24 de mayo de 2017

leer

Buenas tardes:

Día entre nubes y claros, jijiji parezco el hombre del tiempo, pero así es, nubes y claros. Será que a mí me afecta tanto la falta de luz en el ánimo, que cuando sale el sol parece que llevaba rato echándolo de menos.

Amanecí con bastantes dolores, porque me desperté muy temprano por un ruido que hubo, pero eso no iba a dejar que me quedara en casa. Desayuné y me mediqué un poco más de lo habitual -tomando el medicamento de rescate que tengo en este caso- y me puse en marcha. Lo primero fue ir a caminar, bien porque cada vez podemos caminar a mejor ritmo aunque hoy me sentí especialmente asfixiada cuando subíamos una pequeña pendiente que hay en el camino. Seguimos con el cortado de rigor y, después, cada una para su casa. Al llegar a casa lo típico, lavadoras, camas, etc., para pasar luego a las sanas verduras con champiñones para almorzar.  Luego medicación de nuevo y ahora a relatar.

Reconozco que la medicación de rescate no me ha hecho demasiado ya que empiezo a notar cómo se va adheriendo a mi columna mi querido amigo en ciempiés, que hacía unas semanas que no me visitaba (que yo recuerde). Pero bueno, es así y veremos el tiempo que tiene pensado acampar en mí para luego partir como en otras ocasiones.

Una de las cosas que más estoy notando a medida que el tiempo pasa es como voy perdiendo memoria. La verdad es que muchas veces no me acuerdo de lo que tengo que hacer o de lo que he hecho. En muchas ocasiones recuerdo las cosas como si de una película se tratara, no habiéndolas vivido en primera persona. Por una parte está bien, pero por otra, te pierdes rápidamente los recuerdos que podrías tener de tus vivencias con los niños. Remedio, muchas fotos y muchos vídeos en el móvil.

Cognitivamente he de reconocer que cada vez borro más cuando escribo, porque siguen trabándose los dedos en las teclas y porque muchas veces cometo muchas faltas de ortografía, cosa que antes no me sucedía; remedio, corrector del ordenador que me avisa de que la palabra está mal escrita pero no la corrige automáticamente, así me doy cuenta de lo que he hecho y lo corrijo yo.

Por lo demás todo está bien. Sigo con la comida sana -aunque a veces se me escapa algún helado que otro-, sigo haciendo ejercicio, sigo con la moral alta y con la misma ilusión de llegar a las personas a las que les apetezca y les guste y ayude leer el blog, que digo yo que para eso es para lo que estamos luchando mis compañeras y yo, para ayudar y para apoyar.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.