19 de febrero de 2017

nunca-dejes-de-tener-esperanza

Buenas noches:

Tengo una compañera que padece también fibromialgia, que se siente absolutamente baja de defensas, por lo que cualquier infección que haya por el camino la coge ella. Siento muchísima impotencia por no poder ayudarla dado lo lejos que está, pero la noto tan débil en ocasiones que lo que me llama es coger un vuelo e ir a su encuentro. No quiero que esté sola, no quiero.

Ella va de chica fuerte y que todo le parece bien, pero es sensible, muy sensible y tiene una lucha diaria por sacar su vida adelante y la de otro ser. Las cosas no le han ido bien desde hace unos meses y ella cree que la fibromialgia le quitó la vida que ella tenía; yo no conozco mucho la historia que le mueve, pero creo que la fibromialgia sólo aceleró lo que tenía que pasar -pero a lo mejor estoy hablando de más-. Es una persona sensible entrenada en la ayuda a los demás, que ahora ve la necesidad de pedir o encontrar ayuda para ella misma, algo a lo que creo que no está acostumbrada.

No sé por qué, jamás la he visto, jamás hemos hablado de más cosas que de salud y de nuestros proyectos en común, pero creo que debo ayudarla de alguna manera. Creo que ella necesita ser querida, ser cuidada, ser feliz; necesita que la vida le de algo en lo que confiar y que, a su vez, le ayude a confiar es sí misma. Necesita entender que no es la culpable de todo, que si no sale el sol no es porque ella no haya madrugado. Necesita saber que la vida pasa porque tiene que pasar y que las cosas tienen consecuencias positivas y negativas y que debemos fijarnos más en lo positivo, Necesita saber que llenar su tiempo de actividades no va a hacer que su realidad cambie, lo único que conseguirá será agobiarse con todo lo que ha dejado a medias porque cuando alguien no está, no pasa nada, no está y punto. Más adelante puede estar más entera, más preparada, menos agotada, menos agobiada y será entonces cuando pueda seguir ayudando a los demás como a ella le gusta; será cuando ella esté preparada para salir al mundo y dar todo lo que tiene, pero ahora debe recibir; debe recibir cuidados, debe recibir cariño, debe recibir atenciones, o eso es lo que creo yo.

Conozco una chica que es trabajadora social; y lo es porque le gusta ayudar a los demás, porque le gusta que todo el mundo tenga algo que llevarse a la boca, porque le gusta que todas las personas sean atendidas con la misma pasión y dignidad y con el mismo entusiasmo. Conozco a una madre incansable de un pequeño que no para; una madre que tiene que alimentar, bañar, llevar al colegio y dar amor a un niño que seguro que la adora porque ella parece adorable; un niño al que, como a todos los niños hay que ponerle límites y normas, y lo que eso cansa… Pero ella lo sabe, ella lo hace, por muy cansada que esté ella sabe que es el referente de ese niño, por mucho que tenga infecciones, que le duela el cuerpo, que no pueda moverse, que la medicación la deje agotada, que no tenga ayudas; por mucho que todo eso esté en su vida ella sabe que tiene que poderle a la fibromialgia, ella sabe que encontraremos una salida, ella sabe que podrá seguir adelante contando con la red que le dijo aquí estoy, ella sabe que va a ser alguien y que esto sólo es una mala racha, porque te lo digo yo, ESTO ES SÓLO UNA MALA RACHA.

Existe una madre que, como toda madre saca fuerzas de flaquezas, como toda madre da sin esperar nada. Existe esa madre y yo la conozco; así que tú, que sabes que estoy hablando de ti sal a la calle y grita que estás aquí, grita que tienes que salir adelante con tu enfermedad, grita que tienes mucho que darle al mundo y grita que el mundo también tiene mucho que darte.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas

María Díaz