02 de abril de 2017

Grupo de Bizkaia

Buenas tardes:

Hoy es día 2 de abril, hoy es el santo de mi hija Elba. Normalmente no tengo muy en cuenta los santos, pero el de Elba es tan especial como ella, porque ella es una jovencita muy  especial. Llegó a este mundo siendo especial y no se irá de él de otra manera que siendo esa persona especial que pueda pasar por la vida de quien la conozca.

Levo un fin de semana trepidante -con lo que puede ser trepidante para una persona con fibromialgia. Al estrés del viernes con lo del programa de la televisión, se ha unido malentendidos con algunas personas de la Red, almuerzo familiar, mañana de cine y poca conexión de redes sociales porque los dolores no me han dejado tranquila.

Ayer y hoy casi me fue imposible levantarme. Lo conseguí, pero el sábado a las doce y el domingo a las once. Mi cuerpo no da para más. Me duele el cuello y hace mucha presión en la cabeza; el estrés de no levantarme con tiempo para hacer las cosas que me gusta hacer antes de salir me pone en tensión y voy a los sitios muy nerviosa y me empiezo a liar con la fibroniebla porque me quedo absolutamente aturdida, desubicada, dejo de escuchar, me cuesta hablar, etc. A los dolores de cuello y cabeza unimos el de espalda, el de cintura, el de rodillas , tobillos y el de todas las heridas que me han ido apareciendo en los pies. No parece llevadero y, realmente, no lo es; pero te acostumbras y haces lo que solemos hacer, cambiar la careta de cara de dolor a cara sonriente, después de pasar por cara de asombro cuando te das cuenta de que, antes de poder mentalizarte, tienes que salir corriendo a tus compromisos. Ya, ya sé que alguien puede pensar que si estás así puedes anular los compromisos, y así es, pero también llega un momento en el que te cansas de decir siempre no y quieres tener un poco de vida; y por otro lado si los compromisos son de mucho cariño y amor no los dejas a gusto, porque a ello se uniría el dolor que sientes por no poder asistir.

Ayer el almuerzo era con una prima y una tía de Pablo que viven en Madrid. Han venido a pasarse una semana aquí y querían celebrar un almuerzo por ellas y por la otra tía que cumplía años, así que era impensable que no fuera salvo que tuviera que hacerlo en silla de ruedas y no dispusiéramos de ella. El compromiso de hoy era con mi hija Inés; mañana de chicas, que llevaba tiempo diciendo que cuándo íbamos a tener otro rato de chicas. Las chicas fuimos al cine -Pablo nos dejó allí y nos recogió- vimos una película de las que a mí jamás se me hubiera ocurrido ver de pequeña, pero que hasta me emocioné viéndola; Ballerina. Si estás sensible y necesitas llorar para descargar y seguir adelante vete a verla. Es bonita, es alegre, te demuestra que con tesón y trabajo se consiguen las cosas pero sin olvidarte de vivir y divertirte, es tierna y te da la lección del trabajo para conseguir tus metas, de la posibilidad de hacer el bien aunque hayas sido educada en el mal, del amor incondicional, del aprendizaje de forma humilde y de la llegada a  la humildad después de vivir en la soberbia. Merece la pena. Así que no me arrepiento de haberme ido a verla con la benjamina de la familia por mucho dolor que mi cuerpo esté aguantando en ese momento. Y ahora estoy aquí, en casa, escribiendo este artículo y cogiendo fuerzas para tener la comunicación de puesta a punto de la semana con las chicas del grupo de ayuda y apoyo esta tarde/noche; pero todo esto pasa factura.

Hoy se despide de nuestra línea de Colombia Gilma, una persona que ha llegado a nuestro corazón en el poco tiempo que lleva con nosotros, pero que vamos a seguir gozando de su compañía dentro de la línea de su país. Es el claro ejemplo de que hacerse con un grupo y sacarlo adelante requiere mucho tiempo y esfuerzo y ella, en este momento no lo tiene. Siempre tendrá las puertas abiertas en caso de que quiera volver porque ha demostrado una gran rectitud siendo muy sincera pero intentando evitar los conflictos, conflictos que no estaban en su mano que no salieran a la luz, pero ha sabido lidiar con todo como la gran persona que es. Muchas gracias Gilma, desde mis líneas te agradezco tu confianza, tu tiempo, tu sabiduría y tus ánimos. Siempre tendrás las puertas abiertas.

Pero esto no es una tristeza, porque ella ha decidido que su camino ahora es otro y sólo queda respetarla y alegrarme por ella, porque sabe distinguir entre lo que es vital para ella y lo que puede o no dar en cada momento. Así que es un día de alegría.

El viernes la compañera Bego hizo su reunión con las chicas de Bizcaia. Iba tan nerviosa que me mandó un mensaje para ver qué hacía porque algunas personas se habían salido de la lista de asistentes a última hora. Le recordé que somos un grupo de enfermos y que eso puede pasar, pero lo que tenía que hacer era ir y disfrutar todo y más con las personas que fueran a la reunión. Parece que lo pasaron muy bien, que hubo mucha emoción, risas y confidencias. Se vio en las fotos que colgó en facebook cómo estaban conociéndose y aprendiendo a unirse como una piña. “Qué buenas vibras” -como dice mi amiga Erica- que se vio en esas fotos. Me alegro por ti Bego; todo fluye, si tienes buen corazón y buena predisposición las reuniones fluyen y son maravillosas. Me alegra que esa parte del grupo se vaya cohesionando y que podamos hacer más felices a otra parte de la geografía mundial con este proyecto que tenemos y hacemos con ilusión.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz