31 de mayo de 2017

Una sonrisa en mi rostro no significa ausencia de problemas sino....

Buenas tardes:

Después de haber descansado mucho y bien, me siento absolutamente afortunada por tener a mi lado a las personas que tengo y todo lo que tengo.

Hoy el día ha amanecido lluvioso y húmedo, por lo que nuestros cuerpos no están al mejor rendimiento que pueden; no importa, nos movemos y hacemos lo que podamos, caminar, pasear, ir al supermercado, hablar con alguien de la familia, etc; esas cosas son realmente las que nos hacen sentir que estamos vivos, que nuestro corazón late dentro de nuestro cuerpo y que seguimos sintiendo la vida, la que tengamos, con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero nuestra vida esa en la que sólo entra quien nosotros dejamos entrar y en la que sólo nos acompaña quienes decidimos.

Las relaciones humanas son muy complicadas, cada uno es de su madre y de su padre y recibe la educación que recibe al igual que tiene el carácter que tiene. Con nuestras patologías, las relaciones se vuelven aún más complicadas, porque muchas personas no nos entienden, otras no nos creen y a otras simplemente no les interesa; pero no importa, seguimos adelante fijándonos en quienes sí están a nuestro lado, fijándonos en quienes no nos juzga, fijándonos en quienes nos dan cariño e intentan entendernos, porque deben ser las personas realmente importantes para nosotros. Muchas veces dedicamos más tiempo a las personas que no están a nuestro lado que a las que sí lo están, cometiendo así una terrible equivocación desde mi punto de vista.

La fibromialgia debe enseñarnos a discernir entre estos dos tipos de personas, porque así nos agotamos mucho menos ya que nos encontraremos en una vida más tranquila y las fuerzas no las gastaremos en peleas ni discusiones, utilizaremos la poca fuerza que tenemos, sobre todo en momentos de crisis, en quienes realmente merecen nuestra atención. La fibromialgia nos debe enseñar a elegir, a ahorrar fuerzas y a pasar nuestro tiempo haciendo lo que realmente nos gusta y con quien realmente queremos.

Esto no es fácil. pero sí posible. A algunas personas les cuesta más que a otras entender que no merece la pena alguna relación tóxica, pero el tiempo nos enseña que podemos superarla y podemos salir adelante sin toda esa tensión.

La vida me sigue sorprendiendo positivamente pese a los dolores y a las inflamaciones; la vida me sigue sonriendo y yo a ella, porque creo que es la manera de salir adelante, la manera de levantarte cada día para hacer lo que debes hacer y lo que te apetece hacer, obligándote un poco a hacer lo que no te apetece pero que es sano para ti.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.