26 de marzo de 2017

Alhambra

Buenos días:

Cómo poder mantener la ilusión cuando las personas somos las que nos ponemos los traspiés. Cómo podemos intentar crear algo para salvar, ayudar, disfrutar, convivir, educar, etc y después destrozarlo con las acciones que tenemos, con nuestras palabras, con nuestras obstinaciones, con nuestra vanidad, con nuestros errores y nuestro egoísmo. Cómo es posible que no podamos amarnos, respetarnos, disfrutarnos, protegernos, etc; cómo es posible que no nos demos cuenta de que estamos en este mundo para cuidarnos y respetarnos.

Recuerdo en una ocasión, estando en la Alhambra, me senté a observar el espectacular paisaje que allí y le empecé a llorar y llorar -sí, ya sé que soy una llorona- porque no entendía cómo era posible que las personas fuéramos tan antagonistas; que fuéramos capaces de lo mejor y de lo peor; que pudiéramos crear cosas tan hermosas pero matar a nuestros semejantes por puro placer. Es increíble tener esa sensación, ver y tratar de entender lo que sucede. Es tan difícil de entender; es tan duro; me parte el corazón cuando veo que somos así de miserables y así de generosos. Por qué podemos dar lo mejor de nosotros a unas personas y lo peor a otras? Cómo es posible que no entendamos que somos los únicos que podemos parar estos abusos, estas matanzas estas descortesías, esto malentendidos, estos daños, estas venganzas… cómo es posible que no lo entendamos.

No voy a escribir mucho más, lo voy a dejar dicho de manos de un auténtico experto; un ser sensible al que el mundo no supo entender. Lo lamento, no puedo seguir escribiendo…

Gracias.

María Díaz.