13 de abril de 2017

Feliz Cumple

Buenas tardes:

Hoy es un día más en la cuenta de mi vida; pero no es un día cualquiera. Hoy es el cumpleaños de la benjamina de la casa, ya van cinco y la verdad es que han sido cinco años de amor, de un amor limpio y desinteresado; del amor más real que existe, el de una madre y un hijo.

Inés vino después de saber que tenía a mi amiga vagando por mi cuerpo, por lo que nunca tendré muy claro si ha sido correcto o no haberla tenido. La buscamos hasta poder encontrarla, hasta que se instaló en mi vientre agarrándose para no caerse. Inés vino y unió una familia a la que costó mucho unir, pero que parece que va encontrando su camino; Inés vino y su presencia nos hace felices, nos enseña cada día el valor de la convivencia, el verdadero amor entre hermanos, la ternura; sacó lo mejor de cada uno encontrando rasgos de sus hermanos que no habían aflorado, por lo menos a mis ojos.

Pues sí, hoy cumple cinco años mi benjamina y hemos tenido invitados en casa, sus padrinos con sus familias. Hemos pasado un rato muy agradable en el que me tenía que esconder en ocasiones para poder llorar sin problema. No es fácil para mi estar con más personas que nuestros hijos, sobre todo cuando vienen a la vez y pretendo atenderlas como antes lo hacía. Es un poco lo que hablaba ayer, aprender a decirle adiós a tu otro yo para recibir al nuevo que no hace las mismas cosas de antes. Sé que no es fácil, pero lloro porque no me siento a gusto cuando me sacan de mi rutina, cuando he de adaptarme a cosas nuevas y es poco el tiempo que tengo para hacerlo, cuando me sacan de mi rutina. Sé que parezco una salvaje y pido perdón a las personas que amablemente vienen a casa a compartir con nosotros los momentos familiares, pero no doy para más, no puedo, me siento como si no supiera relacionarme y en completo estado de alerta. Imagino que no me pasará a mí sola, pero eso no me ayuda a llevarlo mejor.

Ahora, después de que las personas se hayan marchado, ahora que mi marido ha ido a llevar al resto de los niños con sus otros progenitores, ahora es el momento de llorar y desahogarme; ahora es el momento de perder los papeles de forma tranquila y sin miedo a que alguien pueda verme. Se unen varias cosas ya que aunque necesito descansar, se van todos nuestros hijos y esto se queda muy vacío. Mi corazón no sabe qué sentir, no sabe gestionar los sentimientos encontrados que estoy teniendo e intenta cubrirse con un armazón que cada vez tiene menos consistencia. No es fácil ser madre con fibromialgia. Creo que les hago daño y sé que así es, pero también sé que no es culpa mía; importa eso acaso? Ellos tienen que vivir unas situaciones muy complicadas para sus edades y, aunque intenten entenderlo se les complica mucho la ecuación, por lo que siempre están en un estado de alerta por si acaso yo voy a sentirme incómoda por algo y voy a enfadarme o por si voy a estar absolutamente dolorida y les voy a chafar los planes o lo que sea que esta, mi hermana, decida para cada día.

Inés ha disfrutado, ha tenido los regalos que esperaba y ha comido las chuches que quería; en definitiva ha sido un cumpleaños vivido intensamente y muy lúdico, ya que se ha bañado en la piscina y ha jugado con todos sus amigos. Inés ha sido feliz y eso me ha hecho muy feliz al margen de poder relacionarme más o menos con el resto de personas que han venido. Inés ha cumplido cinco años y hemos podido estar todos junto a ella, arropándola y dándole nuestro amor como se merece. Inés está creciendo y eso me hace feliz. Es una niña sana, amada por todos y absolutamente deseada. Cuando crezca y vea la función que ha cumplido en esta familia…..

No tengo muchas más palabras, se me atragantan en la mente y hace que se me encoja el corazón; sólo espero que no me culpe nunca por habernos decidido a tenerla sabiendo que yo estaba enferma. Se me encoge el alma sintiendo una serie de cosas que no sé descifrar ni explicar, pero que me hacen esta como una fiera enjaulada con ganas de salir corriendo y no parar. Lloro porque es lo que hoy necesito. Seguro que mañana será un mejor día en cuanto a mis ánimos y seguro que podré dejar de llorar y vivir alguna otra aventura que mi hermana me tenga preparada.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.