10 de agosto de 2017

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Buenas tardes:

Ayer fue un día maravilloso, lo voy a explicar mejor: ayer fue un día MARAVILLOSO!!!

Ayer nos reunimos parte de las compañeras que formamos el grupo de fibromialgia de Gran Canaria. Se nos unió una compañera que venía de Tenerife y aprovechamos la ocasión para reunirnos y disfrutar de su dulce compañía y de las diferentes emociones que emanaron de nuestros corazones al estar juntas y comprendernos como nadie lo haría.

Es una experiencia muy buena y positiva. Es una experiencia única, ya que juntas sentimos que no nos juzgamos, que nos comprendemos, que sobran las palabras a la hora de explicarnos, que con una mirada, con una caricia o con un abrazo está todo totalmente dicho y comprendido.

Hace meses, el médico puso el grito en el cielo (es una forma de explicarlo) cuando le dije que escribía un blog sobre fibromialgia y que había creado un grupo de compañeras, y digo compañeras porque aún no se ha animado ningún hombre, con la misma patología porque él entendía que no era bueno que estuviera rodeada de la palabra FIBROMIALGIA por tantos frentes. Bien, meses después, lo único que puedo decir es gracias a que lo he hecho. Gracias a las compañeras que han formado parte de una manera u otra de este proyecto humano que no tiene más interés que compartir y nutrirnos de las experiencias y la comprensión de quienes estamos navegando en este mismo barco que, en ocasiones parece que va a la deriva, pero que podemos hacer que continúe a flote con el apoyo tanto de nuestros familiares como de las demás personas que padecemos de esta nuestra compañera de fatigas.

Agradezco de todo corazón que las chicas hayan venido a casa y que mi familia haya respondido de manera tan positiva a esta visita que nos hizo tanto bien a todas.

Aconsejo a todas las personas que busquen un grupo de apoyo, que lo creen si no lo encuentran, que aprendan, escuchen y dialoguen junto a personas que tienen el mismo padecimiento y que compartan estos momentos con sus familiares, para que estos entiendan el sentir y el padecer de todos nosotros.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón rogándoles que compartan para poder ayudar a más personas.

María Díaz.