22 de agosto de 2017

soltar

Buenos días:

Hoy he leído una frase que me ha hecho pensar mucho. Es una frase que ya había leído en otras ocasiones, pero que hoy he sido capaz de encontrarle cabida en todos los órdenes de nuestra vida: “Soltar para ser feliz”.

Siempre que había leído esta frase interpretaba que tenía que ver con la pareja, pero hoy me doy cuenta de que tiene que ver con todo lo que vivimos, con todo lo que hacemos, con todas las relaciones que tenemos. Hoy me he dado cuenta de que debemos aprender a soltar incluso las responsabilidades que vamos adquiriendo nosotros mismos; que debemos aprender a soltar las responsabilidades que los demás vuelcan sobre nosotros y que, por bondad o estupidez, vamos asumiendo y van suponiendo una carga adicional en nuestra mochila; una mochila que comienza cargada de ilusiones pero que se va viendo cada vez más cargada de negatividad y tareas que no queremos realizar.

Nuestra condición tiene mucho que ver con eso. En este momento no sabemos qué fue primero, si el huevo o la gallina, pero sí hay factores comunes que hacen que quienes padecemos esta condición no hayamos sido capaces de soltar lo que nos supone un lastre para nuestra vida y para nuestra salud y sigamos cargando con responsabilidades, culpas, tareas, frustraciones, etc. Todo esto lo que supone es que nuestra mochila de la ilusión y la felicidad vaya llenándose de angustia, depresión, ansiedad y desesperanza y así es muy complicado vivir. Así no merece la pena seguir adelante, se hace muy duro y se pierden las ganas de estar para uno mismo y para los demás.

Debemos comenzar a ser inteligentes y a ocuparnos más de nuestro bienestar, dejando a un lado -aunque no abandonando- el bienestar de los demás ya que no es nuestra responsabilidad (salvo de los que sean dependientes directos). Nuestra felicidad no puede ser negociable y tenemos la responsabilidad de convertirla en una prioridad para nosotros. Nuestra felicidad es el motor que hará que caminemos de forma firme y alegre por la vida, sin miedo a equivocarnos, porque entenderemos que los errores son la mejor manera de aprender. Nuestra felicidad es la que hará que nuestra autoestima esté y permanezca inquebrantable a nuestro lado y que sintamos el amor propio, que es al que jamás debemos serle infiel. Nuestra felicidad será la que nos ayude a tomar decisiones sanas y responsables para nosotros. Nuestra felicidad pasa por “soltar” todo lo que nos tiene atados a una vida de angustia, depresión y ansiedad. Seguiremos viviendo con dolor, seguro!, pero lo afrontaremos de otra manera porque no estaremos tan agotados de intentar sacarle las castañas del fuego a los demás y tendremos más fuerzas para dedicarnos a nosotros mismos.

Gracias por leerme, les mando besos y abrazos de algodón.

María Díaz.