06 de abril de 2017

la vida es sueño

Buenas tardes:

En primer lugar pedir, disculpas porque he estado descentrada estos días y no he atendido el blog como debía.

Lo siguiente es comentarles que lamento enormemente lo que algunas personas están viviendo por algo que, posiblemente, yo haya tenido más responsabilidad de la que alcanzo a ver. Jamás he querido que nadie se sienta agobiado, perseguido o maltratado por estar en un grupo donde, entiendo, se supone íbamos a dar ayuda y apoyo. Espero que lo sucedido no les suponga ningún momento de dolor adicional a los que ya viven.

Para mí hoy es un día triste. Mis compañeras y amigas se sienten agotadas y yo me siento responsable de lo que están viviendo, por lo que las animo a dejar el proyecto y seguir sus vidas sin tanto agobio y sin tanto estrés como están viviendo ahora. Lo que yo tuve fue un sueño y, por lo que sea, a muchas personas les molestó. Sólo quería ayudar y que las personas enfermas de fibromialgia se sintieran mejor; y lo que he conseguido ha sido que todos se encuentren en la tesitura de tener que elegir si estar en un grupo o en otro. Eso no es sano, lo bueno es poder ser libres para decidir, e incluso, estar en todos los grupos que se quiera sintiéndose libres, acogidos e informados en los mismos.

Hoy me siento triste y es el momento de dejar de sentir tristeza. No quiero más injurias, no quiero más insultos, no quiero más calificativos peyorativos; yo no creo merecerlos y estoy segura de que mis compañeras no los merecen. La fibromialgia ya es suficientemente arrolladora con nosotros; la fibromialgia ya nos roba demasiadas fuerzas y nos deja demasiados miedos como para encima tener que estar en una lucha que no hemos buscado. Ya tenemos suficientes dolores y malestares como para buscar o soportar más.

Llevo varios días pensando cómo se sentirán las personas que han confiado en nosotras. Espero, de todo corazón que estén bien; hablaré con mis compañeras y veremos cómo hacemos pero por lo pronto, lo único que puedo trasmitir, y sé que es el sentir de todas las que estamos en Fibro ayuda y apoyo, es la esperanza de que sigan encontrando consuelo, información y cariño en los lugares que se encuentren. Por mi parte he aprendido, como decía Segismundo, que “los sueños, sueños son

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón.

María Díaz