14 de abril de 2017

Sólo el corazón puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos

Buenas tardes:

El día después de la despedida; el día después del cumpleaños; el día después de haberme sentido fuera de lugar y sin fuerzas para atender todo lo que tenía que atender para que mis hijos mis los invitados, ese día es hoy.

Me desperté tarde, a las doce y media, y estaba absolutamente dolorida. Anoche sentí un dolor tan intenso y tan localizado en mis piernas que no me dejaba dormir. Parecía que me estaban clavando agujas de hacer punto en las piernas y, por otro lado, me quemaban hasta límites insospechables. No sé a qué fue debido este increíble dolor ya que no había pasado tanto rato de pie como para que me atacara sólo a las piernas. Bueno, como decía me desperté muy tarde porque realmente necesitaba descansar, así que, aunque me fui despertando a lo largo de la noche por el dolor, conseguí descansar. Al levantarme me he dado cuenta de que el dolor que invade mi cuerpo es mucho mayor que el que normalmente tengo, así que le he comentado a mi marido que hoy no valgo para mucho. Me había dado cuenta que hacía varios días que no me lavaba el pelo y la verdad es que hoy me ha costado hacerlo por el dolor que siento en mis brazos. Levantarlos es un ejercicio de gimnasta deportiva para el que hoy no estoy preparada, así que lo hago despacio y con mucho cuidado, pero por fin tengo el pelo limpio. Parece que no pero todo esto ayuda a sentirte mejor.

Anímicamente me siento bien. Estoy tranquila, no hay ruidos en casa, nadie viene a perturbar la calma con la discusión que ha decidido tener con su hermano o hermana. Me siento bien a pesar de mis dolores. Hace fría o yo lo siento y con él mi cuerpo duele más, por lo que al margen de salir con los perros, preparar parte de la comida y lavar y tender ropa, estoy en el sillón donde hemos almorzado y donde estamos escribiendo mientras escucho la película que están viendo en casa. Al principio, al despertarme, me sentí mal por la hora que era, pero después pensé que era mucho mejor que descansara y que estas eran vacaciones para todos, incluida yo.

He visto cosas que han colocado las niñas en los diferentes grupos de ayuda y apoyo, he leído los comentarios de las personas que leen mis escritos, he visto como el grupo de Gran Canaria se ayuda vía whatssap y cómo las compañeras de la Red también utilizan ese método para estar en contacto y hacer una de las mejores cosas saben hacer apoyar a quien lo necesita y animarnos a todas. Es maravilloso ver como las personas que integramos el grupo siempre estamos dispuestas a esforzarnos por los demás y siempre queremos ayudarnos. Si una está mal, todas hacemos una red para impedir que caiga al suelo y le ayudamos a remontar su malestar con palabras de cariño y amor. Es un buen grupo el que hemos conseguido crear, sólo espero que podamos seguir ayudando en la Red tal y como está concebida. Los dolores siguen y persisten, pero el ánimo hoy parece inquebrantable. No puedo caminar bien pero hoy no me importa como me hubiera importado en otro momento así que podré seguir desde mis líneas disfrutando de ustedes y de la ayuda que pueda prestar.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.