09 de marzo de 2017

Frida Khalo

Buenas noches:

Este artículo lo encontré en La Mente es Maravillosa, escrito por Valeria Sabater y publicado el 6 de Marzo de 2017. Es un artículo donde se entremezclan dos temas espectaculares como el dolor y el arte. Siempre se ha dicho que los cantantes venden más cuando cantan letras de desamor y de tristeza. Leamos el artículo y tomemos buena nota.

” Valeria Sabater 6, Marzo 2017

Para Frida Kahlo pintar era un modo de transformar el dolor en expresión artística. Era su canal, su refugio, su forma de libertad. Porque ella se negó siempre a ser víctima, entendió desde bien temprano que la vida no merecía entenderse a través de su sufrimiento físico. La vida para Frida Kahlo era por encima de todo pasión.

Cuando uno admira su obra “La columna rota” (1944) no puede evitar sentir un profundo escalofrío. En ese lienzo el simbolismo del dolor adquiere más que ninguna otra vez, una intensidad palpable, física y casi desesperante. Todos sus años de tratamiento y los aparatos ortopédicos que tuvo que llevar, quedaron ahí grabados a modo de testimonio, de exaltación al cuerpo físico como sinónimo de tortura.

La propia Frida explicó una vez que pintó todos aquellos autorretratos porque se sentía sola. Más que querer canalizar el sufrimiento físico necesitaba reencontrarse con alguien para explicarle cómo se sentía, y esa persona no era otra más que ella misma.

El ejemplo de vida y de actitud de la célebre pintora mexicana nos demuestra algo muy concreto: la creatividad es un vehículo, es un mecanismo excepcional capaz de ayudarnos no solo a reestructurar el dolor, a canalizar el sufrimiento. Las terapias expresivas como la pintura, la escritura o la composición son también un modo de encontrarnos a nosotros mismos para cuidarnos y recuperar la estabilidad emocional.

El sufrimiento y el artista torturado

A menudo nos gusta pensar aquello de que el arte, para llegar a la cumbre de su expresividad y genialidad, necesita de una mente torturada y un corazón herido. El arquetipo del poeta atormentado y el novelista que escribe de forma frenética en sus noches de delirium tremens sigue muy presente en nuestro ideario colectivo.

Sin embargo, más allá del sufrimiento, hay una realidad psicológica que vertebra de una forma más profunda y delicada a este tipo de personalidades. Nombres como el de Lord Byron, Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway o la propia Frida Kahlo son el claro ejemplo de una característica muy concreta: la pasión. Las suyas no fueron nunca unas mentes ordinarias. De hecho, y si los analizamos en detalle, nos daremos cuenta de que encajan a la perfección en lo que Howard Gardner entiende por una mente creativa:

  • La creatividad es un acto solitario
  • Van más allá de lo ordinario, del sistema, de lo que es lógico o esperable para el resto
  • La mente creativa toma riesgos, es atrevida
  • Su potencial creativo está muy supeditado al mundo emocional

La tristeza y el dolor invitan al artista a encontrarse consigo mismo

Una de las definiciones más acertadas sobre la creatividad es la que nos ofrece el ensayista Richard Luecke. Para él, la creatividad no es un estado mental, ni algo genético, ni mucho menos un constructo asociado en exclusiva al coeficiente intelectual. Es un proceso de desarrollo y un modo expresión orientado a resolver problemas o (aquí llega lo más interesante) a satisfacer necesidades emocionales. 

El sufrimiento es un catalizador para la expresión artística, no hay duda, pero también lo es la felicidad, el miedo o incluso la rabia. Sin embargo, el dolor encuentra en el arte un refugio muy catártico, ahí donde la persona puede reencontrarse a sí misma, atenderse, bucear en sus abismos de incertidumbre y fundirse en sus agujeros negros para salir fortalecido. Aliviado.

Soy artista y un buen gestor de mis emociones negativas

Rufus Wainwright es un reconocido cantautor canadiense que en el 2010 publicó un disco (All Days Are Nights: Songs for Lulu) donde dejaba entrever, una por una, las marcas del sufrimiento que experimentaba en aquel momento. En sus conciertos aparecía vestido de negro riguroso y pedía al público que no aplaudiera entre canción y canción.

