, la enfermedad de los vagos, la enfermedad de los intensos dolores, la enfermedad de los flojos, la enfermedad de la pérdida de facultades físicas, la enfermedad de los que no quieren trabajar, la enfermedad de la pérdida de las facultades mentales, la enfermedad…….

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz