10 de junio de 2017

Feliz cumpleaños

Buenas tardes:

Pues aquí estamos, acabados de llegar de la fiesta de cumpleaños que se ha celebrado este trimestre en el curso de la pequeñaja. Hemos ido al campo, al aire libre y lejos de los bulliciosos salones para celebrarlos que hay en la ciudad. Los niños no han parado de moverse, de descubrir, de ensuciarse, de comer; en definitiva, de disfrutar en un medio que no les es muy cercano viviendo en la ciudad. Ha sido una reunión se padres muy agradable con comida, bebidas, y mucha más comida. ;o hemos pasado muy bien.

Bueno, con respecto a nuestra condición fibromiálgica, yo me he sentido muy cómoda porque al ser un espacio abierto no había mucho ruido, porque podía meterme en cualquier momento debajo de un árbol para que me diera sombrita y porque mi marido estuvo a mi lado ayudándome en los momentos de crisis. Cuando me sentí muy mal después de comer, me tumbé un poco y luego me mejoré bastante. Eso sí, me sentía agotada y ahora me siento como si un tractor hubiera pasado por encima de mi cuerpo. Me cuesta concentrarme y escribir, pero me encanta tener este espacio para contar, este espacio donde tengo plena libertad para decir lo que siento y pienso y que me reservo para compartirlo para que lo lean quienes quieran y, si a alguien le cansa o aburre, pues que no lo lea, no es obligatorio.

La verdad es que a veces nos negamos a hacer cosas porque pensamos que nos vamos a sentir mal; porque pensamos que no podremos aguantar el ritmo o que va a ser demasiado tute. Creo que nos equivocamos, creo que deberíamos no ponernos freno a las cosas sin saber si nos van a servir para divertirnos y para que disfrutemos de un gran rato en compañía de otras personas. Creo que lo único que debemos tener en cuenta es cómo son las condiciones del lugar al que vamos -el alpinismo no creo que sea una buena actividad a desarrollar por nosotros- y también debemos tener en cuenta las personas con las que vamos; es decir, si son personas conocedoras de nuestra enfermedad, si podemos contar con ellas en un momento de crisis, si están dispuestos a abandonar la actividad en el caso de que nos sintamos muy mal. Teniendo en cuenta eso, la medicación y unas cosas más, no debemos dejar de realizar actividades por miedo a…

Bueno, dicho esto me despido esperando haberles ayudado y animado a dejar un poco el miedo de lado y conseguir salir adelante con más diversión y con más actividades por realizar.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.