25 de mayo de 2017

botón y aguja

Buenas tardes:

No ha sido hoy un buen día, no; no descansé del todo bien y me levanté temprano. Las piernas me quemaban literalmente y no encontraba ninguna posición que no me fuera incómoda; hasta las sábanas me hacían daño. Me he levantado agotada, pero no he querido parar, así que le agradezco a Ana que nos acompañemos a caminar, porque si vas sola, cuando te sientes así es muy fácil decidir que te quedas en casa.

Como toda esta semana fuimos a caminar y, aunque aguantamos el ritmo y la distancia pudimos ampliarla un poco, yo me sentí absolutamente agotada al subir cuestas y al llegar a casa. La verdad es que todo esto empezó ayer, que me tuve que meter en la cama a las siete de la tarde porque mi cuello no daba para más.

Cuando intento recordar la tarde/noche de ayer, todo parece como si fuera una película que vi hace mucho tiempo, porque no tengo recuerdos claros de lo que hice. Sé que Elba me dio un beso de buenas noches porque siempre me lo da, pero no recuerdo como fue. Sé que Alberto llegó de entrenar porque recuerdo la sensación de estar haciendo la meditación en la habitación y que él entrara a saludarme, pero no estoy segura de lo que pasó. También sé que Pablo llegó a casa porque recuerdo que vino a saludarme también y que le dije, en un momento determinado, que me iba a dormir, pero son recuerdos -a partir de cierta hora- de una persona que ha vivido estas circunstancias hace muchos años y que otra se lo está contando.

Bueno, pues la mañana y el día de hay han transcurrido con un enorme cansancio y con poca fuerza, pero he ido a caminar -reitero las gracias a Ana- he hecho de comer y he acompañado a Pablo a Recoger a Inés; Ahora ya sí que no doy para más, me he metido en la cama para aprovechar escribir y ponerme a hacer punto de cruz con Inés que me pidió que la enseñara y como no puedo hacer muchas cosas de juegos con ella, es una maravillosa manera de darle uso a mi psicomotricidad fina para ir entrenándola y de estar y compartir con mi hija un rato mayor y de aprendizaje lúdico.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.