Acababa de perder a su madre, y en su mente se hundía aún ese pasado traumático que arrastraba tras sufrir una violación con solo 14 años de edad. En la actualidad, y tras un feliz matrimonio, su vida navega por un océano emocional mucho más tranquilo, maduro y seguro. No obstante, no falta quien le pregunta si la felicidad de hoy no le impedirá escribir “buenas canciones” como las de hace unos años.

Wainwright es muy rotundo en este aspecto. Sabe muy bien que en lo que se refiere al sufrimiento no hay un antes o un después, en especial, en lo que se refiere a los traumas sufridos en la infancia. Los demonios siempre bailan al lado de uno, nunca desaparecen del todo. Lo que ocurre, es que llega un momento en que uno elige si ser víctima para siempre o darse el permiso para ser feliz, a pesar de tener que vivir  con ese recuerdo.

En sus composiciones, una buena parte de la tristeza del pasado aún no ha enmudecido, sigue presente porque forma parte sí mismo y es una pieza más del aliento que da forma a su creatividad. Sin embargo, también la felicidad de hoy es un estímulo poderoso en sus obras. ¿Qué necesidad habría de renunciar o negar alguno de estos aspectos?

Al fin y al cabo las personas somos una compleja amalgama de emociones contrapuestas, de luces y oscuridades que conforman todo lo que somos. Lo esencial es no rendirnos, como no lo hizo Frida Kahlo, debemos hallar una pasión y hacerla nuestra a modo de refugio, a modo de catalizador, con el cual dar al mundo lo mejor de nosotros mismos y a su vez cuidar de nuestro propio universo emocional.”

Será cierto que los artistas son personas que han vivido traumas y han decidido volcarse en el arte para paliar y poder expresar esa frustración que sienten por algo que les ha ocurrido y que los tiene totalmente sumidos en la negrura de sus seres?

No lo creo. Creo que hay de todo y de todo habrá en todas partes. Frida es un claro ejemplo de sufridora que decidió pintar para expresar lo que sentía, que vivió una vida dura pero que no quiso quedarse quieta y luchó por salir adelante; pero imagino que habrá muchos artistas que no sean personas atormentadas por una pasado o por un presente duro y que estén atrapados en él sin poder salir adelante.

Lo que me pareció curioso de este artículo es que, aún habiendo tenido siempre inquietud por escribir, fue cuando estaba en medio de la fibromialgia, cuando me golpeó más fuerte cuando he querido empezar de verdad a hacerlo, con mejor o peor resultado, porque no estoy a la altura ni de la suela de los zapatos de ninguno de los que se nombran aquí ni de los que conocemos. Así es, esta, mi hermana, me ha regalado el empuje para hacer algo que tenía en el baúl de los deseos hasta poder sacarlo. Me ha regalado las ganas, la inspiración, el tiempo, y la decisión de hacerlo, por lo que he de estarle muy agradecida.

También me ha regalado otra cosa que, para mí, también es una forma de expresión artística, porque todo lo que sea ayudar es más arte que lo que cuelga en los museos. Cuando yo era pequeña y me preguntaban qué quería hacer de mayor, mi respuesta era siempre que quería montar una ONG. Pues bien, mi hermana me ha dado la oportunidad de montar una cadena que entre todos tenemos que cuidar, proteger y respetar, pero que yo tengo el privilegio de dirigir y gestionar, ayudando siempre a todas las personas que quieran unirse a nosotros en esta andadura que nos hace tan felices y que nos deja un sabor de boca buenísimo, porque cuando haces algo por alguien y ves la cara de agradecimiento de esa persona, no hay nada comparable en felicidad recibida. Es una pura demostración de amor, de ese amor que se dan los hermanos, que se dan los padres, los hijos, es ese amor para el que estamos en este mundo, porque yo no concibo este mundo sin las cadenas que unen a todos los humanos, así que esta es mi mejor obra de arte, una cadena que espero siga creciendo y que pueda ayudar a las personas que padecen fibromialgia y a los que no, porque ellos ayudándonos serán muchísimo más felices.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón informándoles de que me están denunciando en facebook, así que necesito la ayuda de todos para compartir los escritos. Verán que ayudando serán más felices y compartirlos es ayudarnos.