23 de mayo de 2017

Relajación

Buenas tardes:

Hoy ha sido un buen día. He madrugado y me he puesto las pilas desde por la mañana. A pesar de los dolores de todos los días -manos, tobillos, rodillas, cadera, etc…- saqué a los perros un segundo a que hicieran sus necesidades y me fui con Ana a caminar. Aquí debo hacer una pausa porque he de comentar que, nuevamente, el grupo de ayuda y apoyo de Gran Canaria demuestra lo bien que funciona y lo bien que estamos en él; la implicación de cada una que forma un perfecto engranaje y que hace que este proyecto merezca mucho la pena. Bueno, que me lío. Lo que quería explicar es que Ana y yo nos estamos acompañando a caminar para salir de casa y hacer algo de ejercicio. Antes nos costaba más, pero juntas lo hacemos mientras vamos charlando, por lo que se hace muchísimo más ameno.

Después de caminar nos tomamos un cortado y fuimos con otra compañera a pasear un rato y a charlar. Fue una mañana muy amena y constructiva. Me gusta, porque salió el sol y, aunque hacía fresquito,  al estar la mañana iluminada, perece que miras las cosas con más ánimo.

Después de llegar a casa, volví con las tareas y con todo lo que la vida de familia requiere, así que solventé algunos flecos y almorzamos con uno de los niños. Al terminar ya me dediqué a mí y a estar conmigo misma – ejercicio importante que deberíamos practicar cada día para encontrarnos como persona y saber hacia dónde dirigimos nuestros pasos. Después de todo esto y de compartir tiempo con los enanos me he puesto a escribir con el ánimo renovado, con la conciencia de hacer lo que me gusta y con lo que intento ayudar y con la alegría de ver que los dolores en compañía de quienes te entienden se llevan mejor.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.