10 de abril de 2017

Árbol de la vida negro

Buenas noches:

Lunes de transición. Lunes del comienzo de las vacaciones de toda la familia; de todos. Ya estamos instalados en el sur, con todos los enanos y vamos a intentar ver si conseguimos disfrutar de estos días de vacaciones; seguro que sí.

Hoy me he levantado muy cansada, no sé si porque sabía todo lo que tenía que hacer para poder venirnos o porque no descansé bien. Tengo una contractura en la espalda que me está doliendo mucho, lo que me indica que no dormí lo que debía ni es la mejor postura. No sé si es algo mío a del tiempo, pero me siento muy nerviosa, muy inquieta y con muy pocas ganas de hacer cosas. Añoro mucho a Erica y no veo el día en que podamos conocernos. Manoli está más cerca, pero la añoro de igual manera. A las demás chicas, Silvia, Ángeles y Bego -las españolas- y Zilca también las añoro, y tengo muchísimas ganas de conocerlas. Me da pena cuando escucho a alguna decir que se encuentra mal; me da pena que estén tan lejos y no poder hacer nada por ellas, tan solo escucharlas o leerlas y darles ánimo, pero el contacto, el abrazo, eso reconforta mucho más.

Como decía me he levantado con una contractura en la espalda que me está haciendo mucho daño. Mi cuerpo ha ido de menos -entendiendo menos cuando hay más dolor y menos posibilidad de movimiento- a más, para después volver a menos. En este momento siento que ya no doy para más, que mi cuerpo necesita descanso, que no quiero ni puedo seguir mucho tiempo más en pie. Quiero descansar y tomarme las cosas con calma, quiero sentirme bien conmigo misma y con mi cuerpo, sé que eso es muy difícil, pero lo voy a conseguir; voy a conseguir sacar mi cuerpo de este dolor por lo menos esta semana, esta que están los niños con nosotros y que quiero que disfruten de las vacaciones al cien por cien. Así que voy a sacar adelante este estado de letargo para sacar mi buena actitud, la actitud luchadora, la actitud de madre guerrera y de persona que quiere que todo vaya saliendo adelante, porque sé que puedo; sé que estoy en forma para poder sacar las cosas adelante y eso es lo que voy a hacer. Mi hermana la fibromialgia va a tener que esperar su momento porque ahora no va a ser posible para ella, no tiene espacio ni cabida en las vacaciones de mi familia.

Así que si quieres unirte al disfrute de la semana de vacaciones, hazlo, únete, vívela, gózala, porque es lo que te vas a llevar al final, es lo que vas a vivir y lo que vas a recordar; Tenemos que disfrutar de este tiempo que tenemos para nosotros; de este tiempo que tenemos para compartir, para disfrutar y para vivir experiencias con nuestros familiares y con nosotras mismas.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.