20 de abril de 2017

Las chicas quedada de Primavera

Buenas tardes:

Día de mucho dolor, aunque menos que ayer; creo que vamos progresando en las conversaciones mi hermana y yo y empieza a entender que no debe ser tan violenta muchos días seguidos. Como decía, día de mucho dolor pero también de muchas emociones y mucho llanto -es increíble lo sensible que estoy. Les cuento.

Ayer era la quedada de las compañeras del grupo de Ayuda y Apoyo de Gran Canaria. pero al llegar al lugar de la misma, me encontré con unos compañeros de trabajo que hacía mucho tiempo que no veía. Se me movieron tantas cosas dentro que no pude más que llorar en un momento determinado. Me dio pena de ellos, porque igual les incomodó mi llanto aunque era de pura emoción y de sentimientos encontrados. Estuve un rato hablando con ellos y me contaron cosas nuevas del centro; por una parte me incomodaba saberlas, pero por otra sentía una inmensa alegría de saber de compañeros, amigos, conocidos, incluso enemigos. Bueno, pues como me alegré tanto por una amiga que ha ascendido hoy le mandé un whatssap para felicitarla y al rato, me llamó. Al principio me costó mucho contener las lágrimas, pero luego, como tuvimos que cortar -cosa que agradecí para poder descargarme- y me llamó un poco más tarde, la alegría inmensa de saber que estaba haciendo las cosas tal y como ella entendía que debía ser y la alegría de saber de muchos compañeros llenó un largo rato de conversación amena y distendida.

Después de ver a los compañeros de trabajo ayer, me fui a donde habíamos quedado con mis niñas. Conocí a Marga y a Manuela; me reencontré con Francisca que nunca falta; volví a ver a Lucy -siempre tan animada y esta vez acompañada de su amiga Tere- a la hija de Francisca que tiene el mismo nombre, a Paqui, a Pepi, a Rosi, a Mabel con su inseparable amiga Rosalía, a Isa; faltaron Nely, Mónica, Terysa, Laura…. por temas personales, pero ya tenemos muchas ganas de repetir para ir conociendo a las que faltan. Fue una tarde muy distendida y agradable, donde el factor común es la fibromialgia pero fue de lo menos que se habló. Hubo muchas risas, confidencias, buenos, ánimos y palabras de agradecimientos mutuos por formar parte de este maravilloso grupo. Ya están pensando algunas en hacer una convivencia en unos apartamentos en el sur; son la leche!!! Me encantan, de verdad, son tan pero tan vitales. Médicos y psicólogos me preguntaban si yo veía buena idea crear grupos de fibromialgia o escribir sobre ello y, antes estaba segura y mi respuesta era positiva, pero ahora estoy absolutamente convencida de que es lo mejor que hemos hecho por nosotras, enfermas de fibromialgia que se entienden, respetan y animan cada día.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.