28 de junio de 2017

Sonrisa

Buenas tardes:

Hoy he leído una reflexión que me ha hecho pensar mucho. Es de Fran Mezcua y dice así: “La sonrisa tiene un lenguaje universal. Una sonrisa sincera te acerca. Acorta la distancia entre tú y el otro. ¿Cuántas vas a regalar hoy?”

Me encantó y me hizo pensar. Es importantísimo sonreírle a las personas; sonreírles de forma natural, de forma sincera. Es cierto que hace la vida más agradable a los demás y a nosotros mismos. Es cierto que con una sonrisa las cosas parece que salen mejor y el optimismo se instala en lo que realicemos. Mi hija está en un campamento y ayer me llamó por teléfono. Me dijo que se estaba divirtiendo mucho pero que le faltaba algo; que le faltábamos nosotros. Me reconoció que el despertar dando los buenos días con una sonrisa y con un beso hace que el día comience de otra manera; hace que el día comience de forma cariñosa y agradable, lo que ayuda para llevar a delante las múltiples tareas que debemos hacer. Qué bueno! Qué bueno es ver que lo que se cosecha se añora cuando desaparece, aunque en este caso haya desaparecido para disfrutar de otras cosas.

Cierto que es importante sonreír a las personas, pero creo que es muchísimo más importante sonreírnos a nosotros mismos. Sonreírnos para darnos los buenos días, para sacar los proyectos diarios adelante, para superar las crisis de dolor, para comenzar a tener con nosotros mismos un diálogo interior más enriquecedor cada día. Sonreírnos será el comienzo de que empecemos a dirigirnos a nosotros mismos con más optimismo, con más amor, con más respeto, lo que hará que estemos más contentos, que las cosas nos cuesten menos y que las personas que tenemos alrededor nos traten con más respeto más y cambien su diálogo y su actitud hacia nosotros de una manera más positiva.

Todo esto se traducirá en armonía, una palabra clave para los que padecemos esta nuestra condición. Armonía, una palabra que alejará al estrés de nuestro lado, por lo que también se alejarán los dolores y el agotamiento aplastante. Armonía, suena hasta bien y nos va a ayudar a que nuestro día a día sea menos agresivo y más reconfortante, por lo que el vínculo familiar se estrechará y habrá más comprensión.

Es sólo mi reflexión.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.