11 de agosto de 2017

Grupos

Buenas tardes:

Cuando gestionas un grupo de cualquier índole no siempre van a estar de acuerdo con las decisiones que se toman. No siempre van a coincidir las personas que mejor se comprendan del mundo y siempre siempre va a haber una serie de problemas y de discusiones y malentendidos que serán salvables o no.

Todo esto existe, se da y convivimos diariamente con ello; nos hace daño, nos da felicidad, nos enseña, nos deprime, nos ayuda a superar….. Todo ello no es más que parte de la vida misma; una parte en nuestro reducido grupo que nos aporta sabiduría y experiencia. Una parte que nos hace madurar y, como no, como humanas que somos también nos hace tomar partido por unas personas u otras.

Nuestro grupo ha pasado por momentos difíciles y por momentos maravillosos, y si me paro a preguntarme, me quedo con todos estos momentos; cada uno de ellos me ha enseñado a ser mejor persona; cada uno de ellos me ha hecho madurar y darme cuenta de la calidad de las personas que estaban a nuestro lado; cada uno de ellos me ha recordado que la vida no es más que sacar adelante las relaciones humanas, primero contigo mismo y luego con el resto de la sociedad que se encuentra en tu entorno.

Nuestra condición hace que seamos un poco -por decirlo de alguna manera- más vulnerables que el resto de los humanos en cuanto a emociones se refiere. Cierto es, pero debemos también aprender a vivir con ello sin que nos suponga un problema ni una depresión. Somos libres de tener a nuestro lado a las personas que queremos y responsables de los actos que realizamos. Somos libres de sentir por unas personas u otras, y somos responsables de los que nos supone ese sentimiento que se nos genera en nuestro interior.

Creo que este grupo se verá fortalecido con las vivencias que hemos tenido estos días, no me cabe duda alguna. Me siento muy orgullosa de estar al lado de las personas que siempre me han apoyado y a las que espero poder ayudar en esta aventura que hemos creado.

Gracias, gracias y gracias.

María Díaz.