21 de marzo de 2017

El único auto que nos llevará a todos los lugares es....

Buenas tardes:

Cuando veo las putadas que te puede hacer la vida me parece que lo mío no tiene comparación y, a veces, me siento un poco egoísta. Hoy he recordado a un amigo de hace más de 25 años, que tiene a su esposa enferma de esclerosis múltiple y la verdad es que me doy cuenta de que la vida te da un giro en cualquier momento y te deja sin palabras, te hace reaccionar y comenzar a plantearte las cosas de otra manera desde ese instante. Todo esto me ha hecho pensar, entonces, lo que debemos hacer es replantearnos la vida antes de que ese giro suceda. Que cómo? muy sencillo, viviendo. Debemos dejar atrás todas esas pequeñas molestias que tenemos cuando no estamos enfermos y vivir; afrontar lo que nos viene con la mayor de las alegrías porque nunca sabemos cuándo o dónde tendremos el giro del que hablaba al principio y algo que me parece también fundamental es enseñar a nuestros hijos a que deben vivir la vida lo mejor posible, de forma libre, sin ataduras religiosas ni consumistas pero siempre amándose a uno mismo y al prójimo; veríamos que diferencia de sociedad que íbamos a tener.

Evidentemente nada de esto es fácil, pero debemos entender que otro mundo es posible, que otra sociedad también lo es y deberíamos comenzar a luchar porque nuestros hijos entendieran que la vida es otra cosa que sólo responsabilidades; que la vida es otra cosa que sólo obligaciones; que la vida está para vivirla, para dar y recibir amor, para entretenernos, para ver una puesta de sol y disfrutar del canto de los pájaros. La vida no sólo es consumo, estrés, obligaciones, etc. Por qué no nos enseñan esto desde pequeños? Por qué tenemos que meter a los niños en un sistema escolar en el que sólo se les habla de obligaciones, de cumplir horarios, de clases absolutamente aburridas, de “tener que” o “deber de”. Por favor, enseñémosles a disfrutar haciendo, a disfrutar aprendiendo; enseñémosles a ver de dónde viene la leche en el campo y ordeñando a una vaca, a dibujar la granja con su imaginación y a compararla con el descubrimiento de la misma en cualquiera de las que encontremos por nuestra zona. Está más que demostrado que lo que se aprende mediante las emociones queda aprendido, no sólo lo tienen presente por miedo a que salga en un examen u otro.

Bien, después de esta introducción, lo que quiero expresar es que ahora y hasta que la vida nos vuelva a dar otro giro, debemos ser conscientes de que, aunque con dolor, podemos hacer cosas; aunque con agotamiento, podemos hacer cosas; que aunque con fibroneblina, podemos hacer cosas; no estamos para nada impedidos hasta el punto de no poder disfrutar viendo una puesta de sol, contando las estrellas o disfrutando de la brisa marina. Nos costará sí, nos agotaremos, sí, al día siguiente nos dolerá muchísimo el cuerpo, es posible, pero podremos decir que lo hemos hecho, que lo hemos disfrutado, que lo hemos vivido y que, si tenemos suerte, se lo hemos podido enseñar a nuestros hijos.

El peor enemigo que tenemos no es la fibromialgia. Los peores enemigos que tenemos son la incomprensión y el abandono de muchos de nuestros familiares y amigos, amén de la dejadez de algunos profesionales y de algunos gobiernos con los temas de reconocimiento de incapacidades, etc. Pero el peor de los enemigos en ocasiones, el más cruel, el que más nos paraliza, ese debes encontrarlo al mirarte al espejo. Mirándote al espejo y viéndote encontrarás a la primera persona que se pone un problema en el día que comienza. Cuando decidamos cambiar todo eso, cuando decidamos llevarnos mejor con nosotros mismos, cuando decidamos hablarnos con cariño, con ternura, con paciencia, con respeto, con dulzura; entonces y sólo entonces, podremos darnos cuenta de que aun podemos, de que está en nuestra mano seguir adelante o parar el día que necesitemos descansar; está en nuestra mano dialogar con nosotros mismos, hacernos las cosas más fáciles y divertidas, entendernos, estar al aire libre, dejar que el sol roce nuestras mejillas y las llene de un suave y sano color inconfundible para que cuando nos miremos al espejo veamos la suerte que tenemos de tenernos, la suerte que tenemos de habernos conocido, la suerte que tenemos de poder ser quienes somos y de tener a nuestro lado a las personas que nos quieren -que realmente son las que van a permanecer aún a nuestro lado.

No podemos ni debemos dejar que la fibromialgia domine nuestras vidas. No podemos ni debemos dejar que la fibromialgia nos gane la partida; no podemos ni debemos dejar que de ser nosotros mismos porque, si no la dejamos, ella podrá doler, podrá confundirnos y agotarnos, podrá desgastarnos, pero yo les aseguro que, si no la dejamos, ella no podrá robarnos nuestra identidad; nos robará una parte de nuestra vida que no podremos seguir haciendo ni recuperar en algunos casos, pero no nos va a robar quiénes somos ni lo que nos queremos. Vamos a querernos, vamos a vivir, vamos a compartir, vamos a educar en libertad y como dice una amiga mía, ES UNA ORDEN!!!

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.