17 de mayo de 2017

Vida, siempre ella

Buenas noches:

Un buen día el de hoy. Dolorida, inflamada, con cita médica, cambio de medicación, con mucha prisa, cosas que solucionar, el grupo de Ayuda y Apoyo, la enana, la comida, mis hijos de cuatro patas, la casa…. Cierto, mucho trabajo y muchos contratiempos, pero algo impagable, TRANQUILIDAD.

Hoy la vida nos ha vuelto a recordar lo importante que son algunas personas para nosotros, lo importante que, a pesar de la distancia, puede ser una palabra de ánimo o un “te quiero”; nos ha vuelto a enseñar que debemos estar para quienes están y para quienes quieren que estemos; que debemos estar para lo importante, lo esencial: LAS PERSONAS; pero no cualquier persona, sino para las personas que nos suman, las que no consumen nuestras energías con trivialidades y banalidades, con mentiras o con malas artes; debemos estar para las personas que nos suman y las que aprecian que estés presente y la ayuda que le prestas – y digo aprecian, nada más-; estar para las que puedes hablar sin tapujos, sin idolatrarlas, con confianza; en definitiva para las que quieren vivir, entienden que la vida es lo más importante y quieren dejar atrás los malos rollos.

Hoy la vida nos ha recordado que lo importante es vivir, pero no vivir de cualquier manera, porque sí, estamos enfermos, somos enfermos crónicos con muuuuucho dolor, somos enfermos incomprendidos, pero una cosa debemos tener clara, NO ESTAMOS MUERTOS EN VIDA. Ya sé que no es fácil, pero es muy necesario, así que debemos levantar el ánimo y salir a vivir, porque lo único que está claro es que algún día moriremos de verdad, y a ese día tenemos que llegar con la mochila llena de experiencias positivas y negativas pero, sobre todo, experiencias de vida.

Esta es mi forma de decirte que “me tenés para lo que necesités”. Te quiero.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder llegar a más personas.